Jorge Javier Vázquez se siente desgraciado: 30 años después de su despertar sexual

  • TV y Cine
  • 20-04-2021 | 10:04
  • Escribe: Blanca Torres




Jorge Javier Vázquez ha recordado sus años mozos con motivo del cierre de la primera discoteca gay de Barcelona

 

Jorge Javier Vázquez ha hablado en su blog de Lecturas sobre el cierre de la discoteca gay Metro, en la que vivió sus primeras aventuras en el ambiente. El presentador ha confesado que la noticia de este cierre la ha despertado muchos recuerdos.



"Lo que todavía tengo presente es el apuro rayando en la vergüenza que me daba entrar allí. Iba solo, primero porque no tenía amigos gays y segundo porque a mí me ha encantado salir de marcha sin compañía. Es la manera ideal para conocer gente. Ahora en España no lo hago porque con esto de la popularidad es más complicado", admite.

No te lo vas a creer. ¿Qué estudios tiene Jorge Javier Vázquez y cómo logró hacer carrera en televisión?



"Me daba mucho apuro entrar en la discoteca y siempre aprovechaba que por la calle no venía nadie para meterme dentro. Así evitaba miradas maliciosas. Y luego ya dentro me pedía un gin-tonic, o dos, o tres –los necesarios para que se me fuera la vergüenza– e intentaba ligar, porque yo siempre he salido con el objetivo de irme a la cama con alguien", asegura.

"Como todo lo importante en la vida, he amado y odiado a Metro. Ahora, 30 años después de mis primeras andanzas, lo recuerdo con una sonrisa. Asocio mi despertar sexual a esa discoteca", confiesa el de Badalona.



 

Las noches de sexo de Jorge Javier

 



"Recuerdo salir de ella a las seis de la mañana y caminar hasta la plaza Universidad para coger un taxi que me llevara a Badalona muy caliente, casi húmedo, como la ciudad. O, en el mejor de los casos, salir sobre las dos o las tres de la madrugada con algún ligue, acabar en su casa y después de terminar la tarea apresuradamente volver a la mía y entrar sin hacer mucho ruido para que mis padres no se despertasen", explica Jorge Javier.

El presentador da a entender que se siente un poco desgraciado al ver reflejada en él la imagen de esos maduritos que acudían a la discoteca en sus años mozos en busca de pillar algo: "Cierran Metro y vuelvo a mi juventud. A esa juventud que me empujaba a pensar que todos esos cuarentones que veía en la discoteca eran unos desgraciados por no haber encontrado ese amor de su vida con el que compartir fines de semana deliciosos".

Finalmente, una reflexión: "¿Me encantaría recuperar algo de aquel chico tan romántico? Sí. Esa sensación de que en un momento alguien te puede tambalear una vida que, con los años, se va volviendo demasiado predecible. Brindo por el deseo y la incertidumbre. Y por ti, Metro. Por los sueños, las alegrías y los desencantos que me hiciste vivir", concluye.

Facebook Twitter

Deja tu Comentario