¡Insultados por acoger a la Guardia Civil en un camping!

  • Cataluña
  • 09-10-2019 | 08:10
  • Escribe: Pedro Riscal

"Es discutible que los CDR sean pacíficos, no es la percepción que tenemos nosotros".


El odio y el rencor permanece inalterable en las filas independentistas pasados dos años del frustrado golpe de estado que los políticos rebeldes y sediciosos catalanes intentaron instaurar en Cataluña en septiembre y octubre de 2017. 

Guardias Civiles apestados

En aquella época, un sector de la población intentó tratar con desprecio a las fuerzas de seguridad española desplegadas en Cataluña para defender el orden constitucional. Eran apestados que no tenían derecho a la vida. Ni siquiera a un alojamiento digno. Se les expulsó de varios hoteles como represalia y respuesta al cumplimiento de su trabajo con profesionalidad y honestidad. El independentismo hubiera preferido que no hubieran actuado, o mejor que no hubieran existido, pero ahí estuvieron ellos para imponer la ley y el respeto a la constitución.


Sin embargo, también hubo, entre la mayoría social catalana que está en contra de la quimera de la independencia, personas que supieron valorar la decisiva contribución de la Guardia Civil en la tarea de instaurar el orden y se mostraron predispuestas a darles alojamiento. Es el caso de Eva Trías, entonces directora adjunta de un camping en L´Escala, en la Costa Brava gerundense. 

El camping Illa Mateua de L'Escala acogió a un avanzadilla de guardias civiles. Y los lugareños todavía no lo han perdonado. Sufrieron, además, acoso, amenazas y pintadas  por haber alojado a miembros de la Guardia Civil desplegados en Cataluña en el dispositivo del 1-O.


"¿Pacíficos los CDR? no es la percepción que tenemos nosotros"

La directora adjunta del camping, Eva Trias, que acogió a los guardias civiles del 24 de octubre al 29 de diciembre, ha explicado que el día de la llegada de los guardias hubo un escrache y que desde entonces han recibido llamadas y correos amenazantes, y les han "acribillado" en redes sociales.

Y han decidido explicar la situación que viven después de que el Ayuntamiento de Girona aprobara una moción que defendía el carácter pacífico de los CDR, ya que según Trias, algunos integrantes han participado en estas acciones contra el camping: "Nos ha molestado mucho, es discutible que son pacíficos, no es la percepción que tenemos nosotros. No estamos de acuerdo".



"Ni olvido ni perdón"

La denuncia la presentaron después de que aparecieran pintadas en las paredes del camping con mensajes como: 'Sois el 155', 'Botiflers', 'Ni oblit ni perdó' e insultos al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, y al delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha explicado Trias, que ha puntualizado que también tacharon de "colaboracionista" al dueño del camping en un póster.

Sobre si les preocupa que esta situación afecte a la temporada turística, la directora adjunta ha explicado que no sufren por la temporada porque tienen reservas como cada año, si bien ha habido algunos clientes habituales que han rechazado acudir este año por haber alojado a los guardias: "Pero alojar es nuestro trabajo", ha valorado.

Amenazas, insultos y escraches

En un acto de Sociedad Civil Catalana, Eva Trias ha detallado cómo les están haciendo la vida imposible con “amenazas de muerte, insultos, correos intimidatorios y manifestaciones a favor y en contra delante del establecimiento”. No hay que olvidar que la provincia de Gerona es donde más asentado está el independentismo en Cataluña. Allí sí es mayoritario, a diferencia de lo que sucede en las otras tres provincias catalanas. 

“Negocios del pueblo nos han prohibido sentarnos en una mesa. Nosotros hemos abierto la puerta del camping todos, sin mirar ideologías, ya que es un espacio para todos y creemos que todos tenemos derecho a pensar y opinar”, ha dicho Trias.

Y añade que una profesora recomendó a una de sus hijas salir fuera de clase para guardar un minuto de silencio por los presos, el día que comenzaba el juicios en el Tribunal Supremo, porque “si no lo hacéis seréis mal vistos”. La hija menor, finalmente, no salió del aula y se quedó con otro compañero. “Me quedó claro que tiene las cosas claras y son los primeros que tienen que luchar”, ha dicho.

El resultado de la fractura social que vive Cataluña

Sobre la presencia de la Guardia Civil en su camping ha manifestado: “contactaron con nosotros para preguntarnos si podíamos alojar los agentes, ya que teníamos el camping cerrado al público”. “Hicimos una valoración, no sólo económica, sino también como nos repercutiría personalmente, pero creímos que no teníamos que tener miedo y tiramos por el derecho”, ha precisado.

También ha explicado cómo tuvo que renunciar a formar parte de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Cataluña tras alojar a los agentes de la Guardia Civil, ya que iba a presentarse en una candidatura a esta entidad, pero le “recomendaron” por “el bien de ellos” que no lo hiciera.

Es el resultado de la fractura social que se vive en Cataluña, una fractura que el independentismo niega desde esa realidad virtual en la que vive con una república en el horizonte que viene a ser algo así como una tierra prometida muy próxima al paraíso. El problema es que la realidad es la que es. 

 

 

 

 

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