Jordi Cuixart, cinismo para vender libros: culpa al coronavirus del fracaso del procés mientras admite que no superan el 25%

  • Cataluña
  • 07-11-2021 | 09:11
  • Escribe: Celeste De Sebastián

El presidente de Òmnium reconoce finalmente que las movilizaciones independentistas son 'violentas' e insta a los políticos a aprovechar esa fuerza.




El movimiento independentista catalán atraviesa sus momentos más complicados: y es que, ante una brutal crisis económica, social y sanitaria como la que se vive en Cataluña, al igual que en toda España, hace casi dos años, muchos son los ciudadanos catalanes que se han desencantado con las promesas secesionistas, y han decidido abandonar definitivamente el sentimiento nacionalista.

Un desencanto que ha provocado que, tanto los partidos secesionistas como los movimientos sociales independentistas, hayan perdido gran parte de su músculo social y con ello, su capacidad de decisión, no sólo en Cataluña, sino también ante el Ejecutivo nacional.



Una realidad que el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, ha evitado reconocer en una entrevista promocional sobre su nuevo libro, 'Aprendizajes y una propuesta', donde ha querido justificar la falta de apoyo ciudadano al movimiento independentista con el Covid-19.

"Es evidente que necesitamos empoderarnos, organizarnos y volver a ganar esa capacidad de movilización que teníamos y que, en parte, se ha visto interrumpida por culpa del Covid-19", ha explicado el independentista a El Punto Avui.



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Así pues, Cuixart defiende, no sólo la "salud envidiable" del independentismo... sino también que es el momento en el que las instituciones catalanas deben proteger a ese 25% de la población en peligro de exclusión social: "Estamos viendo con la ley del audiovisual que, en realidad, en el Estado español la plurinacionalidad es una amenaza. Para solucionar problemas reales, lo que necesitamos es un estado propio".



Defendiendo la violencia contra España

Del mismo modo, y a pesar de que desde el Govern catalán se ha insistido en múltiples ocasiones en asegurar que el movimiento independentista catalán es un movimiento pacífico y que defiende la no-violencia, Cuixart ha reconocido que tanto él mismo como su organización defienden la violencia de los radicales independentistas, como medio para conseguir la secesión o al menos, un referéndum vinculante.

"Si viviéramos en una democracia consolidada y el Estado español fuera un estado escrupulosamente democrático, que es la actitud que tiene el Reino Unido o Canadá, y no demofóbico como es, pues probablemente no haría falta ejercer la lucha [...] pero, desgraciadamente, el Estado teme las urnas, es imprescindible".



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Una lucha que, según el presidente de Òmnium, debería ser utilizada por las fuerzas políticas independentistas para conseguir los grandes objetivos del secesionismo catalán, utilizando la fuerza de la ciudadanía contra el Estado español.

"La sociedad catalana está muy empoderada, pero no hemos sido capaces de forzar a los políticos para que lo conviertan en fuerza [...] no supieron convertir ese poder de la ciudadanía en fuerza" ha lamentado el independentista, que del mismo modo, propone una solución para "volver a hacerlo": "para volver a hacerlo, es imprescindible que nos formemos y estemos preparados".

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