La letra pequeña de la reforma laboral desnuda la manipulación de Yolanda Díaz

  • Dinero
  • 29-12-2021 | 09:12
  • Escribe: Bárbara Hermida Carrera
Las medidas de la ministra podrían provocar la creación de más de un millón de falsos contratos indefinidos, a través del contrato fijo discontinuo.


"Con esta reforma laboral se pasa página a la precariedad en España. Se acaba con el gran déficit de España que nos hace diferentes en la UE. Por fin acabamos con lo que yo he denominado la gran anomalía española".

Con estas palabras, Yolanda Díaz, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, presentaba en rueda de prensa la aprobación de la reforma laboral consensuada con los agentes sociales.



Una reforma que, tal y como ha insistido la ministra gallega, "rompe con la precariedad" de los jóivenes y las mujeres, y "rompe la tendencia de devaluación salarial y rebaja de derechos laborales" en España, en clara referencia a los contratos temporales, muy presentes hasta ahora en la realidad contractual de muchos trabajadores españoles.

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Alegría de la ministra que ha sido compartida por los sindicatos CCOO y UGT, que han hecho un "llamamiento" al resto de partidos políticos para que no impidan la ejecución de esta nueva reforma laboral, pero que no ha sido compartida por todas las organizaciones empresariales que conforman la CEOE, preocupada por la estabilidad de las empresas ante las modificaciones propuestas por Díaz, y  contempladas en el acuerdo final.

Sin embargo, esta vía 'rápida' del Gobierno socialcomunista para reducir la "precariedad" laboral, centrándose en la temporalidad de los contratos, no supondrá una gran diferencia para los trabajadores españoles, ya que no constituye una imposición de un esfuerzo real de las empresas para promover la estabilidad laboral, sino únicamente un cambio de 'terminología'. 



De temporales a "fijos discontinuos"

Así pues, los actuales contratos 'temporales' serán sustituidos, a partir de la reforma llevada a cabo por Yolanda Díaz, por el contrato fijo discontinuo; un cambio de terminología que, sin embargo, no supondrá un cambio de condiciones de trabajo de aquellos que están sujetos a este tipo de contratación.

Esta es, pues, la 'trampa' principal de la reforma laboral, que conseguirá que Díaz cumpla con su objetivo, al menos sobre el papel, de acabar con la temporalidad de los trabajadores, ya que el contrato fijo discontinuo es considerado indefinido, ya que la vinculación entre el trabajador y la empresa no cuenta, en principio, con una fecha de término definida.



Sin embargo, en la realidad, estos trabajadores seguirán siendo temporales, ya que desempeñan su función de forma estacional, sólo durante unos meses al año, cobrando la parte proporcional de su prestación por desempleo el resto del año, como es el caso de muchos empleos relacionados con el sector turístico.

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Así pues, la reforma de la ministra gallega eliminará los contratos temporales prácticamente en su totalidad, siendo unas pocas situaciones las que acepten este tipo de contratos; sin embargo, tal y como destacan expertos al portal 'El Economista', estos contratos temporales serán sustituidos por contratos fijos discontinuos, que tendrán unas condiciones paralelas a las de los actuales contratos temporales, lo que hará que este último tipo de contrato sea el más común en los próximos años, creciendo de los actuales 370.000 trabajadores sujetos a este contrato, hasta superar el millón de contratos fijos discotinuos, sin que esto suponga una verdadera modificación en la temporalidad de la contratación en España en comparación con Europa.

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