Toda la verdad sobre la relación de Mila Ximénez con Encarna Sánchez

  • Dossiers
  • 15-04-2019 | 09:04
  • Escribe: Julián Fernández Cruz

"Fui una cobarde, de haber tenido una relación con una mujer habría sido con Encarna Sánchez"


Tres encuentros hemos tenido en distintos platós de televisión. “Si yo fuera tú”, año 2007, Crónicas Marcianas y Sálvame Deluxe. En el primer encuentro con ella, Mila Ximénez aún no tenía las tablas que tiene en la actualidad en Sálvame. (Mila Ximénez: ¡¡¡Viaje al infierno!!! De la cama de Manolo Santana a la de Encarna Sánchez).

¿Qué pasaría si nos ponemos en la piel de un personaje de la prensa rosa, un político, un deportista o un periodista para analizar las decisiones que han tomado a lo largo de su trayectoria? Salir del reparto de una serie, abandonar a su pareja, tomar una decisión que afecte al país o cambiar de equipo, por ejemplo. ¿Qué habría hecho usted? Esto es lo que Antena 3 quiso averiguar con su nuevo programa, 'Si yo fuera tú', que contaba con Aitor Trigos como presentador.

Aquella noche se sentaba Mila Ximenez representada por entonces por mi amigo y ex representante Paco Barbero. Yo fui invitado al programa llevado de la mano de mi representante Kiko Matamoros. A Mila se le hicieron varias preguntas, no muy comprometedoras, por cierto. Al invitado o invitados nos sentaban junto al público e interveníamos o a petición del presentador o por voluntad propia. El escenario era sombrío y cuando debíamos participar nos alumbraban con un foco y dábamos nuestra opinión. Al finalizar su intervención y respondidas las preguntas de Aitor, me puse en pie y de forma muy pausada al estilo de Risto Mejide le aplaudí, era evidente y así lo percibió el público que no le di ninguna credibilidad a su historia al igual que sigo sin dársela a día de hoy, pero ahí quedó, le dije lo que yo sabía y pensaba y apenas tuve respuestas de ella.

Mi segundo encuentro en Crónicas Marcianas, tras hacerle un repaso de su relación con Encarna Sánchez le mostré unas fotografías junto a José Emilio Rodríguez Menéndez en una situación muy al estilo de ella en aquellos tiempos. Su reacción fue subirse a la mesa y hacer su papel, por cierto, renovado en la actualidad con “la croqueta”. Doña Mila se va renovando, lo preocupante es su memoria selectiva.

Y mi último encuentro sucedió en “su casa”, en Sálvame Deluxe presentando precisamente mi primer libro sobre Encarna Sánchez: ‘Ahora es mi turno mentirosos sinvergüenzas’. Aquella noche me dejaron para el último. La primera en abrir fuego, fue Mila Ximenez que me preguntó. “¿Tú has escrito en el libro que Isabel Pantoja le había robado presuntamente 43 millones de pesetas a Encarna Sánchez?”… (El chófer de Encarna Sánchez, Isabel Pantoja y el extraño robo de 43 millones de pesetas).

Automáticamente le dije que yo no había escrito eso a lo que saltó y dijo… “¡Ves! Ya te haces caquita…”. “No”, le respondí. “Yo no he dicho presuntamente, eso lo has dicho tú”. Yo afirmo que Isabel Pantoja le robó 43 millones de pesetas y así está escrito en mi biografía sobre ella… unos segundos de silencio y en voz baja me dijo: “Empiezas a caerme bien”. La anécdota de aquella noche fue cuando comprobé que esa iba a ser la única pregunta y tras haber permanecido en la cadena más de 8 horas de espera solté y dije, sinceramente sin darme cuenta que tenía mi micrófono abierto: “Jamás me han pagado 2 millones por 10 minutos de trabajo”. Eso le sentó fatal a Jorge Javier Vázquez, ya que lo había escuchado toda la audiencia.

Si hay un personaje extraño entre las relaciones de Encarna Sánchez es sin duda el de Mila Ximenez. Aparece, desaparece, dice ser lo que no es, crea, cuenta, desmiente, enreda… Dicen quienes la conocen que es un estilo de hacer televisión. Cada uno tiene el suyo. Mila estuvo casi siempre cerca de los escándalos relacionados con la locutora, aunque en todas las ocasiones logró escabullirse, desviar la atención. Como en el caso de las falsas cartas de amor de la locutora hacía ella que a continuación explicaré.

Mila Ximénez, ¿una aprovechada más en la vida de Encarna Sánchez?

