Oído en el Congreso: "Imbécil, gilipollas, caradura, canalla..."

  • Política
  • 23-11-2018 | 08:11
  • Escribe: Pablo Ruiz

El Congreso de los Diputados, el hemiciclo en el que reside la soberanía nacional, se ha convertido en un triste ejemplo de la antología del insulto




El Congreso, ese lugar donde el diálogo y la palabra deberían ser los protagonistas, se ha convertido en los últimos años en un circo donde reinan los insultos.

El desafío independentista catalán ha tenido gran parte de culpa en esta deriva parlamentario que sufre el Congreso y sufren los ciudadanos españoles.



Especialmente culpables son personajes como Gabriel Rufián y Jordi Salvador (‘el escupidor), diputados de ERC.

El fuego cruzado entre independentistas y ciudadanos, llamándose constantemente “golpistas” y “fascistas” de forma gratuita, tampoco ayuda.



La pérdida del decoro es tal que los políticos españoles se han convertido en el mejor ejemplo de lo que nunca debe hacer un político.

"En mi coño y en mi moño mando yo y solamente yo"

"Imbécil" o "gilipollas" son términos que se escuchan una y otra vez en el Congreso de los Diputados.



“A la mierda, joder", espetó en 2002 José Antonio Labordeta, diputado por la Chunta Aragonesista, a los parlamentarios del PP

En 2004, Labordeta llamó "gilipollas" al diputado Carlos Aragonés. "¿Qué haces con el puño cerrado? El puño cerrado lo llevo yo, no me lo cierres tú, gilipollas", dijo Labordeta



"En mi coño y en mi moño mando yo y solamente yo", se atrevió a decir en 2014 Onintza Enbeita, diputada de Amaiur, demostrando la bajeza alcanzada en el Congreso.

En 2013 un diputado del PP llamó "imbécil" y "canalla" al parlamentario de ICV Joan Coscubiela

"No me guiñes el ojo, imbécil"

Más recientemente, Albert Rivera, desde su escaño, llamó "capullo" y "vaya gilipollas" a Pablo Iglesias mientras el podemita intervenía en el pleno. 

Gabriel Rufián, diputado de ERC y showman del independentismo, protagonizó un fuerte rifirrafe con la diputada popular Beatriz Escudero. Rufián llamó "palmera" a Escudero, y esta le respondió: "No me guiñes el ojo, imbécil".

 

IMAGEN: elEconomista.es


 

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