Una niña de 8 años acaba en urgencias tras convertirse en un 'imán humano'

  • Sucesos
  • 07-12-2021 | 09:12
  • Escribe: Gonzalo Palacios
Freya Reeves, una niña de 8 años, ha tenido que acudir a urgencias al inhalar un imán


Freya Reeves, una niña de 8 años, estaba jugando con su hermana Lauren Reeves, de 11 años, cuando ha sufrido un percance. Uno de los imanes con los que estaba jugando las dos niñas ha terminado en la base de la nariz de la más pequeña, lo que le ha llevado directamente a urgencias.

Freya y Lauren son dos hermanas que se llevan muy bien y que acostumbran a jugar juntas. En esta ocasión, las menores de edad estaban haciéndose pasar por adultas e imitando piercings tanto en la boca como en la nariz haciendo uso de imanes y bolas magnéticas.



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Las dos niñas colocaron dos bolas magnéticas a cada lado de la lengua y la nariz para que pareciera que tenían perforaciones en la cara como se lleva actualmente pero en algún momento, y sin darse cuenta, ocurrió algo totalmente inesperado e imprevisto.



Freya, la niña de ocho años, inhaló uno de los imanes de colores por la nariz. En un primer momento pasó desapercibido pero horas más tarde tuvo que acudir al hospital. Fue cuando la pequeña fue a ver a su madre, Vikki Smith, para enseñarle lo que para ella seguía siendo un juego.

"Mira mamá, soy magnética", le dijo la pequeña Freya a su madre con dos bolas magnéticas colgando del paladar. La madre la hizo sonarse la nariz varias veces para intentar mover el imán pero fue inútil y, por esa razón, la mujer de 45 años la subió al coche y la llevó al hospital.



En el centro sanitario, los médicos hicieron una radiografía a la pequeña y comprobaron que tenía un imán púrpura en la base de su nariz. Los profesionales sanitarios procedieron, en ese preciso momento, a extraerle el imán que tenía en la nariz para que no causase mayores problemas.

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Sana y salva

A las pocas horas, la pequeña Freya estaba ya en su domicilio sana y salva. Su madre, Vikki Smith, aún tiene el miedo en el cuerpo por lo que pudo haber pasado ya que si se llega a tragar alguna de las bolas magnéticas podría haber sido un desenlace muy distinto.

La madre actuó rápido al ver a su hija y supo desde el primer momento que se trataba de uno de los imanes que se había tragado. Eso hizo que pudiese tomar medidas de forma veloz y que la situación no fuese a mayores. La historia de la pequeña se ha viralizado y ha dado la vuelta al mundo.

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