Toni Kroos, hasta las narices de Lopetegui

  • Deportes
  • 22-10-2018 | 10:10
  • Escribe: Francisco Rubio

La relación de Toni Kroos y Lopetegui está extremadamente deteriorada y saltó por los aires tras el Real Madrid - Levante.




Toni Kroos no puede aguantarlo más. Está cansado, furioso y decepcionado con Lopetegui. En otras palabras, está harto del entrenador del Real Madrid. La mala relación del alemán con el vasco viene de lejos, pero terminó de explotar el pasado sábado con su suplencia ante el Levante. Kroos no disputó ni un minuto del partido, a pesar de que el equipo iba perdiendo, y se fue a casa hecho un basilisco.

Los problemas se multiplican para Julen Lopetegui. Su futuro está en el alambre tras la cadena de derrotas que ha encadenado el Real Madrid bajo su mandato. El técnico vasco no consigue dar con la tecla, y para colmo el pasado sábado terminó de cabrear a una de sus grandes estrellas: Toni Kroos. El centrocampista alemán está hasta las narices, por no decir otra parte, del entrenador. Según ha podido saber donDiario por fuentes del vestuario, el alemán se fue del Bernabéu el pasado sábado hecho una furia: su suplencia y el hecho de que Julen le hiciera calentar toda la segunda parte para acabar sin jugar ni un minuto fueron la gota que colmó el vaso.



Los problemas de Kroos y Lopetegui vienen de lejos

El Real Madrid está notando mucho la ‘ausencia’ de Toni Kroos. El alemán no ha estado ausente por lesión o sanción, sino mucho peor: lo ha estado sobre el terreno de juego. Es una pieza fundamental del juego del equipo blanco, pero su bajón de rendimiento es notable esta temporada y Lopetegui es uno de los grandes responsables de ello. Las órdenes de Julen contradicen la forma de entender el fútbol de Kroos, que se siente ‘atado’ al no poder desarrollar su fútbol como a él le gusta y como Zinedine Zidane sí le permitía.

En primer lugar, Lopetegui ha minado la confianza que tiene Kroos en su pase y lo ha convertido en un futbolista irrelevante en el juego ofensivo. El vasco le exige al alemán que no arriesgue, que mantenga la posesión, y eso priva al equipo de una cantidad importante de recursos: como las jugadas en largo, donde Kroos tiene un guante en su pie derecho, o los pases entre líneas. De ahí que la horizontalidad se haya convertido en la norma en el equipo blanco en los últimos partidos.



Por otra parte, y lo que es peor, Julen exige un esfuerzo defensivo a Kroos que hace que el alemán se desfonde antes de tiempo. De hecho, incluso algún día le ha colocado en el sitio de Casemiro, como pivote defensivo. Esa no es la posición del alemán, y éste ya lo expresó públicamente: “No soy un Casemiro”, manifestó, dejando claro que le gusta estar más presente en el juego ofensivo. Pero Julen le corta las alas y eso le tiene muy disgustado.

Su suplencia ante el Levante, la gota que colma el vaso

Pero la gota que ha colmado el vaso definitivamente ha sido lo ocurrido el pasado sábado ante el Levante. Pase que Lopetegui le hiciera empezar el partido en el banquillo, pero Kroos considera que debió darle salida al terreno de juego cuando el partido estaba con resultado de 0-2. En lugar de eso, el técnico le tuvo calentando en la banda durante casi toda la segunda mitad para al final dejarle sin jugar ni un minuto. Esto terminó de cabrear a Toni Kroos, que no pudo ocultar su enfado en el vestuario, según nos cuenta un empleado que se encontraba allí tras el partido.



Algunos de los pesos pesados del equipo blanco han mostrado su deseo de que Lopetegui no sea despedido, al menos públicamente. Sin embargo, Toni Kroos sería uno de los futbolistas que agradecería que Julen haga las maletas cuanto antes para volver a sentirse feliz sobre el terreno de juego. Con Lopetegui no ha encontrado su lugar y teme no poder hacerlo. Hasta se ha rumoreado ya, dado su pobre papel esta temporada, con una posible venta del alemán. Tener a una estrella como Toni en contra es un percance tan serio o más para Julen como la racha de derrotas que encadena con el Real Madrid.

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