La supremacista Nuria de Gispert: de aristócrata sinvergüenza españolista a friki independentista

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  • 14-12-2018 | 09:12
  • Escribe: Pedro Riscal

Fue la consejera con más peso del pujolismo, accedió a la presidencia del Parlament y ahora guarda la Caja de Solidaridad mientras invita a Inés Arrimadas a dejar Cataluña y volver a Cádiz.


Está a punto de cumplir los 70 años y lejos de adentrarse en el mundo tranquilo de la jubilación, Núria de Gispert sigue dispuesta a batallar en primera línea de las trincheras de un Procés al que llegó de rebote y del que se ha convertido en uno de sus pilares históricos. De Gispert, antigua consejera con mucho peso de Jordi Pujol y "Molt Honorable" por su condición de expresidenta del Parlament, se ha hecho muy popular en las últimas fechas por su vinculación al independentismo, su condición de responsable de la caja de resistencia, sus salidas de tono surrealistas, su obsesiva fijación por Inés Arrimadas, sus tics supremacistas y su capacidad para adoctrinar niños.

Llegó a ser alguien y ahora no es más que una friki

De Gispert, que un día llegó a ser alguien, se ha convertido en una mediocre caricatura de sí misma gracias al giro radical que dio a su vida política abrazándose a un independentismo en el que nunca creyó. Ahora no deja ser una friki más en el reparto de papeles del independentismo.


A Núria de Gispert se la conoce por haber sido uno de los pilares básicos del pujolismo. Llegó a reunir en su persona dos carteras del Gobierno de Pujol tan importantes como la de Justicia y Gobernación. Se metió en política afiliándose a los 37 años a Unió Democrática de Cataluña, la U de CiU, que encarnaba la facción moderada y cristiana, nada independentista, de la coalición nacionalista.

Ahora bebe los vientos por la independencia de Cataluña, aunque quienes conocen bien su entorno familiar aseguran que De Gispert siempre ha hablado en castellano en casa con sus cuatro hijos.


Una antepasada suya hizo posible la construcción del Tibidabo

De Gispert era un chica bien, de muy buena familia. Era la pequeña de nueve hermanos. Su padre, como ella, fue político y abogado. Un prohombre de Barcelona, que fue conseller de Justicia en el primer gobierno de Jordi Pujol, y que siempre estuvo muy bien visto entre la aristocracia y la alta burguesía catalana. No era para menos, entre los antepasados de Núria de Gispert aparece un matrimonio ilustre y singular, el formado por  Josep María Serra Muñoz, fundador del Banco de Barcelona, y Dorotea de Chopitea, una benefactora chilena a la que Juan Pablo II convirtió en venerable en 1983 a la espera de su beatificación, que está al caer. Eran sus tatarabuelos. A Chopitea, famosa en su tiempo por las obras de caridad desinteresadas que regaló tirando de la herencia que le dejó su marido, le deben los barceloneses la construcción del Tibidabo, una iniciativa suya que se convirtió en realidad utilizando su influencia con San Juan Bosco en una de sus visitas a Barcelona.

Molt Honorable Presidenta

Con un árbol genealógico tan ilustre, Núria de Gispert fue escalando peldaños con facilidad en la Administración Pujol hasta convertirse en "Molt Honorable" presidenta del Parlament de Cataluña. Ni siquiera un cáncer de mama logró apartar a esta dama de hierro de su compromiso con el independentismo que fue a más a medida que el Procés iba avanzando. De Gispert se iba alejando de Antoni Duran i Lleida y se acercaba a Artur Mas, hasta el punto de abandonar los principios conservadores, cristianos y españolistas de Unió para profesar su fe independentista al lado de Mas.

Feroz Supremacista y azote de Ciudadanos 

Pero ha sido una vez fuera de la presidencia del Parlament cuando Núria de Gispert se ha radicalizado en sus posiciones políticas, hasta el punto de convertirse en una feroz supremacista y en azote implacable de Albert Rivera e Inés Arrimadas, a quien tiene enfilada. Es una mujer fuerte e inquebrantarle que igual que fue capaz de superar la enfermedad que amenazó su vida, también supo sobreponerse a la vinculación de uno de sus hermanos a un caso de robo de una bebé en la clinica Dexeus en 1987.

Núria de Gispert es ahora la responsable de la Caja de Solidaridad, una cuenta que en otros tiempos controlaron Ómnium Cultural y la Asamblea Nacional de Cataluña y que ahora maneja ella, con la ayuda de otro expresidente del Parlament, Ernest Benach, que en su momento generó una divertida polémica por su nula preparación para el cargo al carecer de estudios superiores.

¿Y qué es la caja de solidaridad?

