"¡¡Quiero cerrarme el 'chichi'!!" El capricho de Blanca Romero

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  • 28-09-2019 | 01:09
  • Escribe: Guillermo Vives

También dice Blanca Romero unas tetas nuevas, aunque no para ganar volumen sino para subirlas.


Blanca Romero, la actriz, modelo y cantante española, asturiana de origen y con ascendencia peruana y gitana, ha revelado un secreto que nos ha sorprendido a todos. Quiere operarse las tetas y la vagina.

La ex de Cayetano Rivera Ordóñez, de quien se divorció en 2004, quedando Lucía Rivera como el fruto del matrimonio, tuvo un segundo hijo, Martín, y no parece muy satisfecha de las huellas que dejó este segundo embarazo y parto. 


Ella se siente feliz con su fisonomía, no le molestan las arrugas, pero le gustaría arreglarse un par de cosillas pasando por el quirófano, a pesar de que a sus 43 años presenta un aspecto imponente.

Ahora, como clienta y embajadora de la nueva marca de cosméticos Cube, junto a su hija Lucía, admite que hasta los 40 años no se preocupó por cuidar y conservar su cuerpo, ni en mejorar su aspecto recurriendo a la cirujía, pero las cosas han cambiado ahora y no tiene reparos en afirmar ante la prensa que aunque "suena súper feo decirlo, suena fatal, pero me cerraría un poco el chichi". Y ya puestos, se operaría las tetas.


A ella le preocupan poco las arrugas de la cara, de hecho confiesa que "no me maquillo, sólo para el trabajo, pero no en mi vida cotidiana".

"Hasta que no vi que me hacía falta, no me cuidé. Hace tantísimos años, cuando yo tenía la edad de Lucía, no estaba de moda cuidarse. Y este año empecé a ponerme contorno de ojos, (para) cuando te miras al espejo y dices 'hostia, he dormido poco o qué mayor estoy'", ha dicho.



"¡Qué buena que estoy con los dos hijos que tuve!"

Ella está agradecida a la vida porque el paso del tiempo la ha tratado bien: "No es por nada, pero a mí esto me está sentando muy bien, la madurez. Tanto a nivel emocional, como a nivel de nervios. Antes era mucho más nerviosa. También a nivel físico. Me miro y digo 'qué buena que estoy, con dos hijos que tuve'. Tengo una edad y no me veo paisana. Me veo todavía jovencita". Y explica que no se ha puesto botox porque no le preocupan las arrugas de la cara.

En cambio, no tiene reparos en admitir que "si tuviera que hacerme una operación, me compraría unas tetas nuevas. No me pondría más volumen, pero me las volvería a subir", ha dicho. Y ha añadido:  "Me cerraría también un poco el chichi, porque Martín -su hijo de siete años- era muy grande. Yo veo a mujeres en 'fitboxing', mayores y con más hijos que hacen ejercicios que yo no hago y digo 'estas tías, ¿de qué van?". Y advierte sobre la conveniencia de trabajar el suelo pélvico "no es ninguna tontería" . Y precisa: "tampoco le cambiaría la cara (al 'chichi'), porque es muy mono".

Pero ha explicado el motivo de su peculiar capricho: "Si yo salto, estornudo, si ahora me da un ataque de risa, hago así (realiza un gesto de aguantar las ganas de ir al baño, cruzando las piernas). Es muy incómodo y, a veces, hay ejercicios que digo 'qué putada'. No los puedo hacer'", ha resumido.

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