Emociones y salud ¿Cómo afectan tus emociones a la salud?

  • Enciclopedia
  • 26-06-2022 | 05:06
  • Escribe: Laura Abad
La psicología desempeña un importante papel en la prevención de las enfermedades no tan solo de las denominadas psicológicas o de sufrimiento psicosocial


¿Qué son las emociones?

Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos ambientales o de uno mismo.
Una emoción es un estado afectivo, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos.
En el ser humano la experiencia de una emoción involucra un conjunto de cogniciones, actitudes y creencias sobre el mundo, que utilizamos para valorar una situación concreta y, por tanto, influyen en el modo en el que se percibe dicha situación.



Emociones principales:

Asco, Sensación de desagrado hacia alguien o algo y que impulsa a rechazarlo.



Miedo, Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario. Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.

Alegría, Sentimiento de placer producido normalmente por un suceso favorable que suele manifestarse con un buen estado de ánimo, la satisfacción y la tendencia a la risa o la sonrisa.



Ira. La experimentamos cuando percibimos algún obstáculo o interferencia.

Las dificultades aparecen cuando la gestión de las emociones, como las regulamos resulta difícil, magnificando los problemas y enfocándonos en las situaciones valoradas como negativas.



Por otro lado, cuando las emociones negativas son excesivamente intensas o duraderas pueden perjudicar nuestra salud, pues al activarnos en exceso, nos hacen más vulnerables a contraer enfermedades.

¿Cómo afectan al cuerpo?

A grandes rasgos, la salud se ve afectada por diversos factores (biológicos, psicológicos y sociales). En el ámbito psicológico concretamente, ante ciertos problemas de mayor o menor importancia, podemos sentir agobio, ansiedad y tristeza. Nuestro cuerpo reacciona y se produce la “respuesta de estrés” que a la larga puede causar alteraciones en nuestro cuerpo a través de los siguientes sistemas.

Sistema inmunológico: disminuyen las defensas, aumentado el riesgo de enfermedades (cáncer, herpes, gripe).

Sistema cardiovascular: aumenta la presión arterial y el riesgo de enfermedades coronarias.

Sistema gastrointestinal: cambios en ácidos gástricos que lleva a riesgo de trastornos digestivos (ulcera, reflujo…)

Asimismo el estrés lleva a malos hábitos (fumar, beber, dejar de hacer ejercicio, no dormir bien ni llevar una dieta equilibrada etc.), que también perjudican nuestra salud.

La inestabilidad emocional o también llamada neuroticismo se caracteriza por manifestar altibajos en el estado emocional, con elevados niveles de ansiedad, fuertes cambios de humor en cortos períodos de tiempo, desórdenes psicosomáticos y dificultad en volver al estado emocional anterior a la respuesta nueva. El neuroticismo se relaciona con más síntomas psicológicos y peor calidad de vida entre los trasplantados de hígado. Asimismo, entre aquellos con más complicaciones después de la cirugía, mostraban más personalidad con tendencia.

Siguiendo el modelo cognitivo-conductual, los psicólogos decimos que “según lo que pensamos, así sentimos”. Es decir, según diferentes investigaciones, no son los acontecimientos estresantes en sí mismos los que producen las emociones negativas sino el modo de valorarlos y afrontarlos. La realidad depende de cómo percibamos nosotros las situaciones.

Si por ejemplo tenemos una discusión con un compañero de trabajo, la vivencia de esta experiencia no será igual si pensamos que “vaya vida, todo es un desastre” … que si pensamos que podemos llegar a un acuerdo y que una diferencia de opinión es normal.  En el primer caso, la ansiedad, preocupación, tristeza, miedo y enfado pueden hacer su aparición, en el segundo caso el optimismo que nos permite plantearnos nuevas metas y ver otras posibilidades en la solución de problemas es posible. Aprender a relativizar y a no sufrir por contratiempos es posible.

La intervención psicológica está indicada si el problema de salud se ha desencadenado por un problema emocional, o si la propia enfermedad causa un malestar emocional intenso y duradero.

La psicología estudia cómo funcionan las emociones y qué hacer para manejarlas, enseñándote a:

Afrontar eficazmente los problemas.

Identificar, comprender y regular tus emociones.

Modificar las conductas inadecuadas que aparecen como consecuencia de tu enfermedad.

Al neuroticismo, peor salud general y mental, más ansiedad, más preocupación por el futuro y la salud y más efectos de la enfermedad en la vida diaria.

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