El entorno de Encarna no habla bien de Mila Ximenez Cisneros Rebollo. Cuentan que se aprovechó de ella todo lo que pudo. Claro que la versión de la propia interesada es radicalmente opuesta. En boca de ésta se ponen frases como: “Allí la moral era como un cenicero encima de la mesa”, refiriéndose a la convivencia con Encarna. Si revisamos la hemeroteca, veremos que fueron muchos los medios que se hicieron eco de estas declaraciones. Y tampoco deja en buen lugar a los que rodearon a la señora en los últimos meses de vida. “¡Qué tonta fui de no haberme aprovechado de mi relación con Encarna Sánchez! —me contaba Mila —Con lo que se han llevado esos sinvergüenzas y como la han tratado. ¡Qué fuerte!”. (De estafadora a estafada: La fortuna 'desaparecida' de Encarna Sánchez).



Éstas fueron declaraciones de Mila en el programa donde colaboraba, A tu lado, en respuesta a Lydia Lozano. Si me hubiera fiado de las declaraciones que en su día me ofreció mi informador, el mismo que me enviaba los documentos procedentes del despacho de Encarna Sánchez en la COPE y de la casa de La Moraleja, hubiera dicho de Mila que fue alguien importante en la vida personal de Encarna Sánchez. Su “protegida”, me decía. Uno de los regalos que le hizo, según Pedro Pérez en conversación telefónica, fue un flamante coche Mercedes, y en eso no me mentía porque yo mismo lo comprobé. También me dijo que le pagó un año de alquileres que debía Mila Ximenez en los apartamentos Colón. Y también me lo tengo que creer porque me dijo que fue él quien le llevó, pero debo matizar que Mila no estaba de alquiler ya que en uno de los acuerdos en la custodia de su hija Alba, Manolo Santana le cedió en propiedad uno de esos apartamentos que era dónde ella vivía, debo suponer que fue una manera de llevarse un dinerillo al bolsillo. (Las trampas y engaños con los que Encarna Sánchez amasó su fortuna).

Me comentó Mila que el piso que en su día compró Encarna Sánchez en la calle Cochabamba 21, que posteriormente le regaló a Nuria Abad, había sido visitado por su ex marido Manolo Santana y que Encarna le dijo que lo había comprado para ella, para la propia Mila. Pero al final quien se hizo con el piso fue la de siempre, su pareja sentimental, más lista que ella o, al menos, más habilidosa.

Pero lo que está claro es que Mila Ximenez ha declarado en varios medios que mantuvo relaciones con la locutora Encarna Sánchez, para posteriormente desmentirlo. Fue ella misma quien lo dijo en el programa de Javier Sardá, Crónicas Marcianas. Han sido muchos los periodistas que conocieron esa relación. Lydia Lozano entre ellos. Ésta ha comentado en muchísimas ocasiones las atenciones que con Mila tenía Encarna e incluso llegó a afirmar que, tras un enfado entre ambas, fue cuando la locutora le compró el mencionado Mercedes a la ex de Santana.



Lo que todos sabemos es que acababa de divorciarse de Manolo Santana, ya no trabajaba en ABC y su situación económica no era muy boyante. Jaime Peñafiel llegó a decir, refiriéndose a Mila, en su crónica del diario El Mundo, que “la miseria te lleva a vender mentiras”. Por mediación de su hermana, María de la Encarnación Ximenez de Cisneros entró en contacto con Encarna Sánchez, que le dio una oportunidad en un programa semanal, a mesa servida, con guión e invitado puestos por la propia Encarna. Recordemos que María de la Encarnación Ximenez de Cisneros fue la primera administradora de Onda3000 SA. Esta relación duró muy pocos meses, la sociedad se transformó en SL y en el consejo de administración ya no figuró la hermana de nuestra Mila.

A partir de aquello se fraguó una amistad entre las dos mujeres que fue a más. A Encarna le gustaba la relación con famosas, y Mila tenía el caché que le proporcionaba su ex marido. Ambas compartieron una amistad llena de interrogantes para los de su alrededor. José Manuel Parada, que está en todos los fregados como amigo de la locutora, trató de animar a Encarna para dar un paso más con Mila, a pesar de que siempre se ha dicho que la condición sexual de la locutora era muy reservada. No para los que saltaban la valla que separaba la vida profesional de la personal, ésa a medio camino entre el estudio de la radio y la casa de La Moraleja, lo mismo que en su etapa de Radio Miramar lo era entre la radio y su casa, pasando por los hoteles o el propio Hotel Jaime I que era su lugar de residencia por entonces.

