Las lujosas vacaciones de Pedro Sánchez y su familia: este es el coste que suponen para todos los españoles

  • Política
  • 01-08-2022 | 08:08
  • Escribe: Enrique Sanz
El presidente del Gobierno no desperdicia ninguna oportunidad para hacer gastar más dinero del que deben a los ciudadanos


El cierre del curso político provoca que casi todos los servidores públicos españoles abandonen sus puestos en el Congreso de los Diputados y en el Senado y aparquen por varias semanas sus quehaceres habituales en servicio y cuidado de la nación española. Normalmente, estas vacaciones no son nada pomposo y exagerado, especialmente en los tiempos que corren, donde muchos españoles todavía no se han recuperado del impacto de la COVD-19 en nuestra economía y sociedad.

Sin embargo, no todos los políticos se rigen por esta norma: Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno, ha escogido también el mes de agosto para desconectar por un tiempo de los asuntos más acuciantes del país, pero lo ha hecho de una forma que llena de indignación a los españoles por cómo se produce y por la impunidad con la que Sánchez se comporta tanto dentro como fuera de la política, protegido por sus aliados comunistas e idependentistas, a los que, a cambio, les otorga grandes concesiones en el Gobierno.



El primer destino de Pedro Sánchez son las islas Canarias. Pero el líder socialista no pasará en las islas todas sus vacaciones, sino que cambiará de localización aproximadamente a mitad de periodo vacacional. Desde su llegada al Gobierno, Sánchez ha cambiado el humilde apartamento en primera línea de playa de Mojácar por los palacetes y las playas privadas.

Es precisamente en en un palacete con una playa privada donde Sánchez comenzará sus vacaciones: el palacio de La Mareta, una exclusiva zona residencial de la isla de Tenerife que el presidente del Gobierno ya conoce perfectamente, puesto que ya ha sido visitada por el presente jefe del Ejecutivo en anteriores descansos navideños y de verano. El complejo, de 10.000 metros cuadrados, es un auténtico fortín, repleto de seguridad y cuenta con acceso directo al mar, helipuerto, dos piscinas, un lago, una pista de tenis y de baloncesto. Todas estas instalaciones están rodeadas por jardines de arena volcánica, palmeras y cactus autóctonos de la zona. Una estancia nada barata para el bolsillo de los españoles.



Después de este idílico paisaje, la familia del presidente del Gobierno cambiará el lujo de La Mareta por el lujo del Palacio de las Marismillas, situado en Doñana. La comunidad andaluza será el escenario de la segunda parte de las vacaciones de Pedro Sánchez, que seguramente utilizará el Falcon para regresar a la península, contaminando bastante en el proceso, a pesar de que ha pedido a los españoles que no consuman energía ni gas para el próximo invierno, con los riesgos que ello conlleva.

El Palacio de las Marismillas es una estructura faraónica de estilo colonial inglés construida en 1912, que pasó a ser propiedad del Estado en 1990. Tan solo dos años después, quedó destinada para 'uso protocolario', a pesar de que a día de hoy es conocida como una de las residencias vacacionales del jefe del Ejecutivo, puesto que todos los presidentes de la democracia moderna española, salvo Adolfo Suárez, se han hospedado aquí durante el mes de agosto.



Las Marismillas cuenta con 18 habitaciones y 18 cuartos de baño, encajados en una estructura situada en el centro del coto de Doñana, una finca de casi 11.000 hectáreas de terreno y con acceso directo a varios kilómetros de playa de los que sin duda alguna dará buena cuenta la familia del presidente del Gobierno. Estas instalaciones, sin embargo, ocultan un secreto que enfurece a los españoles. Sánchez, con el objetivo de reformar el Palacio, desvió parte del dinero del contribuyente y de los Fondos Europeos para poder financiar estas modificaciones: casi medio millón de euros perdieron los españoles por culpa de los caprichos del presidente en 2019.

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