Se trata de algo así como un pequeño banco que guarda las aportaciones y donativos del independentismo para hacer frente a multas, querellas o fianzas que afecten a los protagonistas del movimiento sepatista catalán, lo que ellos llaman "represaliados políticos". Es decir, ella tiene la llave de la caja fuerte y el poder de decisión sobre el destino del dinero que guarda celosamente. Como su filantrópica antepasada Dolores de Chopitea, también ella tiene la capacidad de repartir dinero entre los necesitados, con la diferencia de que si la "venerable" Dorotea destinaba el suyo a obras de caridad de marcado cariz religioso, la "Molt Honorable" Núria lo dirige exclusivamente a los necesitados del Procés.

La hucha ha recaudado nueve millones de euros desde su fundación y tiene apartados tres millones para la defensa de los políticos en cautiverio por saltarse la ley en el intento de golpe de estado que se produjo en Cataluña el pasado año. La web caixasolidaritat.cat se encarga de vehicular los ingresos de los incautos ciudadanos catalanes que desean aportar su dinero a la causa de los golpistas.

Adoctrinamiento: "La Diada es muy divertida y van las familias..."

En 2015 De Gispert mostró sus excelentes dotes como adoctrinadora de la infancia impartiendo una "magistral" clase de historia de Cataluña desde el mismo púlpito de la presidencia del Parlament, con buenos y malos (los españoles). La lección incluyó un recordatorio para acudir a la Diada Nacional de Cataluña. De Gispert se dirigió a los niños que escuchaban atentos sus explicaciones desde los bancos del Parlament: "¿Vosotros sabéis que el 11 de septiembre celebramos la Diada Nacional de Cataluña? ¿Y que algunos de vosotros y vuestras familias van a manifestaciones? Que son muy divertidas, y que van las familias... ¿Alguno no? ¡Pues a ver si el 11 de septiembre vas!". El vídeo de la clase, que podéis ver aquí, se convirtió rápidamente en viral en las redes sociales.

Su cara perversa poniendo en la diana a la hija de Rivera

Ese es el lado simpático y cómico a la vez de Núria De Gispert, muy capaz de embaucar a los niños con historias de ciencia ficción sin más objeto captarles para su causa. Pero Núria De Gispert tiene otra cara malvada y perversa. La que mostró poniendo en la diana a la hija de Albert Rivera, que por aquel entonces tenia seis años. 

Núria de Gispert, furibunda usuaria de twitter, violó la ley de protección de menores colgando en las redes sociales el nombre del colegio en donde estudiaba la hija del líder de Ciudadanos. Fue su venganza porque Rivera había cuestionado la Educación en Cataluña. Suficiente motivo para hacer pública información privada de una menor sin más pecado que el de que su padre no estaba de acuerdo con ella.

El secretario general de la CUP por aquel entonces, Quim Arrufat, había publicado un tuit en el que explicaba sobre el tema: "Si supieran de quién son hijos los lideres del PP y Ciudadanos, dónde se han educado y a qué escuelas llevan a sus hijos, no darían crédito del cinismo que se gastan. Se ríen de nosotros". Y ahí llegó la respuesta de Núria de Gispert: "Sí, comenzando por Albert Rivera, que lleva a su hija a la misma escuela a la que fue él. Y hace "asquerosamente" política en contra de la escuela catalana. ¡Así son los de Ciudadanos!".

Dirigido a Inés Arrimadas: "¿Por qué no vuelves a Cádiz?"

Pero si hay una persona que consigue sacar de quicio de verdad a Núria de Gispert, esa es Inés Arrimadas, ante quien ha perdido la cabeza un par de veces sacando a flote su ramalazo supremacista y xenófobo e invitándola a irse de Cataluña si no le gusta lo que ve allí.

Inés Arrimadas, que nació en Jerez de la Frontera, pero que desde 2008 ha vivido en Barcelona, publicó un mensaje en twitter en el que decía: "Cataluña no se puede permitir cuatro años más de Procés". Inmediatamente respondió De Gispert en el mismo medio: "Doncs, perqué no tornes a Cádiz?" ("Pues ¿por qué no vuelves a Cádiz?") . Consciente de su metedura de pata por dejar aflorar su enfermizo supremacismo, aseguró entonces que "debí contar hasta diez antes de responder". 

"¿Por qué no te vas tú a la m.?"

Mientras tanto Arrimadas la respondía afirmando que "me quiere echar de Cataluña" y "esta es una nueva muestra de nacionalismo excluyente". "El 21-D tenemos la oportunidad de ganarles y gobernar de otra manera para que en Cataluña no se vuelva a señalar a nadie por su origen o ideas", dijo.   Y Juan Carlos Girauta, uno de los hombres fuertes del partido, mandó directamente a De Gispert a la mierda con estas palabras: "¿Por qué no te vas tú a la m, supremacista repugnante?".

