La Generalitat intenta atraer a los turistas con mentiras: "Barcelona no es peligrosa" 

  • Sucesos
  • 27-08-2019 | 09:08
  • Escribe: Pablo Ruiz

Quim Torra intenta mejorar la imagen de Barcelona mintiendo a los turistas a la cara


Desde que Ada Colau es la alcaldesa de Barcelona (2015) la inseguridad ha aumentado mucho en la ciudad condal. Desde que Torra ‘gobierna’ el caos y la crisis de seguridad que sufre Barcelona se ha hecho insostenible.

Ahora, en un intento desesperado por mejorar la imagen de la ciudad ante la escalada violenta que azota Barcelona, Quim Torra ha difundido un vídeo a través de sus canales oficiales (Generalitat, Mossos y Consejería de Interior, entre otros) en el que defiende se gestión en materia de seguridad. 


Sería de chiste si no fuera porque tanto barceloneses como turistas sufren las consecuencias en su propia piel.

"Continuamos trabajando en Barcelona e incrementando la actividad policial para garantizar la seguridad pública", reza el vídeo.


La Generalitat defiende la labor de los Mossos

Los Mossos d’Esquadra realizaron 134.301 actuaciones en Barcelona en lo que va de año. Una media de 581 diarias. De ellos acabaron en denuncias 125.674. Los Mossos han detenido a una media de 63 personas diarias, alcanzando los 14.461 detenciones totales.

Unas cifras que no significan nada, pues la ola de hurtos, robos con violencia e incluso homicidios se ha disparado y los Mossos no cuentan con unidades suficientes para ponerle remedio. 



Mientras Torra miente diciendo que “Barcelona no es peligrosa”, los arrestos por robos con violencia han aumentado un 80% y el deterioro de la seguridad pública en Barcelona asusta a los países extranjeros, que avisan a sus ciudadanos antes de viajar a la ciudad condal.

Los gobierno extranjeros alertan a los turistas

"Los delitos menores se han convertido en un serio problema en Barcelona, especialmente en zonas turísticas y transportes públicos", alertan desde el Departamento de Asuntos Extranjeros y Comercio del Gobierno australiano.

"Los ladrones suelen fijar como objetivos las atracciones turísticas, el transporte público, las estaciones de ferrocarril, las terminales de cruceros, los museos, las playas, los restaurantes y hoteles, especialmente durante la temporada alta del turismo. Muchos robos ocurren en terrazas, donde las bolsas se colocan en los respaldos de las sillas o en el suelo", apunta el documento australiano.
 

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