Rabia e impotencia en casa de los Millo

  • Cataluña
  • 19-10-2018 | 09:10
  • Escribe: Pedro Riscal

La hija de Enric Millo ha recibido un nauseabundo mensaje de Facebook que retrata la realidad catalana: “¿Aún no se ha muerto el hijo de puta de tu padre?”. “Ojalá se muera de un cáncer lento y doloroso. El mundo sería un poco mejor sin él”.




Amenazas de muerte, burlas, vacío, bullyng... La vida no es fácil para las hijas de Enric Millo, el delegado del gobierno que hace un año tuvo la dolorosa misión de aplicar el artículo 155 en Cataluña para salvar a su tierra del caos en el que se encontraba sumida.

Desde "Virrey" a "El Mayordomo de Rajoy". Enric Millo tuvo que soportar desprecios y ataques verbales desde todos los frentes. No le perdonaron que cumpliera con su deber en defensa de la constitución aplicando el artículo 155 para poner orden en Cataluña y velando por su cumplimiento. Lo hizo con profesionalidad y sentido del deber. Pero el independentismo siempre le consideró un okupa que gobernaba sin el voto de los catalanes. Y se convirtió en un "tío odioso". Era "el hombre de Rajoy en casa". Y se la tenían guardada.



Las hijas de Millo pagan los platos rotos

Ha pasado el tiempo, ha cambiado el Gobierno de España y Millo ya no está en la primera línea del poder, pero el rencor sigue vivo y su familia está pagando los platos rotos. Millo tiene tres hijas y, según ha desvelado e-noticias.com, una se ha tenido que exiliar al extranjero huyendo de las malas caras que encontraba a su alrededor por ser hija de... La mediana sigue en casa, pero no sale de ella. Ha dejado la universidad para seguir sus estudios desde el hogar familiar. De esta manera se ahorra los comentarios groseros sobre su padre en las aulas universitarias. Y con la tercera no saben qué hacer. Ya le han cambiado de colegio, pero el problema con sus compañeros persiste.

Y se han acostumbrado. Los insultos, las burlas y el vacío ya forman parte de la rutina en la vida de los Millo. Sin embargo, su piel no se ha endurecido lo suficiente como para no reaccionar con rabia, indignación e impotencia cuando a través de Facebook reciben mensajes sangrantes y delictivos como el que le acaba de llegar a una de sus hijas de un musico de jazz vecino de la familia en el pueblo de Matadepera, junto a Terrassa, donde reside la familia Millo.



"Un cáncer lento y doloroso. El mundo sería mejor sin él"

“¿Aún no se ha muerto el hijo de puta de tu padre?”. “Ojalá se muera de un cáncer lento y doloroso. El mundo sería un poco mejor sin él”. Así las gasta el "pacífico" y educado separatismo catalán. Es lo que les ocurre en el día a día a muchos de los que son señalados públicamente por alinearse en el lado de la ley. Esos son los "malos catalanes".

Luego niegan la existencia de una fractura social en Cataluña. ¿Puede haber una prueba más real que esta? Enric Carreras Puigbó se llama el tipejo que ejerce de matón de barrió mientras suena su múscia celestial, como si no pasara nada. Pero sí pasa. Aunque las autoridades catalanas independentistas lo nieguen. Alguno incluso puede pensar que estas cosas no existen en su paraíso terrenal catalán sencillamente porque ellos no sufren este tipo de acoso repugnante y nauseabundo.



El mismo fantoche escribía recientemente en Facebook: "Arrimadas denuncia que se está produciendo un éxodo por culpa del 'procés'. Por primera vez deseo que tenga razón". Es el resultado de la sed de venganza de quienes están por la labor de expulsar de su limbo celestial a los que no piensan como ellos. Porque los "buenos" son ellos y los demás, mejor que se vayan.

El aparato de propaganda al servicio del golpismo catalán trata de ocultar este tipo de intimidaciones que están a la orden del día en la sociedad catalana y que sufren de manera especial quienes han tenido protagonismo enfrentados al golpismo. El acoso lo ha sufrido también una hija de Josep Ramon Bosch, que fue en su momento presidente de Sociedad Civil Catalana, que, al ser identificada como "hija de", estuvo a punto de ser linchada en una discoteca. Albert Rivera ha recibido un sobre con balas en su interior, tal y como ha desvelado Libertad Digital, y el comercio de sus padres, en el centro de la diana, se ha acostumbrado ya a reservar un presupuesto para la limpieza de las constantes pintadas ofensivas que recibe. Son sólo tres ejemplos. Tres ejemplos más.



Obligados a avergonzarse de sus padres

El resultado de esta espiral violenta, aunque silenciosa, que se vive en Cataluña es que los hijos de los representantes de los partidos que defienden la ley y la constitución en territorio catalán se ven obligados a avergonzarse de sus padres tratando de desvincularse de ellos para no sufrir las represalías. Les obligan a renegar de sus padres para pasar desapercibidos en el entorno que les rodea.

Y lo que se sabe de la situación que viven estas familias es sólo la punta del iceberg. Son muchos los casos y muy pocas las denuncias... por miedo a avivar un fuego irracional que puede volverse contra ellos. El tema de la ley no acaban de tenerlo claro los golpistas.

 

 

 

 

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