¡¡Triste y solo!! Nadie le quiere

  • Política
  • 19-05-2020 | 23:05
  • Escribe: Pedro Riscal

Pedro Sánchez ha descubierto la soledad y vuelve a dar un giro hacia el separatismo para mendigar los votos que necesita para su prórroga de un mes.


"Triste y sola, sola se queda la escuela". Está Pedro Sánchez para que la tuna le dedique su emblemática canción. Triste y solo. Nadie le quiere. Todos huyen de él. Ciudadanos hizo un tímido intento de aproximación, pero saldrá escaldado de sus relaciones con el Gobierno de Sánchez. Sólo le queda Pablo Iglesias, con quien ya duerme a pierna suelta, y recuperar a los separatistas. Es el resultado de la desesperación a la que le ha llevado el cúmulo de disparates que han jalonado su gestión del estado de alarma.

Plantan a Sánchez

Sánchez se ha descolgado ahora con una prórroga del estado de alarma de 30 días más. Y todos le han dicho que no, que por ahí no pasan. Fundamentalmente porque es una decisión más que Pedro Sánchez ha tomado sin encomendarse a nadie, de forma unilateral y sin pedir opinión a los demás. Hechos consumados. Y la oposición ya no pasa por ahí ni tiene intención de perdonarle más fechorías ni de seguir sufriendo las decisiones de un comité fantasma de expertos del que nadie conoce su identidad. (Hasta Macron hunde en la miseria a Sánchez y sus métodos. Esto es lo que ha dicho de él)


Y lo peor es que incluso con esos 30 días de suplicio renovado Sánchez no garantiza que el problema quede resuelto. Ha descendido notablemente el nivel de contagios y fallecimientos -sólo faltaría después del esfuerzo inhumano que han hecho los españoles-, pero el ejecutivo no asegura que pueda descartarse un rebrote. El peligro seguirá ahí.

Mucha chapuza y ninguna solución

Pero Sánchez sigue sin ofrecer a los españoles las herramientas necesarias para combatir con energía la pandemia. Seguimos sin mascarillas para todos. Seguimos sin test para todos. Mucha chapuza y poca eficacia. Mucho lamento y cara de pena, pero las soluciones no aparecen por ningún lado a la espera de la irrupción de la vacuna salvadora.


Como es habitual en él, Pedro Sánchez juega con varias barajas y las cartas marcadas. Después de engatusar a Inés Arrimadas aprovechando la fuga de su socio ERC, ahora vuelve a seducir a los separatistas catalanes, lo que automáticamente supone la desaparición de Ciudadanos de su círculo de amigos. Y es que Sánchez se encuentra más cómodo entre separatistas que desean destruir la unidad de España que junto a constitucionalistas que no tienen más límites que los que marca la ley. Arrimadas ha entendido que Sánchez la ha utilizado para usar y tirar mientras ella ha expuesto a su partido al descrédito por una alianza que su electorado no ha benedecido. 

Sánchez cambia a Ciudadanos por los separatistas

Sánchez está avisado. Si vuelve a mangonear en España de la mano de ERC, que se olvide de Ciudadanos. Y él está firmemente decidido a olvidarse de Ciudadanos y a rendirse ante ERC, que le exige autodeterminación y  que se desentienda de Cataluña para decidir ellos lo que se debe de hacer. Es un primer paso para que el día después les pille con el poder en las manos y las herramientas necesarias para utilizarlo en su provecho. (¡¡Líbranos del mal!! Ciudadanos pone condiciones a Sánchez sobre los separatistas)



Todo apunta a que Ciudadanos se unirá a PP y Vox en el no a la nueva prórroga de 30 días, que ni salva vidas ni aleja a los españoles de la ruina, y Sánchez acabará logrando la abstención de ERC. Ni el sí es capaz de arrancarles. Y mendigará el voto favorable entre PNV, PRC, Teruel Existe, Coalición Canaria, Nueva Canarias, Compromís y Más País. 

Los vascos del PNV también quieren decidir

Y que se prepare Sánchez con los vascos del PNV. También quieren decidir sobre lo que afecte a su territorio, exigen una "cogobernanza real" y tienen preparada la factura económica. (Los catalanes y los vascos consiguen 'bajarle los pantalones' a la fuerza a Pedro Sánchez)

Fueron los independentistas, y no las fuerzas constitucionalistas, quienes llevaron a Sánchez a La Moncloa. Y en ellos seguirá apoyándose en el futuro para mantenerse ahí. Tanto es así, que a día de hoy tiene más próximo el apoyo de JxCat, el partido de Puigdemont y Torra, que el de Ciudadanos. En eso está ahora Sánchez, consciente de que entre el constitucionalismo no tiene nada que rascar. 

 

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