La razón por la que se le toma la temperatura a la víctima de un crimen

La razón por la que se le toma la temperatura a la víctima de un crimen

04/01/2023

| Roberto Toninelli

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Los médicos forenses realizan diferentes exámenes a los cadáveres con los que trabajan, y uno de ellos es la medición de la temperatura

Con el fallecimiento de una víctima se toman numerosas precauciones y medidas estrictas para mantener aislado al cadáver y poder conocer las grandes preguntas de la criminalística: cómo, de qué, cuánto hace que ha muerte o quién lo ha matado. 

Este suele ser el procedimiento habitual que siguen estos especialistas y que tantas veces hemos visto en series de televisión como 'Mentes Criminales' o todas las franquicias de 'CS'I que se utilizan de verdad. Una manera de actual que requiere de mucho rigor y profesionalidad.

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Se emplea el termómetro

Normalmente, esta medición de temperatura forma parte de la llamada investigación post-mórtem, que se aplica cuando se encuentra un cadáver en la escena de un crimen. El motivo principal por el que suele calcular es para saber cuánto tiempo hace de su fallecimiento.

Más allá de hacerle la clásica autopsia abriendo el cuerpo para analizar sus órganos internos y tomar muestras para que sean analizadas, los médicos forenses también realizan diferentes exámenes a los cadáveres con los que trabajan, y uno de ellos es esta medición de temperatura.

¿Cómo es el método de actuación?

Para ello, utilizan una serie de termómetros digitales que suelen tener cubiertas protectoras de látex para impedir que se rompan, se partan o entren en contacto con alguna sustancia desconocida y nociva que pueda estar en el cadáver.

Además de estos termómetros digitales, los médicos forenses también pueden medir la temperatura de un cadáver para saber cuánto tiempo lleva fallecido empleando sondas de superficie con unos termómetros más avanzados en caso de que los digitales den resultados discordantes o que no cuadren.

No obstante, además de la temperatura, el forense debe tener en cuenta otros factores como: la estación del año, la indumentaria de la víctima, las posibles enfermedades que padezca , si el crimen se cometió en el exterior o el interior, o la masa corporal del finado. Una persona obesa tarda más tiempo en enfriarse que una delgada.

Eso sí, tras la toma de temperatura, el patólogo debe analizar las livideces, las manchas violáceas que produce la sangre al depositarse. Si el cadáver está decúbito supino (boca arriba) las livideces se perciben en la parte de abajo. En toda la parte trasera excepto en los lugares que están apoyados, que quedan blanquecinos.

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La sangre tarda unos 45 minutos en depositarse y aquí es donde actúa el forense. Si tocas las livideces y se ponen blancas, significa que no están fijas. Si las tocas y la zona oscurecida no se aclara, eso significa que las livideces están fijas y que han pasado como mínimo 36 horas desde el fallecimiento.

Pero claro, si la policía o los servicios sanitarios han movido el cuerpo de su posición originaria, podrían existir livideces en varios planos. Lo que dificultad aún más el trabajo y, por ello, esto hace que resulte bastante más complicado conocer los pormenores de la muerte.

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