La 'adicción' de Pablo Iglesias que desconcierta a media España

  • Política
  • 13-06-2022 | 07:06
  • Escribe: Enrique Sanz
Esta fue una de las incógnitas sobre el exlíder de Podemos en su paso por el Gobierno


Muchas incógnitas son las que siguen rodeando a Pablo Iglesias, a pesar de que marchó del Gobierno hace ya varios meses y se retiró de la política poco después ante el estrepitoso fracaso que supuso su órdago en un débil intento de tomar la Comunidad de Madrid. La victoria de Isabel Díaz Ayuso terminó de certificar la defunción de una carrera política que se había ido apagando con el tiempo.

Una de las principales dudas, que persiste a día de hoy, se remonta a su etapa como vicepresidente segundo del Gobierno de Pedro Sánchez. Incluso el propio presidente, poco amigo de trabajar por España y los españoles, se hizo el mismo interrogante que el resto de ministros y trabajadores cercanos de Iglesias en La Moncloa acerca de una de sus 'adicciones' más importantes: ¿cómo era posible que tuviera tiempo para todo?



Este desconcierto generalizado tiene una explicación sencilla. Iglesias siempre ha sido un auténtico fanático de las series, que le han acompañado a lo largo de toda su vida política, desde sus tiempos de lucha contra la casta hasta los meses que pasó formando parte de ella. Esta forma de entretenimiento pareció convertirse también en una prioridad para el exlíder de la formación morada, que no dejaba de hablar de otros temas y siempre tenía alguna frase ocurrente como respuesta, sacada de alguna de estas producciones. 

Por tanto, muchos hacían recuento de las obligaciones de Iglesias, sorprendidos que tuviera tiempo para todo, incluso para ser crítico de estas mismas producciones en su cuenta de Twitter. El exlíder de Unidas Podemos tenía bajo su responsabilidad directa tres hijos, un hogar realmente amplio y su cargo de vicepresidente segundo, que en condiciones normales apenas le dejaría tiempo para incluso tener un momento de tranquilidad a lo largo de la semana. 



Sin embargo, es todo lo contrario para Pablo Iglesias. La falta de trabajo propia de los políticos de Unidas Podemos se hace patente en esta situación, y se convierte en la única explicación que permitiría a Iglesias dedicar tanto tiempo a visionar ficciones seriadas y, al mismo tiempo, mantener su posición de vicepresidente segundo sin apenas mover un dedo.

Además, la situación en su hogar estaría realmente controlada por el servicio, que estaría encargado de la limpieza y el mantenimiento del enorme chalet que Iglesias y su pareja habían comprado en la exclusiva zona de Galapagar. Esta incorporación, poco propia de políticos que dicen representar al pueblo y su humildad característica, también eliminaba tareas en la lista de Iglesias.



Por tanto, tiene ahora sentido que Iglesias pudiera ver tantas series, especialmente si cuando llegaba a casa estaba todo hecho gracias a su servicio y apenas tenía que hacer nada en las oficinas de La Moncloa cuando era vicepresidente segundo. Todo tiene su explicación, especialmente si se toma en cuenta la peligrosa deriva que ha tomado el Gobierno de Pedro Sánchez desde la incorporación de Iglesias al mismo: sus constantes bandazos son otro de los indicios más que apuntan hacia una falta de trabajo por España y los españoles en favor de las últimas producciones seriales norteamericanas.

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