
Última decisión por el grave estado del Papa Francisco: pánico en El Vaticano
La incertidumbre sigue en el Vaticano. La salud del papa Francisco preocupa a millones de católicos
Aunque ha mostrado una leve mejoría, sigue ingresado por una neumonía bilateral. Su situación es delicada. Su edad avanzada y sus problemas de salud previos complican el panorama. Desde el Vaticano han emitido un nuevo parte médico.
El pontífice fue hospitalizado tras varios días con un estado preocupante. Con 88 años, su historial médico juega en contra. Hace años perdió parte de un pulmón. Esto agrava su pronóstico. Aun así, según fuentes vaticanas, sigue animado y obedece las indicaciones médicas.
En la Iglesia confían en su recuperación. Sin embargo, un tema clave está sobre la mesa. Se dice que Francisco podría tomar una decisión crucial en los próximos días. Un cambio que afectaría al Vaticano.
Varios medios lo apuntan. Siguiendo el precedente de Benedicto XVI, Francisco podría renunciar pronto. Su estado de salud podría impedirle seguir con sus deberes. De ocurrir, sería el segundo papa emérito de la historia. Algunos cardenales ya han hablado de esta posibilidad en medios italianos.

Francisco enfrenta un momento difícil. Su movilidad ha sido limitada desde hace tiempo. Ahora, los problemas respiratorios y su prolongada hospitalización complican más su recuperación. Aunque ha mostrado señales de mejoría, su regreso al trabajo parece lejano. Millones de fieles esperan novedades sobre su futuro.
Desde el Vaticano han comunicado que "la noche transcurrió tranquila". El papa se levantó, desayunó en un sillón y continúa con sus rutinas. No está intubado, lo que es una buena señal. Puede moverse de la cama al sillón, aunque posiblemente necesite oxígeno. La infección sigue presente, pero su estado es estable.
El equipo médico sigue de cerca su evolución
No hay fecha para su alta. Su estado sigue siendo delicado y su recuperación es incierta. En el Vaticano hay silencio. Solo se publican partes médicos oficiales. Su edad y condiciones previas hacen que todo sea más complicado.
"La infección polimicrobiana sobre un cuadro de bronquiectasias y bronquitis asmática ha complicado el tratamiento", indica el informe. Aun así, Francisco mantiene buen ánimo. Recibe la Eucaristía y alterna descanso con lectura.
Según fuentes vaticanas, el papa puede sentarse, dar pequeños paseos y alimentarse con normalidad. "El corazón está respondiendo bien", afirman. Sus tratamientos parecen estar funcionando. Respira sin ayuda y muestra señales de estabilidad.
Los médicos intentan mostrar optimismo. Sin embargo, su situación sigue siendo grave. Su salud ha ido deteriorándose. Su resistencia física es baja. Su capacidad de reacción, limitada.

Expertos en salud han expresado preocupación. "Por encima de los 85 años, la mortalidad es alta", advierte el doctor César Carballo en televisión. "Necesita oxígeno y ha recibido varios antibióticos. Eso puede generar bacterias resistentes".
El papa ya perdió parte de un pulmón en el pasado. Esto agrava su pronóstico. Aunque parece estable, su evolución es incierta. "La neumonía bilateral solía verse en pacientes inmunodeprimidos. Ahora, la vemos en personas sanas, como ocurrió con el COVID", explica el doctor.
La situación del papa mantiene en vilo a la Iglesia y a sus fieles. A su edad, cada día cuenta. Todos esperan noticias sobre su recuperación y su futuro.
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