Sólo cuatro gatos salen a hacer ruido por Torra

  • Cataluña
  • 29-09-2020 | 23:09
  • Escribe: Pedro Riscal

El independentismo pierde músculo y capacidad de convocatoria. Muy pocos lloraron por Torra.


Tanto se esperaba de la reacción iracunda de los radicales independentistas a la publicación de la sentencia que inhabilita a Quim Torra como presidente de la Generalitat, que el Gobierno prohibió la visita del Rey Felipe VI a Barcelona el pasado viernes... por si acaso. A la hora de la verdad, nada de nada. Sólo cuatro gatos salieron a la calle a solidarizarse con el supremacista presidente inhabilitado por la justicia.

Dejaron a Torra muy solo

La gente está cansada y se siente engañada por la gran mentira independentista. Cuatro gatos apenas son medio millar de radiciales mal contados, los profesionales de la violencia de siempre que esta vez no disfrutaron de la compañía del público que tradicionalmente sigue de cerca sus fechorías. Torra se quedó muy solo. Y hasta le fallaron sus acólitos, esos a los que invitaba a apretar a los Mossos. Queda claro que si Felipe VI no recibió permiso del Gobierno para viajar el viernes a Barcelona no fue por motivos de seguridad.


¡¡Al carrer!! ¡¡Torra, inhabilitado por la Justicia!!

La tarde noche después de la salida de Torra del Palau de la Generalitat amenazaba tormenta. Pero sólo fue una amenaza. La concentración convocada por los CDR llegó por la noche hasta el Parque de la Ciutadella (recinto del Parlament), y abrieron las puertas al grito de 'Las calles serán siempre nuestras'.


La marcha de los CDR había empezado a las 19.30 horas en los Jardinets de Gràcia de Barcelona, tras lo cual fueron ante la Delegación del Gobierno, y tiraron a los Mossos basura, petardos y cabezas de cerdo. También lanzaron ladrillos y vallas a los furgones de Mossos que custodian la entrada al Parlament.

Cinco detenidos y ocho contenedores quemados

Los Mossos d'Esquadra enviaron por megafonía un mensaje a los manifestantes advirtiendo de que "no efectúen lanzamientos o habrá intervención policial". La respuesta de los manifestantes fue empezar a construir barricadas. 



Después de varios avisos de intervención policial, los manifestantes se concentraron en una vía paralela, aún dentro de la Ciutadella, donde lanzaron al suelo las vallas de las obras de mejora del parque. Alguna quema de banderas españolas y poco más. La protesta se saldó con cinco detenidos, ocho contenedores quemados y apenas cuatro horas de manifestacion.

El independentismo se moviliza: cientos de ayuntamientos colgarán la polémica pancarta de Torra en sus balcones

Agentes de Mossos retiraron el material, mientras los manifestantes tiraban, a unos 100 metros, un lavabo portátil y otro material de las obras, y se colocaban detrás de las vallas que cruzaron en la calle. Pero la sangre no llegó al río, la sangre no se calentó y la protesta se discolvió sobre las 21.50.

Los discípulos de Torra no apretaron esta vez

El independentismo pierde músculo. Tanto en Barcelona como en los ayuntamientos de los pueblos, en donde fue convocada la ciudadanía para protestar por una sentencia que no se ha dictado a la medida del gusto del condenado-provocador. Los discípulos de Torra apretaron poco o nada esta vez.

Torra se va amenazando con llevar a Europa la represión de España

Y eso que desde TV3 y los medios oficiales del Govern separatista se hizo un llamamiento a la población para que se dejara ver en las calles. El polémico descerebrado Jais Domínguez escribió en su cuenta de twitter al conocer la sentencia: "Es todo tan deprimente que ni 500 containers en llamas podrían alegrarme el día. Bueno, ahora que lo pienso, sí que me la alegrarían". Cada uno colabora a su manera y pone su granito de arena Y TV3 no queda al margen. Queda claro que estamos ante un llamamiento en toda regla a la ciudadanía para que queme contenedores.

Torra se despide con una nueva provocación

Antes de abandonar las dependencias de la Generalitat, en la Plaza de Sant Jaume, el presidente inhabilitado Quim Torra y miembros del Govern desplegaron a las puertas del Palau de la Generalitat la pancarta con el lema 'Llibertat presos polítics i exiliats', que había motivado la inhabilitación de Torra como presidente.

Junto a los consellers y su esposa, Torra salió de Palau tras su última declaración institucional después de haberle sido notificada su inhabilitación y entre gritos de 'President', 'Independencia', '1 de octubre ni olvido ni perdón' y 'Urquinaona, lo volveremos a hacer'.

Tras desplegar la pancarta ante los medios, Torra salió del recinto protegido por vallas de seguridad y se mezcló entre la multitud. Siempre acompañado por su pareja, cruzó la plaza rodeado de sus guardaespaldas, saludando a la gente y dejando atrás el Palau de la Generalitat que ha dirigido los últimos dos años.

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Triste final para quien el cargo le vino muy grande y no supo entender que Cataluña es algo más que la minoría radical separatista que le sostuvo. Torra pasará a la historia como un presidente que llegó de rebote y gobernó, a las órdenes de Puigdemont, en clave supremacista y sectaria.

 

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