"Ratafia, alpargatas de veta o fajas para castellers". Este es el futuro que le espera a la planta de Nissan en Barcelona

  • Cataluña
  • 31-05-2020 | 08:05
  • Escribe: Bárbara Hermida Carrera

Albert Soler critica la actitud de la Generalitat ante el cierre de la fábrica japonesa.




Muy sonada ha sido la noticia del definitivo cierre de la fábrica de Nissan en Cataluña, que provoca miles de despidos justo antes de que comience en Cataluña, así como en el resto de España, la crisis económica provocada por el coronavirus.

Una noticia que no ha caído bien entre los trabajadores de la empresa, que han visto cómo sus protestas y quejas ante la Generalitat no han conseguido que el equipo de Quim Torra evite el cierre de la empresa japonesa.



Albert Soler, periodista del Diario de Gerona, tiene claras cuáles han sido las auténticas causas de la marcha de Nissan, y así lo expone ante el público, con su característico toque de humor e ironía.

"Seguro que los últimos años de gobierno de Cataluña no tienen nada que ver con la marcha de Nissan, segurísimo. Al contrario, en las grandes empresas les gusta ver que un Gobierno es tan democrático que permite que cuatro enmascarados corten cuando quieran carreteras y autopistas [...] a los japoneses, estas cosas les encantan".



Y va aún más lejos, recordando que la amenaza de la marcha de Nissan viene de tiempos previos al coronavirus.

"Cuando hace unos meses los trabajadores de Nissan quisieron cortar una calle de Barcelona para hacer notorio su malestar y preocupación por el futuro de la empresa, el Gobierno envió a los antidisturbios, no como en la Meridiana. De esta sutil manera, el Gobierno demostraba qué consideraba más importante, si el futuro de la industria o seguir jugando a la republiqueta".



"Ya se ha marchado"

"No es que Nissan se marche, es que ya se ha marchado" se lamenta el periodista.

Pero no es la única actualidad de la Generalitat que Soler tiene en cuenta en su artículo; también ha encontrado espacio para reflexionar, mínimamente, sobre el papel de la nueva publicidad de la Generalitat para este verano, en la que intentan impulsar el turismo nacional.



"La única posibilidad que veo de arreglar las cosas con Nissan es hacer como con el turismo, que después de insultar a los españoles por activa y por pasiva, ahora les pedimos que vengan [...] estos japoneses son muy ingenuos y quizás los enredamos. Volver, no volverán, pero al menos reiremos".

Ante esta certeza absoluta de que el paso de los japoneses no tiene vuelta atrás, Soler propone una "reconversión" de Nissan a "la japonesa"... o más bien, a la catalana.

"No descartemos tampoco la reconversión de la planta, que de eso los japoneses saben mucho. Al igual que Yamaha pasó en su momento de hacer pianos a fabricar motos, bien debe poder la planta de Nissan convertirse en una fábrica de ratafia, alpargatas de veta o fajas para castellers. Qué no pagaría PresidentTorra para poder asistir a la cata de la primera botella". (Esto es lo que ha dicho Torra sobre la bajada de pantalones de Pedro Sánchez ante ERC)

"Al final, lo de que la caseta y el juerto de todos los catalanes será verdad" se lamenta el periodista "será la única manera que podamos comer caliente".

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