La UEFA se harta del Camp Nou y pasará factura por las pancartas provocadoras

  • Cataluña
  • 25-10-2018 | 08:10
  • Escribe: Pedro Riscal

En Barcelona ya se prepara un akelarre independentista para el Barça-Real Madrid del sábado aprovechando que el partido se ofrecerá en 165 países en directo y tendrá una audiencia potencial de 650 millones de espectadores.




El ambiente enrarecido y fuertemente politizado que envuelve los partidos de Champions League que el FC Barcelona juega en el Camp Nou no ha pasado inadvertido a la UEFA, que se tomó un periodo de tregua con las basnderas esteladas y ahora está dispuesta a intervenir para acabar con los mensajes fantoches que el indepenendentismo catalán intenta transmitir al mundo.

Ya no cuela lo de que el Barça está a favor de la libertad de expresión. Tampoco lo de que las pancartas que se exhiben en el Camp Nou son espontáneas y el club ni tiene nada que ver con ellas ni puede hacer nada por evitarlas.



Ni desconocimiento ni libertad de expresión

El club tiene mucho que ver porque se colocan siempre en el mismo lugar, en el lateral alineado con la portería del Gol Norte y en la primera fila de la segunda gradería. Si se quisiera evitar este lamentable espectáculo, se podría hacer. Pero hace falta una voluntad que no existe. De hecho, Bartomeu y sus directivos están informados en todo momento del contenido y colocación de cada pancarta que se despliega en el Camp Nou.

Y en cuanto a la libertad de expresión, parece claro que Bartomeu y su junta, atados de pies y manos por la pinza independentista, admitirían que la libertad de expresión en el Camp Nou se tradujera en que Cataluña es España o en que los políticos presos bien presos están.



La mentira de la República, siempre presente en el Camp Nou

La cuestión es que el hecho es repetitivo y no ha pasado desapercibido para la UEFA, que tras sangrar la economía del Barça con más de 200.000 euros por la exhibición de esteladas en las gradas del Camp Nou en partidos de Champions League, se marcó una tregua con el club culé, seguramente asustada por el cariz que estaban tomando los acontecimientos en Cataluña, con violencia en las calles incluida. 

Ocurrió en el primer partido, disputado ante el PSV. Y volvió a repetirse ayer. dos pancartas: "Benvenuti nella Repubblica Catalana", con las banderas de Italia y Cataluña. Y "Freedom", reclamando la libertad de los políticos presos. Y antes, en el momento en que el himno de la UEFA resuena por los altavoces en los prolegómenos del partido, como siempre, pitada monumental y gritos de "la UEFA es una mafia". 



A la UEFA no le interesa un Barça fuera de España

dD ha podido saber que la UEFA se ha hartado del tema y que el delegado enviado al partido que anoche jugaron en el Camp Nou el FC Barcelona y el Inter de Milán, no sólo ha hecho constar en su informe la exhibición de pancartas de contenido político en la grada del estadio culé, sino que además ha advertido a un directivo del Barça que en el futuro pueden tener problemas serios, por la reincidencia si persisten en su actitud de alinear al club dentro de los parámetros de la política.

A la UEFA le importa un rábano el tema del Procés catalán, aunque preferiría una solución rápida porque no querría perder a uno de los grandes de Europa, el que más público congrega en su estadio de todos los que participan en la Champions League. El Barça no es un club cualquiera y el hecho de que fuera expulsado de la Liga española le apartaría también de la Champions League, al menos durante un buen puñado de años. 



Internacionalizar el conflicto utilizando al Barça

Pero la UEFA tiene entre sus principios fundamentales, alejar al fútbol de la política y trabajar por la participación del fútbol en la cohesión de la sociedad. Y en el caso del Barça se incumplen todas las normas. El club está politizado hasta las pestañas, vive alineado con claridad a favor de la opción separatista y utiliza el Camp Nou como centro de crispación social y de confrontación ideologica. 

La estrategia separatista es clara: internacionalizar su golpe de estado en francés, inglés o italiano en el mejor de los escenarios, el Camp Nou, conscientes como son de que lo que allí sucede tiene un eco mucho mayor a nivel internacional que cualquier declaración en el Parlament de Cataluña.

Hasta ahora la UEFA había hecho la vista gorda con la decenas de pancartas gigantes que en los últimos meses se han exhibido en el Camp Nou reclamando libertad y bautizando la república catalana en diferentes idiomas. Entendían que no existían ni provocaciones ni insultos. Pero el tema ya empieza a aburrir. En Barcelona, en España y en la UEFA. 

Más de 200.000 euros en multas

El suplicio de las banderas esteladas con el FC Barcelona se remonta a la final de la Champions de 2015 en Berlín. La UEFA sancionó entonces con 30.000 euros al club por la presencia de banderas independentistas en el estadio Olímpico de Berlín. Bartomeu dijo que recurriría la sanción pero no lo hizo, pese a las presiones de algunos jugadores como Gerard Piqué. El 20 de octubre de 2015 el club catalán volvió a ser multado con 40.000 euros por la exhibición mayoritaria de banderas esteladas en la grada del Camp Nou en el partido e fase de grupos ante el Bayer Leverkusen.

Finalmente, de acuerdo a los artículos 16.2 y 14.7 del Código Disciplinario la UEFA sancionó con 150.000 euros al FC Barcelona “por los expedientes acumulados de exhibición de esteladas en el Camp Nou” durante la anterior edición de la Champions League. La sanción mostraba su buena voluntad  matizando que la cantidad podía quedar en 100.000 euros si el club azulgrana no reincide en los próximos dos años. Algo que, evidentemente, no ha sucedido. 

Preparan un akelarre independentista para el clásico del domingo

Pero las cosas van a cambiar. Hasta la UEFA han llegado presiones desde las autoridades deportivas españolas para que se acabe con la provocación de los mensajes separatistas que sólo consiguen dañar la imagen de España ante el mundo.

Precisamente con ese objetivo, las bases de los grupos independentistas llevan semanas trabajando para convertir el clásico del próximo domingo que disputarán los equipos del FC Barcelona y el Real Madrid en un auténtico akelarre independentista. El partido será transmitido en directo a 165 países diferentes y obtendrá una audiencia potencial de 650 millones de espectadores. ¿Qué mejor momento para hacer política que aprovechar un Barça-Real Madrid

Lo único seguro es que Bartomeu dará todo tipo de facilidades. 

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