Torra ya es un cadáver político

  • Cataluña
  • 09-07-2019 | 08:07
  • Escribe: Pedro Riscal

La suerte está echada y la cuenta atrás de Torra como "alguien" en la política catalana ya está en marcha. 


A Quim Torra le quedan dos telediarios al frente de la política catalana como presidente de la Generalitat. Nunca fue más que un parche para cubrir la ausencia del fugado Puigdemont ejerciendo de virrey en Cataluña a las órdenes del presidente de facto que no está, pero como si estuviera.

Desde el mismo PDeCAT se da por hecho que Torra no concurrirá a las próximas elecciones autonómicas como cabeza de lista del partido. Y aunque la legislatura tiene su final dentro de dos años y medio, lo cierto es que círculos próximos al Govern han reconocido a Don Diario con rotundidad que en cuanto se conozca la sentencia de los presos juzgados por el Supremo, que se prevé contraria a sus intereses, se convocarán elecciones de inmediato para recoger el rebufo del descontento que esa decisión puede generar entre la ciudadanía.


Torra El Breve, el parche que utilizó Puigdemont con el mando a distancia

Así las cosas, el futuro de Torra es más que incierto. Saldrá en los libros de historia como Torra el Breve, el parche que utilizó Puigdemont para mantenerse activo con el mando a distancia.

En el conglomerado de partidos que sustentan a Torra, ni en el PDeCAT ni en Junts per Catalunya están satisfechos con su gestión al frente de la Generalitat y nadie le ve como candidato a la reelección. Ni gusta en Madrid ni gusta en Barcelona. Los ha puesto a todos de acuerdo.


La muerte política de Torra llegará de forma natural, aunque el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña la puede acelerar inhabilitándole por su desobediencia ante la Junta Electoral Central por el tema de la pancarta de los presos en el balcón de la Generalitat. Una inhabilitación de la Justicia ahora le haría un gran favor a Torra, que podría salir de la política por la puerta grande ahorrándose la humillación de ser despedido a gorrazos por los suyos.

Por otra parte, Torra no ha conseguido unir al independentismo. Al contrario, ERC y Junts per Catalunya están más distanciados que nunca y en el bando republicano verían con muy buenos ojos el relevo en la presidencia del Govern tras el desengaño que les ha supuesto la gestión de Torra. 

"No gobiernan, se pasan el día con fantasías y buscando excusas, son unos inútiles", ha dicho un alto cargo de Esquerra Republicana con responsabilidades en el Govern a OKDIARIO refiriéndose a  Quim Torra y a su equipo de gobierno. La misma fuente mantiene que los republicanos están "hartos" de aguantar sus "delirios" y su "incapacidad" para gobernar y tienen decidido dejarle caer en cuanto se haga pública la sentencia del procés

Lo cierto es que la anhelada unidad independentista no se aprecia por ningún lado. Todos van a su aire marcando su propio camino ante la nulidad de Torra para aglutinar voluntades en torno a su persona. Todos buscan alguien con verdadero carisma capaz de empuñar la batuta con energía haciéndose respetar y sin necesidad de montar paisajes paralelos que nada tienen que ver con la realidad.

Y la gota que ha colmado el vaso de la paciencia republicana ha sido el pacto que Junts per Catalunya ha acordado con el PSC en la Diputación de Barcelona dejando de lado a Esquerra Republicana. Y no se trata de una pérdida cualquiera. La Diputación es el ente público catalán que más subvenciones reparte. Tener acceso a la llave de la caja confiere mucho poder en Cataluña.

En ERC no le perdonan a Torra que haya entregado la llave al PSC, un partido que sintoniza con el 155, según ellos. La suerte está echada y la cuenta atrás de Torra como "alguien" en la política catalana ya está en marcha. 

Torra huele a cadáver político. 

 

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