Últimamente aparecieron unas cintas de una fiesta celebrada en la casa de La Moraleja, donde todos pudimos ver el improvisado tablao flamenco y las sevillanas que se bailaba Mila ante las miradas de Encarna. Pruebas sueltas de esa doble vida que, por razones insospechadas, quedaban fuera de control de la locutora. ¿De dónde salieron esas cintas? Otro extraño episodio de objetos extraviados de la señora, Algunos saben y otros sospechamos la autoría de dichas cintas…

Marujita Díaz, la “mamporrera de Encarna Sánchez” según Mila Ximénez

Pero lo que me llamó poderosamente la atención fue el séquito de alcahuetes que acompañaron a Encarna Sánchez en todas y cada una de sus relaciones. Recordará el lector a Mila decirle a Marujita Díaz: “Tú hacías de mamporrera de Encarna”. Las mismas palabras que pronunció Jesús Mariñas a mi lado en el programa televisivo A tres bandas y que Marujita, como contaré, hizo mías. Y cuando días después la llamé para hablar sobre Encarna, fue cuando me dijo: “Julio, mamporrera será tu puta madre”. Palabras de una mujer de setenta y cinco años de edad, a la que tampoco había que tener muy en cuenta lo que dijo. 

Por su parte, Mila me comentó: “Yo a Encarna la adoraba, pero no la entendí”. Y me quiso dejar muy claro, sin negar nada, que “las ilusiones que Encarna puso en esa relación se las inventó”. La realidad es que Mila al principio no se percató de los sentimientos de la locutora, aunque llegado un momento, imaginamos que por la declaración de Encarna o sencillamente por las acciones de ésta la joven ‘periodista’ se vio metida de lleno en una tragicomedia por su falta de experiencia, su ambición y el no saber medir los pasos. Tiempo más tarde lo pudimos comprobar en el entorno donde se movía. 

Mila Ximenez, en uno de los muchos enfrentamientos con su amiga Marujita Díaz, le llegó a decir: “Tú sabes muy bien Maru, que yo me fui de vuestro grupo porque erais raritas, la única heterosexual era yo”, en el programa Salsa Rosa. Tiempo después, confesó que se equivocó por los malentendidos a que dio lugar y por no sacar provecho de todo ello, una vez que estaba metida de lleno en el lío. “Julio, me arrepiento de mi reacción porque yo en ese momento tuve que continuar con mi amiga, tener más valentía y menos cobardía. De haber tenido una relación con una mujer, hubiera sido con Encarna Sánchez”, me dijo. (¡Ha muerto Encarna Sánchez! ¡Ha 'muerto' la Reina de la Radio en España!).



Mila creo que aún conservará un reloj de brillantes que, me imagino, Nuria Abad estuvo buscando por la casa de La Moraleja los últimos días previos al fallecimiento de Encarna. Perdía el tiempo porque tal joya estaba en poder de Mila. Me asegura que un día llamaron a casa de su madre y era Encarna. Quedaron para ir a montar ese día en un picadero de caballos y fue allí donde según Mila le hizo entrega de ese regalo, que en su día Encarna lo había comprado para Nuria. Repito, esta es una versión de Mila Ximénez, a saber que hay de cierto en esta historia. Personalmente, yo no le daría ninguna credibilidad a este relato. Mila a lo largo de su trayectoria y las veces que la he podido ver y escuchar, miente más que habla.

Si hay algo de verdad en las muchas mentiras contadas por Mila es que Encarna no amaba, poseía. Ella sencillamente pagaba sus relaciones y de eso Mila sabe mucho. Aunque reniegue de no haberse aprovechado de ello, la verdad es que desnuda no salió. Cuando acabaron la relación, podía valorar en millones de pesetas los regalos recibidos. Que otras y otros se llevaron muchísimo más que ella, seguro que sí. Tal vez fue menos lista o menos ambiciosa que los demás, ella puso fin a la relación cuando mantuvo una relación con el conocido actor José Sacristán, la locutora tuvo conocimiento de ello y puso fin a la relación personal y laboral.

Lo que sí quiero dejar bien claro de Mila Ximenez “es el cariño especial” que tiene de Encarna Sánchez. Cuando ella, en sus declaraciones al programa Aquí hay tomate, abiertamente define a Isabel Pantoja como depredadora, ella sabe muy bien cómo la tonadillera supo llegar a Encarna Sánchez y el provecho que obtuvo de esa relación. No solo ella lo sabe, muchos más también lo sabemos, pero quien tiene cojones de decirlo es Mila Ximenez. Qué no sabrá ella en eso de trepar.

