Los tres grandes aciertos del Real Madrid ante el Chelsea: los blancos, en semifinales

  • Deportes
  • 13-04-2022 | 07:04
  • Escribe: Enrique Sanz
Una exitosa dirección de campo fue la principal responsable del pase a la siguiente ronda de Champions


El partido de ayer en el Santiago Bernabéu fue no apto para cardíacos. Nadie dijo que fuera ser fácil, de todos modos. Sobre todo, sabiendo el enganche que parece tener el Real Madrd en esta competición con la épica. Si algo se debe hacer, se debe hacer con tintes épicos. Ya sucedió con la eliminatoria frente al Paris Saint-Germain, y la historia se ha repetido en esta ocasión.

Después de una primera parte en la que el Chelsea había dominado por completo y de forma aplastante al Real Madrid, Ancelotti sabía que tenía que hacer cambios si quería darle la vuelta a la tortilla, pero optó por mantener a los mismos once jugadores que dieron la sorpresa en Stamford Bridge y noquearon al Chelsea en su propio estadio. Aun así, la segunda mitad no arrancaba de cara para los blancos.



Apenas seis minutos después de la reanudación, Rüdiger colocaba el 0-2 en el marcador del Bernabéu y el estadio enmudecía. El Real Madrid era incapaz de levantarse, noqueado y sorprendido por cómo estaban avanzando los acontecimientos en la podría ser una de las noches más trágicas en competición europea para el conjunto de Concha Espina.

En el minuto 73, se producía la primera de las modificaciones en el equipo de Carlo Ancelotti. Un visiblemente enfadado Toni Kroos cedía a regañadientes su sitio en el terreno de juego a Eduardo Camavinga, que ha mostrado una vez más resultar un jugador diferencial y un revulsivo en la sala de máquinas del conjunto madridista. Desde ese momento, el Real Madrid inició un proceso de rearme que se vio interrumpido por el gol de Timo Werner en el minuto 75.



En ese momento, Ancelotti apretó el botón rojo y mandó a la pelea a Marcelo, Lucas Vázquez y Rodrygo. La completa renovación de la banda derecha y la colocación de un lateral veterano como Marcelo provocó que el Real Madrid se rearmara rápidamente, ayudado por el empuje del Bernabéu que sentía en el aire la llegada del gol madridista que lo cambiaría todo.

Y no se equivocaron. En el minuto 80, Alaba recuperó un balón que rompió la contra del Chelsea. El esférico cayó en las botas de Luka Modric, que se inventó una nueva obra de arte con el exterior de su bota derecha para enviarle un balón teledirigido a Rodrygo que fusiló a Edouard Mendy sin piedad. El Real Madrid empataba la eliminatoria con un auténtico golazo.



El Chelsea, noqueado, siguió atacando por pura inercia, pero el daño ya estaba hecho. La llegada de la prórroga provocó el hundimiento del conjunto de Tuchel, sostenido durante todo el partido por Loftus-Cheek. Con la ausencia del británico en el terreno de juego y las prisas por evitar los penaltis, el Chelsea se descosió y comenzó a habilitar la profundidad para las carreras de Vinícius Jr. El brasileño no falló.

En otra espectacular anticipación y recuperación de Eduardo Camavinga, Vinícius se hizo con la bola y, encarando a su par dentro del área, colocó un centro templado y perfecto para que Karim Benzema impactara con su cabeza en él y batiera al portero del Chelsea a contrapié, completando la agónica remontada. El Real Madrid estaba en semifinales.



Con todo, los aciertos de Carlo Ancelotti, que nuevamente se vio superado en su planteamiento inicial como ha sucedido en algunos partidos de esta temporada, estuvieron en los cambios. La entrada como revulsivo de Camavinga, que abarca muchas hectáreas de terreno con una eficiencia pasmosa, y el refresco de jugadores en las bandas provocó que el Real Madrid tomara otro color y pudiera desalojar al Chelsea de la máxima competición europea por primera vez en la historia.

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