La Generalitat pide ayuda al Ejército de España para sofocar el incendio de Tarragona

  • Sucesos
  • 27-06-2019 | 12:06
  • Escribe: Gonzalo Palacios

El fuego ha devastado 4.000 hectáreas y el jefe de los bomberos no es optimista: "¡Pueden ser 20.000!"


El conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, ha dicho que la ayuda recibida por parte de la Unidad Militar de Emergencias, con sede en Zaragoza, así como la del Ministerio de Agricultura, es una ayuda que Cataluña también ofrecería a un vecino: "Igual como haríamos exactamente nosotros, por supuesto".

"Cuando un país tiene un fuego y se expande, nos ayudamos mutuamente con los vecinos. Si estuviéramos en l'Empordà lo haría Francia, pero ahora estamos al lado del Estado español", ha sentenciado en declaraciones a los medios la mañana de este jueves desde Vinebre (Tarragona), cerca del incendio que quema desde el miércoles en la comarca Ribera d'Ebre.


Ha dicho que por la noche los efectivos aéreos no han podido trabajar y que a primera hora de la mañana no se sabe exactamente cuantas hectáreas hay quemadas --aunque ha asegurado que son más de 4.000-- y que la estrategia es acorralar el fuego en la C12 "y dejarlo morir" para cerrar el flanco izquierdo.

También ha anunciado que los agentes rurales diagnosticaron el miércoles que el origen ha sido un estercolero de una granja.


Ha dicho que el cuerpo de Bombers ha hecho "un gran trabajo" en una situación compleja y ha previsto que las altas temperaturas de esta jornada no ayuden.

4.000 hectáreas devastadas...¡y podrían ser 20.000!

Mientras tanto, los Bombers de la Generalitat siguen trabajando en la mañana de este jueves en el incendio iniciado el miércoles en la Torre de l'Espanyol (Tarragona), que continúa activo y que lleva entre 4.000 y 5.000 hectáreas quemadas de los municipios de Torre de l'Espanyol, Vinebre, la Palma d'Ebre, Flix y Maials, y con una previsión de que su potencial de incendio es de 20.000.



Lo han anunciado los Bombers en un comunicado de prensa mientras que el director general de Extinción de Incendios, Manel Pardo, ha avisado de que ha sido una noche "muy dura" y que aunque pensaban que la mañana de este jueves podrían tener el fuego estabilizado, no ha sido así, ha lamentado en una entrevista en Catalunya Ràdio.

Los Bombers han trabajado durante la madrugada con unas 80 dotaciones terrestres y a partir de las 7.00 horas se prevé la incorporación de un helicóptero de comando, uno bombardero y tres aviones de vigilancia y ataque.

Posteriormente se incorporarán tres helicópteros bombarderos más, otro de comando y tres hidroaviones del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

La Unidad Militar de Emergencias ha llegado durante esta madrugada para colaborar en los trabajos de extinción, con 120 efectivos y nueve vehículos del Batallón de Intervención, con base en Zaragoza.

A lo largo de la madrugada los Bombers han reforzado el ataque en el lado izquierdo con el objetivo de ancorar el incendio a tocar de la carretera C-12 y así centrarse posteriormente en la parte derecha.

A pesar de que la humedad haya aumentado y las temperaturas hayan bajado durante la noche, los Bombers esperan que durante la jornada de este jueves las temperaturas vuelvan a subir, lo que supondrá una situación de "riesgo extremo", han alertado.

El jefe de Bomberos no es optimista

El jefe de Bombers de Cataluña, David Borrell, ha dicho que no puede "ser optimista" con el control del incendio iniciado este miércoles en Ribera d'Ebre (Tarragona) y ha asegurado estar preocupado.

"La orografía es complicada, genera muchas dificultades, las condiciones del tiempo no son favorables. Esto nos hace estar agobiados y trabajar duramente para conseguir los objetivos" ha dicho este jueves en declaraciones a Catalunya Ràdio.

Ha sostenido que aunque el tiempo está calmado y la sensación es de poco viento, ya han tenido alguna racha que les ha causado problemas, y que la previsión es que el viento aumente y tengan complicaciones: "Esto nos hace sufrir".

Ha añadido que el problema no son el número de efectivos, ya que están trabajando con todos los recursos y han pedido refuerzos y vendrán más: "La complicación no es tanto de recursos disponibles sino de la dificultad que nos presenta el terreno y las condiciones meteorológicas".

Ha admitido que junto al incendio del año 2012 en la Jonquera (Girona), el actual incendio será uno de los peores de los últimos 20 años y ha asegurado que la principal preocupación es el potencial de hectáreas que se pueden quemar, unas 20.000.

Ha pedido "máxima prudencia" a la ciudadanía para evitar un segundo incendio, y ha añadido que la colaboración que puede hacer la gente es estar alerta en sus municipios.

 

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