"Debe añorar su pueblo. ¿Quién la obliga a estar aquí?"

Pero ahí no acababa la cosa. Después de contar hasta diez y hasta diez mil millones, Núria de Gispert volvió a picar en el mismo anzuelo. Fue tras una intervención de Inés Arrimadas en el debate de política general en el Parlament. La lideresa naranja reprochó a Quim Torra la fuga de empresas de Cataluña como consecuencia del 'procés'. Y De Gispert la respondió con más de lo mismo llamándola "inepta e ignorante" y asegurando que "no sabe de economía, no sabe de inversiones, no sabe de nada". "¡Se debe encontrar muy mal en Catalunya! ¡Debe añorar su pueblo! ¿Quién la obliga a estar aquí?"

Twitter la pierde: Carme Chacón, Espadaler, Vueling, El País y Marius Carol

Núria De Gispert abrió su cuenta de twitter en 2015 y se estrenó respondiendo a Carme Chacón, la ex ministra socialista fallecida en 2017, por una crítica que había hecho a Artur Mas.  Así fue respondida: “¡Qué grosería y qué mala educación! ¿Cuántos electores han votado por vuestro pseudofederalismo? Vuelve a Miami, [allí] estabas muy bien”. Chacón fue profesora en una universidad de esta ciudad de Estados Unidos, de ahí la elección del destino. De Gispert parece tener cierta necesidad de purga entre los que no piensan como ella. Que se vayan. A todos les invita a largarse para dejar tranquila Cataluña.

Después acusaría a Ramon Espadaler, su antiguo compañero de partido en Unió, de "botifler" y de aliarse con el PSC por dinero. También aprovechó las redes sociales para pedir el boicot a Vueling por un supuesto mal trato a dos pasajeras que deseabn ser atendidas en catalán y no lo consiguieron, mientras acusaba al PSC: "no da pena ni asco". Y al diario El País le decía: “lo mejor que puede hacer EL PAÍS es cerrar y bajar la persiana. Muchos no lo necesitamos para nada”.

Y también ha habido para el director de La Vanguardia, Marius Carol: “El tuit es la expresión rápida de un momento concreto y a veces te puedes equivocar, pero los diarios como La Vanguardia tienen mucho tiempo para pensar lo que escriben, y tienen a sueldo a algunos mayordomos con mucha incontinencia y poco respeto por nuestras autoridades, ¿o no es así, señor Carol [Màrius Carol, director de este diario]?”.

"Arrrimadas es una choni, garrula, maleducada e ignorante"

Sorprende que pueda expresarse en estos términos quien fue ministra de Justicia en Cataluña y presidenta de su Parlamento. Pero es lo que hay.

Otras veces ha compartido mensajes de otros, lo que equivale a decir que está de acuerdo con las opiniones vertidas: “Si Arrimadas se va a Andalucía, subo a Montserrat de rodillas”; “Oficialmente Arrimadas es una choni de mucho cuidado. Una garrula maleducada mucho más ignorante de lo que pensaba”; “Qué vergüenza censurar a De Gispert por decir lo que piensan el 80% de los catalanes”. “¡Deja de decir tonterías! Fuiste reina por una noche, pero se acabó”.

La política responsable dejaba paso a una hooligan. De Gispert explicó en una entrevista en TV3 de julio de 2015 que tras la ruptura con Unió “era una Núria de Gispert desacomplejada, liberada”. Y en 2016 confesaba en Catalunya Ràdio: “Ahora quiero la independencia, porque me ha caído la venda de los ojos y veo que con el Estado español es muy difícil entenderse. Cuando escucho esta canción de Raimon, nuestra tierra que nos la queremos tanto, qué bonita podría ser si fuera nuestra del todo”. Curioso en una persona que militó en un partido que no contemplaba ni remotamente la indepedencia de Cataluña.

En 2012 cuestionaba la independencia

De hecho, en diciembre de 2012, De Gispert le decía al diario El Punt Avui: "en mi vocabulario no tengo la palabra indepedencia". Y añadía: “¿Por qué tiene que funcionar una declaración de independencia? El día después de la declaración, ¿qué haríamos? Otros países lo han hecho pero el contexto era diferente. Tenemos que hacer los trámites necesarios para llenarnos de razones y seguir el camino de la legalidad”. En octubre de 2017 De Gispert presionó a Carles Puigdemont -ella misma lo ha admitido- para que tirara por la calle de enmedio y  declarara la independencia unilateralmente sin contemplar que eso significaba saltarse la ley y actuar contra ella, asumiendo la amenaza de la intervención de la Generalitat.  

