La peligrosa operación a la que se sometió Biden en 1988: pudo costarle la vida

  • Política
  • 02-06-2022 | 07:06
  • Escribe: Enrique Sanz
El presidente de los Estados Unidos pudo haber fallecido en el quirófano


La edad avanzada de Joe Biden, actual presidente de los Estados Unidos, es uno de los impedimentos en su capacidad de gobernar para sus detractores. Sin embargo, apoyándose en sus asesores y en otros de los políticos más cercanos al líder demócrata, como la vicepresidenta Kamala Harris, Biden parece haber asumido la situación de gobierno de uno de los países más complicados.

Los recientes tiroteos escolares han provocado y reabierto una nueva ola de debate respecto de la tenencia de armas y la Segunda Enmienda, uno de los temas más espinosos para la sociedad estadounidense. De momento, la situación sigue igual a pesar de los anuncios de la propia Kamala Harris, que aseguró que harían todo lo que está en su mano para cambiar las regulaciones actuales respecto de las armas de fuego en el país americano.



Pero la tragedia siempre ha acompañado a Biden. Desde la muerte de su primera esposa y una de sus hijas con tan solo un año en un horrible accidente automovilístico, el presidente siempre deja todo el trabajo el día 18 de diciembre, fecha en la que fallecieron, para honrar la memoria de sus seres queridos. Además, su hijo mayor Beau falleció de un cáncer cerebral con 46 años, lo que sin duda marcó uno de los episodios más duros en la vida del hoy presidente de los Estados Unidos.

Sin embargo, el propio Biden pudo haber fallecido en una complicada operación. Todo parecía marchar bien en 1988, cuando Biden se sometió a un chequeo médico rutinario en el que, desafortunadamente, encontraron dos aneurismas craneales que podrían provocarle la muerte al político demócrata si se dejaban allí. 



Alarmado por tal descubrimiento, Biden aceptó someterse a una complicadísima cirugía craneal con el objetivo de extirpar aquellos dos aneurismas y librar a su cerebro de tal castigo, postergando su estancia en nuestro planeta muchos años más. La operación marchaba relativamente bien, hasta que los procedimientos operatorios comenzaron a pasar factura en el hoy presidente de Estados Unidos.

Con unas complicaciones que rápidamente pudo subsanar el equipo médico, Biden logró remontar hasta un estado de salud más o menos aceptable, pero perdió la oportunidad de presentarse a las elecciones presidenciales de 1988 debido a los siete meses de internamiento que le costó la operación. Además de perder una candidatura presidencial, a la que no volvió a concurrir hasta 2008, casi veinte años después, Joe Biden estuvo a punto de perder la vida curiosamente a la misma edad a la que acabó falleciendo su hijo mayor Beau.



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