Los radicales siembran el terror en el Parlament y Torra pasa al ataque

  • Cataluña
  • 02-10-2018 | 09:10
  • Escribe: Lucas García

A Quim Torra se le fue la situación de las manos; los radicales tomaron las calles de Barcelona el 1-O y llegaron a ocupar el Parlament durante 5 minutos de caos.


La situación de anoche en Barcelona dio auténtico pavor. El 1-O la calle, con su gente más radical, tuvo múltiples actos de conmemoración y protestas por lo vivido hace justo un año en Cataluña.

Grupos como Arrán, la CUP y los CDR se echaron por las calles y carreteras de Cataluña, a modo de protesta, y dejaron imágenes que causan auténtico miedo para el catalán que no se sienta identificado como independentista.


De los gritos de Terra Lliure al asalto a Torra

Tras aclamar al grupo terrorista de los Terra Lliure, los miembros más radicales desbordaron a Torra y se demostró que la situación fue un total descontrol para él. Le tocó hablar, a las puertas del Parlament, para hacer tributo a las urnas del 1-O, pero todo no fue como se lo esperaba…

La gente al grito de dimisión y de “políticos traidores”, además de varios abucheos se le rebotó. Si por la mañana había comandado a los CDR con un “apretad más”, por la noche todo se le torció. La situación de caos le avasallaba y pronto se sucederían imágenes inéditas y que él no querría ver nunca.


"No confundáis al enemigo, no les deis la imagen que quieren. ¡Por favor, retiraos!", implora en bucle una mujer aferrada a un emisor en el interior de un furgón policial. "¡Que se calle ya!", para interrumpir el acto de Torra. El president se retiraba a sus aposentos, pero una marea de gente enfurecida quería tomar el Parlament.

Torra desbordado, pasa a la acción

En hileras de tres, los Antidisturbios empezaron la defensa ante el caos. Los mandos de los Mossos D’Esquadra detrás para evitar el asalto al Parlament y durante media hora se libró una batalla en la que los radicales salían ganando por mayoría, la seguridad totalmente desbordada ante la ira de los independentistas.



Ya en la fachada del Parlament y en la entrada, con los Mossos y Antidisturbios acorralados ante la que se venía, las imágenes hablan por si solas… Solo una cerradura evitaba que los radicales entrasen y tomasen el Parlament. Torra y los suyos deciden que hay que pasar a la acción para evitar un asalto histórico (tal y como hizo Rajoy el año pasado con las urnas del 1-O) y la tortilla se giró.

Frente a la fachada del Parlament se abren agentes a la carrera y tratan de dispersar a la gente por la fuerza. “¿Pero qué hacéis, desgraciados?”, gritaban los radicales que tenían que huir ante ese asalto a Torra y sus secuaces. La batalla campal desató el caos por las calles de Barcelona en un día que también pasará a la historia en Cataluña, el 1 de octubre de 2018. Un año después se repitieron las mismas imágenes, pero con la realidad totalmente cambiada y con las órdenes de Torra.

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