Cs quiso retirarle el tratamiento de "Molt Honorable" y sus privilegios

Y después de decirles a los de Ciudadanos: "Arrimadas y Carrizosa, no hagáis el estúpido, que no estáis en Cádiz, sino en Cataluña", el partido naranja envió una solicitud al Parlament para retirarle a la expresidenta el título de "Molt Honorable" por sus comentarios xenófobos. En un comunicado indicaba la dirección de Ciudadanos sobre De Gispert que ofrece "reiteradamente y de forma pública manifestaciones totalitarias, supremacistas y xenófobas que implican un discriminatorio rechazo a la diversidad y el pluralismo democrático". También reclamaba Ciudadanos iniciar un proceso para revocar "los injustificados privilegios" que tiene De Gispert por ser expresidenta de la Cámara.

La fijación de De Gispert por Ciudadanos viene de lejos. Como presidenta del Parlament, ya le retiró la palabra en 2013 a Jordi Cañas acusando a los diputados naranjas de "no tener vergüenza". Acto seguido los diputados naranjas abandonaron la cámara mientras la presidente les animaba a irse: "marchen, marchen".

"Una aristócrata sinvergüenza"

La cita es del ex diputado Albano Dante Fachín, que la deja bien retratada: "Núria de Gispert pertenece a la aristocracia más rancia donde además de Dorotea de Chopitea, encontramos caballeros vascos, industriales metalúrgicos, cónsules en las Indias y uno de los 3 fundadores del Banco de Barcelona, en el siglo XIX. Una familia de la calle Moncada y, más tarde, de palacio señorial en el Eixample. Una familia de negocios financieros y de caridad cristiana que fundaba hospitales que hoy son propiedad de la multinacional CAPIO, a la que el partido de la señora De Gispert no para de dar contratos. Esta es su gente, no “esta gente” que vive en Hospitalet y lucha por tener médicos y camas de hospitales para sus hijos.“Esta gente” que quiere derechos y no la caridad de la aristocracia corrupta no es la gente de De Gispert.

Una aristócrata sinvergüenza. Esto es lo que es Núria de Gispert y Catalán. La que dice que invitar a “esa gente” en el Parlamento es una “vergüenza”. La que no entiende cómo dejan que “esta gente” ensucie la honorabilidad del Parlamento por donde se pasea impune su compañero de partido, el diputado imputado Xavier Crespo, que aún no ha explicado dónde están los 2,4 M € de euros que desaparecieron los hospitales de Blanes y Calella ni sus relaciones con la mafia rusa".

Su alto y desarrollado concepto deol supremacismo la llevó también a cuestionar al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, José María Barrientos, quien, en su opinión, no tenía suficiente pedigrí para ejercer en su tierra una función tan relevante, seguramente destinada a alguien con ocho apellidos catalanes, debe pensar ella. Así saludó al magistrado esta ilustre catalana a través de twitter

"Eres un desconocido y un sin raíces"

De Gispert había hecho alarde de clasismo al definir al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, José María Barrientos, de "desconocido" y "sin raíces". La secesionista escribió en Twitter: "Magistrado Barrientos, presidente del TSJC, ¿cuántos años hace que vives y trabajas en Cataluña? Eres un desconocido y un sin raíces".

Ese supremacismo galopante que ha crecido hablando en castellano en casa con los suyos, la llevó a acusar a un internauta de ser un "infiltrado en Cataluña" y de estar "chupando del PER”, el subsidio agrario que se cobra en Andalucía y Extremadura. Considera De Gispert que el PER lo recibe "gente que no trabaja y que cobra de los recursos de los catalanes". Lo de siempre, España, o Andalucía, nos roba.

Ciudadanos nunca podrá agradecer lo suficiente a Núria de Gispert lo que ha hecho por ellos

Esa Núria de Gispert, que en su día fue alguien en la sociedad catalana, ahora no es más que la encargada de controlar la caja que financia los gastos de los presos. Su vocación cristiana y unionista dejó pasó a un supremacismo extremo que los partidos constitucionalistas aplauden con las orejas. Cada vez que Arrimadas la saca de sus casillas con argumentos y ella responde con improperios, sube la cosecha de votos para Ciudadanos, un partido que nunca podrá agradecer lo suficiente a De Gispert lo mucho que ha hecho por ellos. Nada menos que convertirles en la primera fuerza política de Cataluña. El rechazo hacia lo que ella muestra da votos a los contrarios.

Pero a ella le ha salido caro. Sus cornadas a Inés Arrimadas y su tono supremacista la han forzado a saltar de su función de defensora del Mutualista en Alter Mutua, la entidad aseguradora de los abogados catalanes. También ellos han quedado hartos. Nunca tanto quedó en tan poco.

Foto: El País

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