La mayor traición de Sánchez a España, al descubierto en el Día de la Hispanidad

  • Cataluña
  • 12-10-2021 | 09:10
  • Escribe: Daniel Guerra

Pedro Sánchez está dispuesto a conceder cualquier cosa al independentismo por seguir en la Moncloa y Pere Aragonés ha asegurado que está en vías de conseguir un referéndum pactado




En un periodo máximo de dos años, el tiempo que le queda en la Moncloa si nadie consigue echarle antes, Pedro Sánchez pretende consumar la mayor traición de la historia de España. Así lo ha expuesto el presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonés, en una entrevista concedida al diario argentino La Nación. En ella, expone la hoja de ruta del independentismo y sonroja al presidente del Gobierno: si de verdad está dispuesto a permitir lo que propone el independentismo, será más Judas que nunca.

"No buscamos imponer la independencia, sino que sean los ciudadanos quienes decidan. Estoy convencido de que lo vamos a conseguir, que será una realidad, y que este proceso de negociación culminará finalmente con una Cataluña independiente reconocida por la Unión Europea y por el Estado español", expone Pere Aragonés, que de este modo deja claro que pretende 'llevarse al huerto' a Pedro Sánchez para que ceda a cambio de seguir en la Moncloa el mayor tiempo posible.



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Pere Aragonés apuesta ahora por el diálogo, pero solo porque sabe que España nunca reconocerá a Cataluña de otra forma: "Nuestro proyecto es claramente europeísta. Una Cataluña independiente tiene todo el sentido dentro de la Unión Europea, como país, como nación. En este marco europeo queremos desarrollar nuestro proyecto nacional. Queremos hacerlo de forma acordada con el Estado. Nuestro espejo es el de Escocia que pudo llevar a cabo un referéndum acordado con el gobierno británico. Si ha sido posible en Escocia en relación con el Reino Unido, también debe ser posible en Cataluña en relación con España. Hay instrumentos en la Constitución para que se pueda llevar a cabo un referéndum de esas características", afirma, aunque sea absolutamente falso.



El independentismo continúa lanzando falsedades al aire tanto en España como en el extranjero para intentar imponer su relato, que no tiene ni pies ni cabeza y que refleja la catadura moral del actual Gobierno catalán, que gobierna solo para una minoría.

Dos años, fecha límite

El independentismo tiene prisa, además, para conseguir sus objetivos porque Pedro Sánchez les consiente, pero saben que de aquí a un par de años el Partido Popular puede recuperar el poder y en ese momento se les vendría abajo el chiringuito: "La experiencia que tenemos hasta el momento es que el Partido Popular apostó claramente por una solución de carácter penal y represiva", ha asegurado. Lo que hizo el PP fue permitir que la justicia hiciera su trabajo sin interferencias. 



Ahora viven muy bien salvando el culo gracias a las ayudas de Sánchez y su gobierno socialcomunista. Y señalando a la justicia por seguir haciendo su trabajo de forma independiente y al PP por permitirlo, cuando la realidad es que esa debe ser la forma de actuación de un gobierno, permitiendo la división de poderes: "Durante el gobierno del Partido Popular se dejó esta cuestión en manos de los tribunales (...). Se debe abandonar la vía represiva que ha tomado el Estado. Creo que en algunos poderes del Estado aún no se ha hecho la transición democrática plena. En especial en la cúpula judicial que está muy ancorada en posiciones ultraconservadoras", alega el presidente catalán. Lo mismo de siempre: todo el que no se alinea con ellos es un fascista.

Para culminar su intervención en esta entrevista, suelta dos mentiras repugnantes. La primera de ellas, que los golpistas han estado encarcelados por defender la independencia: "Buscar el referéndum no es ningún delito ni defender la independencia de Cataluña. Nuestras propuestas son legítimas, y, en una sociedad democrática, deben poder ser planteadas encima de la mesa estas cuestiones", afirma. La verdad es que cometieron delitos en defensa de la independencia y por ellos son, han sido y deberían ser juzgados.



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La segunda, que en Cataluña no hay división: "Más allá de algunos episodios puntuales, que es más una polarización ideológica que otra cosa, la sociedad catalana es una sociedad que admite la diferencia. No se trata de dos comunidades enfrentadas en un mismo territorio. No ocurre que los que estamos a favor de la independencia solo nos relacionemos con los independentistas. En los entornos familiares, profesionales, con nuestros amigos, hay diversidad de opiniones". ¿En qué Cataluña vive Pere Aragonés?

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