Mariano rompió a llorar tras pasar de la grada a héroe del Clásico (y consiguió un dato de locura)

  • Deportes
  • 01-03-2020 | 08:03
  • Escribe: Judith Jiménez

Mariano Díaz marcó un gol al Barça, en apenas 1 minuto sobre el césped, y no pudo aguantar las lágrimas al entrar a los vestuarios.




Mariano Díaz fue uno de los grandes protagonistas de la victoria del Real Madrid en el Clásico (2-0) y dejó escrito su nombre en el partido. Quería tener su momento y lo tuvo.  (Lo que soltó Zidane sobre Vinicius Júnior tras su recital en el Clásico)

Ni en el guion más loco aparecía a Mariano cerrando el ‘vapuleo’ al Barça. Pudieron ser 4 o 5 goles, sí, pero el que metió Mariano cobró una relevancia muy especial. Marcó en el 92’ del Clásico y se ganó a todo el madridismo para siempre.



No pudo aguantar las lágrimas

Las lágrimas inundaron su rostro durante la celebración. Una pose para la historia, con frialdad absoluta, con Ter Stegen y Umtiti por los suelos. Una foto que enmarcará en su casa.

Tras ello, no pudo aguantar las lágrimas. Mariano escuchó como sus compañeros se tiraban en piña hacia él y la emoción del momento le superó. Solo llevaba un minuto sobre el césped y él mismo se ganó ser uno de los protagonistas.



La realidad de Mariano es la que es. Lleva 44 minutos disputados esta temporada, en todas las competiciones, y su rol pasa por la grada. Benzema y Jovic siguen ofreciéndole dudas al Madrid y Zinedine Zidane le utilizó en el partido más importante de la Liga.

Gol y 44 minutos jugados en toda la temporada

Su papel pasa de la grada a la grada y de ahí otra vez a la grada. Solo jugó en la Supercopa de España (unos minutos en semifinales y otros pocos en la prórroga de la final) y el partido de Liga contra el Barça fue su debut en la competición doméstica.  (El Real Madrid le viene grande: Messi ya ha iniciado su declive)



Mariano es un ejemplo para cualquier tipo de psicología de los que se quedan siempre fuera de la lista. Luchó el balón como si le fuese la carrera en ello, se la llevó, y se la ajustó a Ter Stegen para batirle y poner el 2-0 final. La gente terminó cantando el “Mariano, Mariano” que le hizo irse a los vestuarios con lágrimas en los ojos. Es su sueño: triunfar en el club de su vida.

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