Pero es sorprendente que sea precisamente ella la que se permita enjuiciar a Isabel Pantoja y llamarla “depredadora”, cuando en la vida de ambas existe un cierto paralelismo. Por ejemplo, Isabel Pantoja se casó con un torero famoso, se relacionó con Encarna, tuvo un affaire con José Coronado y se relacionó con Julián Muñoz. Y Mila Ximenez se casó con un tenista famoso, compartió relación con Encarna, tuvo un affaire con José Sacristán y se relacionó con Rodríguez Menéndez. Más coincidencias, casi imposible.

Isabel Pantoja es extraña, siniestra y oscura, es una depredadora; en definitiva, es una trepa”. Y eso lo dijo precisamente Mila Ximenez. Cosas de la vida.

Las supuestas cartas de Encarna Sánchez a Mila Ximénez

Durante muchas semanas circulaban por redacciones y platós de televisión la historia de unas cartas supuestamente escritas por Encarna Sánchez y dirigidas a Mila Ximenez. Eso sucedía en el año 2003, y según Coto Matamoros había una importante revista interesada en publicarlas. Hubo efectivamente un primer contacto con él, pero el precio que pedían era exagerado. Jamás se había pagado esa cantidad por reportaje alguno, me estoy refiriendo a Interviú.

De haberse mantenido Coto en sus trece la historia hubiera terminado, pero Matamoros, al mismo tiempo que calentaba la historia en sus intervenciones televisivas—es decir aprovechaba el programa en el que participaba para incrementar el interés por unas cartas que él mismo intentaba vender—rebajaba sus pretensiones. Hasta ese momento todo era una pura declaración de intenciones porque nadie de la redacción de esa revista había visto las cartas.

Matamoros aseguraba tener 23 cartas de Encarna Sánchez dirigidas a Mila Ximénez. No vieron los originales en ningún momento. Sabían de su contenido por lo que Coto iba vendiendo y por lo que iba cebando en Crónicas Marcianas. Cuando por fin se decidió a enseñarlas, momento en el que se podía comprobar el interés informativo real de los escritos, quien aparece en las oficinas de Interviú no fue Matamoros, sino un enviado suyo: Fernando Muniesa Peña, vicepresidente, consejero y consejero delegado solidario, junto con José Emilio Rodríguez Menéndez, de Prensa Diaria y Semanal Los Malones S.L., en su día editora del semanario Dígame.

Rodríguez Menéndez le había dado entrada en su propio bufete como consejero, y juntos crearon una sociedad radicada en Toledo y dedicada a la Hostelería. Es el propio Muniesa quien nos comenta que en este asunto está también metido el polémico abogado, además de Coto Matamoros.



El material que Muniesa pone a disposición de los responsables de Interviú presentes en la reunión son seis fotocopias de otras tantas supuestas cartas, cuatro de ellas compulsadas ante notario. Sin fechar, con numerosas faltas de ortografía y errores sintácticos infantiles. Al final de las mismas aparece una firma con un nombre claramente legible; Encarna. La primera preocupación es comprobar que la firma sea auténtica. La revista Interviú consigue una firma de la fallecida locutora de radio y el resultado es evidente: los rasgos de la rúbrica que aparece en las fotografías no coinciden ni remotamente con los de Encarna Sánchez. En este punto, la revista intenta comprobar que existe efectivamente una autorización para que tales escritos sean difundidos, como reiteradamente había sostenido el propio Matamoros.

En dicho contexto Interviú realizó una gestión más. Se pone en contacto con Mila Ximenez, supuesta receptora de las cartas y la persona por tanto que puede autorizar su publicación. Ximénez se reafirma taxativamente en que ella jamás ha recibido ni leído dichas cartas. Evidentemente no puede autorizar la publicación de un material que desconoce. Como consecuencia, la revista decide no seguir adelante con las conversaciones. Pude conversar con Coto Matamoros en una ocasión y le expuse el tema de las famosas cartas de Encarna a Mila, su respuesta fue inmediata y sin quitarle esencia a cómo habla Coto me dijo literalmente: “Julio esa tía nos metió en un marrón, nos quiso vender mierda y al final como las ratas salió corriendo. Fue ella y sólo ella quien planeó toda esa farsa, toda su vida ha sido así… una farsa”. ("¡Si quiero sexo siempre puedo contratar a alguien! ¡¡Si hay que pagar, se paga!!").

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