¡¡Puigdemont vuelve a Cataluña!!

  • Cataluña
  • 11-12-2019 | 23:12
  • Escribe: Pedro Riscal

Puigdemont busca alojamiento en Perpiñán (Cataluña Norte) convencido de que la justicia europea le concederá la inmunidad reclamada de acuerdo con su condición de eurodiputado.


Carles Puigdemont vive momentos de euforia en su éxtasis virtual. Está convencido de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) concederá el 19 de diciembre la inmunidad diplomática a Oriol Junqueras y, a partir de ahí, se le allanará el camino para regresar por la puerta grande. Incluso tiene previsto volver a Cataluña, aunque en este caso sería la Cataluña virtual e imperialista de sus Países Catalanes para instalarse al sur de Francia, en Perpiñán.

Un parásito de Junqueras

Todo depende de la decisión del TJUE, que, de resultar favorable a Junqueras, podría derivar en una serie de consecuencias entre las que estaría la puerta abierta para regresar a casa aprovechándose de su situación similar a Junqueras por su condición de eurodiputado "irregular". Y es que a Puigdemont no le importa ejercer de parásito del que fue su vicepresidente. Mientras Junqueras fue a la cárcel a dar la cara, él se escondió en el exilio dorado de Waterloo. Y ahora intenta aprovechar la lucha jurídica de Junqueras para sacarle réditos. (Rajoy acusa al cobarde Puigdemont de falta de gallardía )


En ambientes próximos a JxCat se da por supuesto que, si la sentencia europea es favorable, Puigdemont se instalará en Perpiñán, al sur de Francia, dentro de lo que el imperialismo catalán llama Cataluña Norte. Así lo apunta hoy el diario El Mundo. Y a partir de ahí, si Puigdemont recibe de la UE el privilegio de la inmunidad, asaltaría sin complejos la presidencia de la Generalitat en las próximas elecciones autonómicas una vez exprimido y amortizado el juguete Torra, un kleenex de usar y tirar al que ya dan todos por inhabilitado en cuanto el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña haga pública su sentencia por la causa de desobediencia por la que fue juzgado.

Puigdemont no negociaría: Independencia, independencia e independencia, por este orden

El abogado de Puigdemont, Gonzalo Boye, da por segura la victoria en la batalla jurídica que se libra en Europa y confía en recibir el nuevo año 2020 "con una realidad jurídica favorable que permita devolver el conflicto entre Cataluña y el Estado al ámbito del que nunca debió salir, el político". (¡¡El prófugo Puigdemont echa leña al fuego de 'Tsunami' para reventar el Clásico!!)


Y en este escenario, la estrategia de Puigdemont pasa por una clara oposición a pactos "autonómicos" como el que está intentando cerrar Esquerra Repúblicana con PSOE y Unidas Podemos, para apostar por la vía radical de la independencia sin negociaciones.

Puigdemont está convencido de que su candidatura a la Generalitat arrasaría en las urnas, y más después de la "tibieza" mostrada por ERC, dispuesta a someterse al estado español a cambio de unas migajas. Esta es la versión que vende Puigdemont, que no está dispuesto a dialogar con nadie sobre algo que no sea la independencia de Cataluña.



Puigdemont se siente fuerte. Al menos de momento, a la espera de la sentencia. Si la UE falla a su favor y se le reconoce su condición de eurodiputado, mantendría su inmunidad y su capacidad para ser elegido diputado del Parlament y presidente de la Generalitat. De esta manera podría concluir su tarea inconclusa con aquella declaración unilateral de independencia que sonó a chirigota. (Un grupo de catalanes le grita cuatro verdades a Puigdemont: "¡¡Delincuente, racista, a prisión!!")

Puigdemont busca alojamiento en Perpiñán

El objetivo prioritario de Puigdemont es ahora acercase a Cataluña, consciente de que Waterloo está muy lejos y de que su papel pierde protagonismo, hasta el punto de que puede caer en el olvido para liderar los próximos pasos del movimiento independentista. Y ha elegido Perpiñán porque está dentro del territorio imperial de los Países Catalanes y porque la diplomacia catalana que pagan de su bolsillo los contribuyentes catalanes ya tiene montada ahí una delegación del Consejo para la República, un chiringuito que Puigdemont ha montado para ejercer de gobernador en el exilio.

A Puigdemont, a quien se le recuerda la frase: "podré tardar 20 años en pisar suelo español, pero estoy seguro de que no voy a tardar 20 años en pisar suelo catalán", se le ofrece la oportunidad de cumplir su sentencia, consciente de que en cuanto pise suelo catalán, es decir español, será detenido de acuerdo con la orden del Tribunal Supremo. Pero esta partida la juega con comodín e inmediatamente debería ser puesto en libertad siguiendo la sentencia del TJUE en el caso de que ésta le sea favorable, algo que está por ver.

Mientras llega el momento, jueves 19 de diciembre, Puigdemont hace planes y ya busca alojamiento digno en Perpiñán, en esa Cataluña Norte de la que hablan los del Sur y de la que los propios habitantes no tienen conocimiento. (Esta es la indecente cantidad que está gastando Puigdemont en abogados para 'salvar el culo' y no ir a prisión)

 

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