Un peligroso asesino agrede a cinco funcionarios de la cárcel para intentar escapar

  • Sucesos
  • 23-05-2022 | 07:05
  • Escribe: Enrique Sanz
El preso utilizó una impensable arma para llevar a cabo sus planes


La tranquilidad parece haber regresado a la cárcel catalana de Brians 2 después del brutal incidente que se vivió ayer por la tarde. Uno de los presos más peligrosos de este centro penitenciario intentó escapar de su privación de libertad agrediendo a los guardias que lo custodiaban mientras era trasladado a otra celda.

El recluso se llama John Musetescu Weber, un ciudadano sueco condenado por el asesinato de tres personas en 2020. Los horrores cometidos por Musetescu dejaron aterrorizados a la ciudadanía catalana y española, que no pudo hacer nada para impedir que este ciudadano sueco que no tenía antecedentes penales en nuestro país acabara con la vida de tres personas, quemando en el proceso el piso de una de sus fatales víctimas hasta los cimientos con el objetivo de borrar las pruebas de sus atrocidades.



El incendio del piso, los asaltos con robo y los tres homicidios, cometidos con un arma blanca, fueron suficientes para que la jueza que instruía el caso le mandara a prisión preventiva comunicada y sin fianza, por lo que la Justicia apenas tuvo compasión con él. La misma falta de compasión que Musetescu tuvo con una de sus tres víctimas, una anciana de 60 años a la que asaltó sin piedad en un portal antes de apuñalarla vilmente.

Musetescu está desde su ingreso en prisión cumpliendo condena en Brians 2 por sus horribles actos. Cuando ayer los funcionarios de la prisión se acercaron para trasladarlo a otra celda para reparar el interfono del cubículo en el que se encuentra recluido, el cambio de celda parecía transcurrir con normalidad.



Sin embargo, en un momento determinado, Musetescu aprovechó la tranquilidad de su traslado para sacar la deformada rejilla de ventilación de su celda y empezar a golpear a los guardias que lo trasladaban con ella, intentando deshacerse de sus presiones para poder iniciar la huida de la prisión. Musetescu intentó librarse de los funcionarios que lo retenían con patadas y puñetazos, aunque finalmente fue reducido por otros de los funcionarios del centro penitenciario que acudieron a auxiliar a sus compañeros.

Las secuelas del ataque han quedado marcadas en la piel de los funcionarios agredidos, que muestran contusiones de diferente consideración y algunos arañazos, quemaduras y cortes en los brazos por el uso repetido de la arrancada rejilla de ventilación. A pesar de que todas estas lesiones no han sido de gravedad, tres de los cinco funcionarios agredidos sí han necesitado una mayor atención médica por parte del personal sanitario presente en la prisión, con el objetivo de comprobar si su estado de salud era el correcto.



Con todo, John Musetescu sigue entre rejas y parece que podría pasar más tiempo allí, puesto que este intento de fuga podría provocar que su condena, que ya es larga de por sí, aumente inexorablemente y lo mantenga entre rejas por un tiempo prácticamente indefinido. El asesino de Ciutat Vella sigue entre rejas y no puede escaparse.

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