¡¡Peligra el clásico Barça-Real Madrid!!

  • Cataluña
  • 15-10-2019 | 23:10
  • Escribe: Pedro Riscal

El próximo objetivo del Tsunami Democràtic es dejar al mundo sin su partido más esperado.


Dejar al mundo sin clásico. Este es el nuevo objetivo de Tsunami Democràtic para impactar en el mundo con sus reivindicaciones en señal de protesta por la sentencia del Tribunal Supremo.

El gran golpe de Tsunami Democràtic

La fecha del duelo del campeonato liguero que sostendrán en el Camp Nou el FC Barcelona y el Real Madrid no podía ser más inoportuna. 26 de octubre. Octubre, el mes simbólico para el independentismo, que además llega apenas dos semanas después de la sentencia del Tribunal Supremo. Y Tsunami Democràtic, el movimiento anónimo ciudadano que permite a los políticos quedar al margen de las responsabilidades, ha fijado esa fecha como la de su gran golpe, el golpe definitivo.


Se trata de conseguir la suspensión del clásico, un acontecimiento que acapara el interés de 500 millones de aficionados en todo el mundo. El impacto está garantizado. Y, por supuesto, será mucho mayor que la tradicional pancarta que se exhibe en el Camp Nou en los partidos que juega el Barça en la Champions League buscando llegar a todo el mundo. La pancarta se ve o no se ve. Hasta puede pasar desapercibida, pero la suspensión del Barça-Real Madrid tiene garantizada la llegada a todos los rincones del planeta.

¿Qué ha pasado? ¿Por qué no se juega el partido? Porque los catalanes quieren separarse de España y no les dejan. Ese es el mensaje que quieren transmitir al mundo. (¡¡Apuntan al clásico!! El separatismo se propone desgraciar el Barça-Real Madrid)


¿Cómo lo harán?

¿Y cómo lo harán? Muy sencillo, están cogiendo práctica y no resultará complicado taponar las entradas del Camp Nou para que nadie pueda entrar. Ni siquiera los autocares de los dos equipos. Es el modelo que siguen estos activistas. Resistencia pacífica. 

Nada que ver con los métodos de ETA: tiros, bombas y asesinatos. El movimiento independentista no va por ahí, aunque hace unas semanas se produjera la detención de un grupo de CDRs que experimentaban con explosivos. Se trata de incordiar, molestar, desestabilizar, colapsar... Lo hicieron ayer en el aeropuerto, los trenes y las principales carreteras. Y lo volverán a hacer. Necesitan que el mundo entero sepa que Cataluña es un país oprimido por la tiranía del estado español, que encarcela a sus "pacíficos" líderes sin motivo.



El clásico ha sido programado para las 13:00 horas del próximo sábado 26 de octubre para conseguir la máxima audiencia en Europa, América y Asia. La marca España de la España Global tiene ahí un referente importantísimo para vender imagen del país en el mundo. Y eso es lo que quieren reventar para que la imagen de España quede por los suelos a los ojos de los habitantes del planeta.

El precedente del Girona-Barça en Miami

No hay que olvidar que el pasado mes de enero estuvo a punto de disputarse un partido de La Liga, a propuesta de la LFP, en Miami. Era un Girona-Barça que suponía un apetitoso plato para el independentismo poblando de lazos y banderas esteladas las gradas del estadio norteamericano, pero el Gobierno de Pedro Sánchez no vio nunca con buenos ojos esa temeridad y acabó por suspenderse gracias a la presión de la Federación de Luis Rubiales. (El Girona-Barça pudo ser una bomba en Miami)

El Tsunami Democràtic cuenta con el respaldo de una pequeña porción de la población dispuesta a convertirse en escudo humano. Son minoría, pero suficientes. La estrategia pasa por congregar a un número suficiente de personas para hacer imposible la intervención de las fuerzas de seguridad por temor a una masacre. Esa es su arma.

El FC Barcelona, reincidente

Y el FC Barcelona, que ha mostrado su adhesión al independentismo con un comunicado institucional, deberá afrontar las consecuencias. Ya está acostumbrado. Ha pagado en los últimos años 200.000 euros en multas por la exhibición de esteladas y mensajes políticos en el Camp Nou.

La UEFA tiene terminantemente prohibido mezclar política y deporte en sus competiciones, pero el Barça hace caso omiso y permite todo tipo de desmanes independentistas que generan malestar entre la mayoría de la población catalana que no respira las mismas inquietudes. En el último partido disputado en casa por el Barcelona, ante el Inter, se desplegó una pancarta en la que se podía leer en inglés: "Solo las dictaduras encarcelan a líderes políticos pacíficos". El club está a la espera de la correspondiente multa que le va a caer del máximo organismo futbolístico europeo. (Una pancarta lamentable en el Camp Nou: ¿El Barcelona también está a favor de los CDR terroristas?)

El clásico está amenazado de muerte. Una vez más, los intereses políticos pretenden matar al deporte. Es lo que tenemos.

 

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