Un hombre intenta abrir la puerta del avión en pleno vuelo de Ryanair y se arma la de Dios

  • Sucesos
  • 02-12-2021 | 12:12
  • Escribe: Laura Abad
Un vigilante fuera de servicio se convirtió en el héroe del vuelo, reduciendo al hombre con ayuda de la tripulación y algunos pasajeros.


Un vuelo de Sevilla en dirección a Budapest se ha convertido en un verdadero caos después de que uno de los pasajeros del avión, fuera de sí, intentara abrir la puerta del avión en pleno vuelo, poniendo en riesgo la vida del resto de ocupantes de la nave.

El pasado 11 de noviembre, salía de Sevilla un vuelo de Ryanair con destino a Budapest, despegando con total normalidad. Una tranquilidad que terminaba a mitad de vuelo, cuando un pasajero comenzó a comportarse de manera extraña e incoherente.



En un primer momento, el hombre, de 1,90 metros de altura, comenzó a ser agresivo, amenazando al resto de pasajeros con un 'boli' y abusando sexualmente de algunas de las pasajeras, atemorizadas ante el comportamiento del corpulento hombre, que se negaba a reaccionar ante las advertencias de la tripulación, así como a ponerse la mascarilla obligatoria.

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Sin embargo, el momento más peligros del vuelo llegaba poco después, cuando el hombre se dirigió a las puertas de emergencia del avión, dispuesto a abrirlas en pleno vuelo, ante la estupefacción de todos los presentes.

El héroe del momento: un vigilante de seguridad fuera de servicio

Fue en ese momento cuando Antonio Quintero, guardia de seguridad que en aquel momento se encontraba fuera de servicio, volando como un pasajero más, decidió pasar a la acción.



"El chico estaba muy nervioso, no se ponía la mascarilla ni hacía caso a la tripulación. Estaba muy nervioso" ha explicado Quintero ante los medios tras la heroica hazaña "se vivieron momentos de mucho pánico".

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Momentos que el vigilante no dejó que le paralizaran, procediendo a reducir al joven, con la ayuda de la tripulación y algunos pasajeros; una tarea que no fue sencilla , debido a la complexión grande del hombre, pero que, finalmente tuvo final feliz: media hora después, el avión aterrizaba sin más incidentes, y los policías de Budapest se llevaban detenido al joven.

 

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