Un plato de arroz provocó uno de los mayores berrinches de Belén Esteban en televisión

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  • 01-05-2022 | 07:05
  • Escribe: Laura Abad
Belén se quedó sin arroz a la cubana y la lió. Hubiese sido adecuado que dijese: "por un plato de arroz mato". Más tarde se vengó con las "cocretas"


El paso de Belén Esteban por la casa de Gran Hermano VIP fue muy complicado y es que sus discusiones con diferentes compañeros fueron de lo más habituales

Una de las más recordadas fue por un plato de arroz a la cubana y es que la casa se olvidó de preparar un plato más y casualmente era el de Belén Esteban. Angela Portero le dice que Belén habia comentado que no queria arroz a la cubana. Belén cogió un rebote tal que dice que no quiere comer o irá al confesionario a pedir algo de comer.



Los demás compañeros se disculparon y le decían que había sido un fallo. Belén no quiere escuchar y dice que se va a poner la insulina. Va al confesionario y llorando dice: "No voy a comer, han repartido y falta un plato, el mío. ¿a mi merece la pena estar aqui?, yo me voy a mi casa".

La venganza no tardó en llegar y unas noches después, a la hora de cenar, Belén repartió las croquetas, o "cocretas" como las llama ella. Puso cuatro a los de su grupo y tres al resto. De entrada la forma de pronunciarlas propició muchas risas, pero nadie se atrevió a decírselo. 



Ángela y Ares no tardan en pedirle explicaciones, pero Belén le quita importancia y dice: "Seré una egoista, pero también me estoy callando muchas cosas siendo Belén Esteban". La de Paracuellos, estaba subidita. Una cosa es que no se reparta comida del plato de uno, pero otra es eso, dicé Ángela. Belén le contesta molesta: "Yo soy así".

Ángela entra en la habitación de Belén y le dice:" No creo que haya tenido ningún mal detalle contigo, si es al revés y tengo que darte la razón te la daré". Belén no quiere seguir con el tema y no tarda en saltar: "El otro día me fui a sentar a la mesa y no tenía comida, y ¿hoy me montan el pollo por tres 'cocretas'?". 



Ángela intenta que entienda que fue un error y no algo intencionado y se pone a llorar. Belén va al salón y no para de gritar: "Estoy hasta el coño de las croquetas. Y ahora la otra me viene a llorar a la cama. El otro día yo no tenía comida y no monté un número".

Arés le contesta: "Si lo montaste". "Pero a la cara y han sobrado croquetas", responde Belén.



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