"Fuera de Cataluña estamos muy bien"

  • Cataluña
  • 26-02-2020 | 23:02
  • Escribe: Pedro Riscal

Los grandes bancos catalanes CaixaBank y Banco de Sabadell no tienen intención de regresar a Cataluña.


El separatismo catalán no tiene bancos. Habría que inventarlos si consiguieran la perseguida desconexión. Caixa Bank y Banco de Sabadell, los dos buques insignia y orgullo financiero catalán, huyeron por piernas con el Procés. La Caixa está en Valencia y el Sabadell en Alicante. Felices como perdices y sin la menor intención de volver.

Velando por sus intereses y los de sus accionistas, CaixaBank y Banco de Sabadell  huyeron de Cataluña. Y a día de hoy no han encontrado un motivo que les invite a regresar.  Josep Oliu, el presidente del Sabadell,  ha razonadio dos años después que el traslado a Alicante se debió a "razones puramente técnicas y no políticas". Lo ha dicho ante la comisión de investigación sobre la aplicación del artículo 155 de la Constitución


El Sabadell perdió un saldo de 4.500 millones en una semana

"Fue una decisión necesaria en un contexto social convulso, con incertidumbre e inquietud por el movimiento de saldos", ha dicho Oliu en la comisión de investigación del Parlament sobre la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña.

Ha admitido en que fue una "decisión extraordinariamente difícil y lamentable", pero que lo tuvo que hacer para que la entidad recuperara los saldos que había perdido y que ha cifrado en 4.500 millones en la primera semana de octubre, de los que el 57% procedía de clientes de Cataluña.


"Sin presiones de la Corona y el Gobierno"

"No recibí ninguna presión ni de la Corona ni del Gobierno. Fue al margen de todo esto", ha insistido Oliu, que ha enmarcado la decisión en los planes de contingencia que había elaborado el banco para garantizar la estabilidad financiera.

Ha aseverado que el cambio de sede a Alicante, decisión que la entidad tomó el 5 de octubre de 2017 y antes de que el Gobierno aprobara el decreto que facilitaba el traslado del domicilio social de las empresas, fue un "hecho independiente de la aplicación del artículo 155" y no la ha considerado precipitada, sino necesaria.



El presidente de la entidad ha explicado que las alarmas saltaron a partir del día 2 de octubre con salidas de depósitos identificables "por la inquietud y cierto miedo de una posible salida de Cataluña de la UE", un miedo que sufrieron los bancos con sede en la comunidad catalana, según ha dicho.

Ha detallado que las perdidas vinieron principalmente del sector privado, ya que los fondos procedentes del sector público aumentaron en 1.000 millones.

Puigdemont y Junqueras estaban avisados

Oliu ha sostenido que transmitió los riesgos que la entidad estaba monitorizando al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, así como al exconseller de Economía Oriol Junqueras: "Les dije que había esta cuestión latente y que íbamos trampeando la situación, pero que había riesgos. Teníamos la información de la inquietud de los clientes". (El gran pelotazo: Banco de Sabadell se forra fuera de Cataluña)

También llamó a la expresidenta del Parlament Carme Forcadell y al exministro de Economía Luis de Guindos para notificarles la decisión del cambio de sede, y posteriormente también se puso en contacto con el Banco de España y el Banco Central Europeo (BCE), así como con CaixaBank.

Oliu, por otra parte, no tiene ninguna prisa por devolver la sede del Banco de Sabadell a Cataluña: "aún no se dan las circunstancias para ello", ha dicho. "No está sobre la mesa un posible retorno, pero el futuro siempre da muchas vueltas", ha finalizado Oliu, que ha justificado que la cuota de mercado de Banco Sabadell en Alicante es alta y ya contaban allí con instalaciones.

Pánico en los clientes de La Caixa por salir de Europa

Ante la misma comisión de investigación del Parlament sobre la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. ha comparecido Jordi Gual, presidente de CaixaBank, que ha asegurado este martes que la salida de depósitos en la primera semana de octubre de 2017 fue "exponencial" y la ha cifrado en 7.000 millones de euros, a la vez que también tuvo lugar la venta de títulos por parte de pequeños accionistas.

"El banco tenía amplísima liquidez y estaba preparado, pero esta situación se tenía que cortar en seco", ha dicho Gual. Y ha indicado que se trató de depósitos privados y no públicos: "Si el dinero salía era porque la gente no tenía claro que el banco continuara en la zona euro --si Cataluña salía de la UE tras el proceso independentista--, y en un futuro inmediato debíamos tomar una decisión que facilitara que el banco continuara en la zona euro".

CaixaBank: "Estamos muy bien en Valencia"

Así, Caixabank decidió trasladar la sede a Valencia, aprovechando la adquisición de Banco de Valencia y las instalaciones con las que contaba en la ciudad, la tercera de España en población, según ha recalcado Gual: "Estamos muy bien en la sede de Valencia". (ERC llama al boicot contra CaixaBank y Banco Sabadell)

Ha defendido que gracias a este cambio de sede y a las elecciones que tuvieron lugar más tarde los flujos de ahorro que salieron en la primera semana de octubre de 2017 se recuperaron a finales del trimestre, logrando nuevamente una "situación de estabilidad".

"En ningún momento hemos recibido ningún tipo de presión política", ha aseverado Gual, que ha insistido en que Caixabank es una entidad absolutamente profesional, en sus palabras.

"Las dobles legalidades crean pánico"

"Esta decisión dolorosa se tomó con el objetivo de proteger el trabajo de nuestros empleados, el ahorro de nuestros clientes y la inversión de nuestros accionistas. Ésta fue nuestra guía", ha asegurado, y lo ha justificado porque la actividad financiera es especialmente sensible a situaciones de inseguridad jurídica y a "dobles legalidades que crean pánico".

Ha sostenido que CaixaBank "respeta profundamente el sistema democrático por el que la ciudadanía se expresa en el Parlament y las urnas, y también respeta el orden legal vigente", al que la entidad se atiene.

"En Catalunya hay una diversidad de opiniones que se traduce en el equilibrio parlamentario que vivimos y esto se reconoce por la entidad como legítimo. No nos metemos en política ni somos parte de ninguna estratagema", ha dicho Gual al ser preguntado por si recibió presiones para trasladar la sede fuera de la comunidad catalana. (Un grupo de indepes 'secuestra' una sede de CaixaBank en Barcelona... ¿Hasta dónde vamos a llegar?)

"No se puede jugar con los ahorros de la gente. Son sagrados!

Por su parte, el presidente de la Fundación Bancaria La Caixa, Isidre Fainé, ha justificado el traslado de la sede de esta entidad a Palma de Mallorca para respaldar a CaixaBank ante la salida de depósitos, si bien ha dejado claro que el patrimonio de la Fundación está desconsolidado y separado del banco.

"Estos temas de confianza se deben matar rápido o el problema se hace cada vez más grande. Los ahorros son sagrados. No puedes jugar con los ahorros de la gente", ha defendido Fainé.

"A veces hay que tomar decisiones difíciles en momentos difíciles y es lo que hicimos. De alguna manera fue suficiente para frenar la salida de depósitos", ha añadido Fainé, que ha indicado que de no haber actuado, el mercado financiero hubiera cerrado sus puertas al banco. (El negocio del procés: CaixaBank se ha forrado huyendo a España)

Ha puesto en valor que la Obra Social La Caixa, que ha dicho que es la más importante de Europa, invierte cada año más de 500 millones de euros, de los que alrededor de un 42% recae en Catalunya: "Somos tan catalanes como éramos antes o más".

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