Graupera, el candidato indepe que califica de "basura blanca" a los hijos de inmigrantes andaluces

  • Cataluña
  • 13-05-2019 | 11:05
  • Escribe: Pablo Ruiz

El candidato indepe a la Alcaldía de Barcelona que califica a los hijos de inmigrantes andaluces de “basura blanca”




Jordi Graupera, candidato a la Alcaldía de Barcelona elegido en un proceso de primarias al margen de los partidos, además de independentista es xenófobo, al igual que Quim Torra o Núria de Gispert.

Graupera procede de las juventudes nacionalistas de Convergència, y en la actualidad representa la radicalización de los separatistas catalanes.



En un artículo publicado en 2012 en La Vanguardia, Jordi Graupera aseguraba que los hijos de los inmigrantes andaluces que llegaron a Cataluña en los años 60 y 70 son nuestra “basura blanca”. (Junqueras afirma desde la cárcel que no renuncia a la vía unilateral)

En dicho artículo, titulado White trash (“basura blanca” en inglés), Graupera defiende que estos hijos de inmigrantes son el principal freno al plan independentista.



Graupera forma parte del sector más radical del separatismo, sector que califica de tibio a Puigdemont.

El candidato indepe asegura que su victoria el 26-M será el primer paso para “librarse de España”.



Jordi Graupera se refiere a los hijos de inmigrantes andaluces como los "millares de parados sin estudios que la crisis del ladrillo deja a la intemperie".

El candidato indepe recuerda que el término White trash viene de la novela ‘El tío Tom’, de Harriet B. Stowe: "Explica que la esclavitud no sólo produce esclavos miserables, también blancos aún más pobres, porque deben competir, sin recursos, con los esclavos. Tanto los blancos como los negros desprecian a esta pobre basura blanca. Hoy, el término se aplica a los blancos que viven en roulottes, sin expectativas, que no participan políticamente. Su héroe es Eminem".



El PSC los tenía como reserva moral

"Los inmigrantes de los sesenta fueron utilizados como carne de cañón por el régimen a fin de diluir la cultura catalana, y por la burguesía, como mano de obra barata", señala Graupera en su artículo, "no salió del todo bien: muchos se integraron y prosperaron. A los que no, el PSC los tenía como reserva moral. Y a través de la intervención pública y la red clientelar, creó un cordón ideológico en sus barriadas, con la connivencia del Estado".
 

Facebook Twitter

Deja tu Comentario