El terrible historial delictivo de Bernardo Montoya, presunto asesino de Laura Luelmo

  • Sucesos
  • 19-12-2018 | 04:12
  • Escribe: Redacción

Bernardo Montoya, principal sospechoso del crimen de Laura Luelmo, tiene a sus espaldas un larguísimo historial de crímenes


Agentes del Instituto Armado detuvieron este martes al mediodía a Bernardo Montoya como principal sospechoso del crimen de Laura Luelmo y, en un primer momento, fue trasladado a dependencias de la Guardia Civil de Valverde del Camino.

No obstante, posteriormente se decidió su traslado a la Comandancia de Huelva, donde por ley puede estar un máximo de 48 horas antes de pasar a disposición de la titular del Juzgado de instrucción número 1 de Valverde del Camino. La juez ha decretado el secreto de sumario. (La Guardia Civil detiene al presunto autor del asesinato de Laura Luelmo).


¿Quién es Bernardo Montoya, el asesino de Laura Luelmo?

Bernardo Montoya llevaba dos meses en libertad tras salir de prisión el pasado mes de octubre una vez que cumplió una condena de dos años y diez meses por dos robos con violencia contra mujeres ocurridos en 2015. Previamente, cumplió otra condena de 17 años y nueve meses, en esta ocasión por el asesinato, obstrucción a la justicia y allanamiento de la vivienda de una anciana de 82 años en Cortegana, a unos 50 kilómetros de El Campillo, el pueblo donde vivían en la actualidad Laura Luelmo y el principal sospechoso de la muerte de esta maestra zamorana de 26 años.

Durante su primera condena, confirmada por la Audiencia Provincial de Huelva en 1997, Bernardo aprovechó un permiso penitenciario concedido en 2008 para tratar de agredir a una joven de 27 años que paseaba por un parque de El Campillo, hiriendo al perro de la muchacha de una puñalada. Fue condenado por amenazas por el Juzgado Penal número 3 de Huelva a un año y seis meses.


Bernardo tiene 50 años (nació en 1968) y su familia es originaria de Badajoz. De los nueve hermanos del clan de los Montoya destaca el historial de agresiones contra mujeres de Luciano, gemelo de Bernardo, y que fue descartado como sospechoso de la muerte de Laura Luelmo al estar en la prisión de Ocaña (Toledo) el 12 de diciembre, el día que desapareció la maestra natural de Zamora.

El principal sospechoso de la muerte de Laura Luelmo ingresó en prisión por la muerte de una anciana de 82 años. Los hechos ocurrieron el 13 de diciembre de 1995, cuando Bernardo sufría una grave adicción a la heroína y a la cocaína desde hacía varios años, motivo por el que la Audiencia Provincial de Huelva aplicó en el delito de asesinato una atenuante analógica. La sentencia explica que Bernardo fue condenado a 17 años de cárcel por asesinar a esta anciana y también le impuso la prohibición de volver al municipio de Cortegana durante un periodo de cinco años por un delito de asesinato, obstrucción a la justicia y allanamiento de morada.

Asimismo, la Audiencia le condenó a indemnizar al hijo de la víctima con 72.000 euros en concepto de responsabilidad civil "por los perjuicios causados y derivados del fallecimiento de su madre”. La Audiencia consideró probado que los hechos tuvieron lugar sobre las 23.30 horas del día 13 de diciembre de 1995, cuando Bernardo Montoya, provisto de un machete "y con la finalidad de acabar con la vida" de la víctima, penetró en el domicilio de ésta "para impedir que pudiera declarar en su contra" en un juicio que se iba a celebrar contra el condenado por delitos de allanamiento de morada y lesiones causadas a la fallecida.

De este modo, el encausado entró en la vivienda de la víctima "a través del hueco de una de las ventanas de la casa, cuyo cristal abrió de un empujón", y, una vez en el dormitorio, "se agazapó detrás de la puerta de la habitación". "De forma sorpresiva e inopinada, y sin mediar palabra, acometió" a la mujer con el machete que portaba al entrar la víctima en dicha habitación. Bernardo le asestó a la anciana una puñalada en la región dorsal, cayendo la mujer al suelo, tras lo que el condenado "se abalanzó sobre ella y le propinó otras seis puñaladas en el cuello", que le causaron la muerte. Esta sentencia se consideró ya cumplida en el año 2013.

Bernando Montoya abandonó la prisión definitivamente en una primera ocasión en marzo de 2015. Transcurrieron tres meses hasta que, en junio de ese año, volvió a cometer otros dos robos con violencia contra mujeres. El Juzgado de lo Penal 3 de Huelva volvió a condenarlo, en esta ocasión a dos años y diez meses, quedando en libertad en octubre de 2018. Dos meses después, es el principal sospechoso de la muerte de Laura Luelmo.

La autopsia determina que Laura Luelmo murió de un golpe en la cabeza

La autopsia practicada al cuerpo de Laura Luelmo apunta a que la causa de la muerte fue un traumatismo craneoencefálico provocado por un fuerte golpe en la cabeza. El fallecimiento se produjo entre el 14 y el 15 de diciembre. El informe preliminar de la autopsia se ha practicado en el Instituto de Medicina Legal (IML) de Huelva, a donde se habían trasladado este martes los familiares de la joven. (El cadáver de Laura Luelmo apareció semidesnudo y con signos de violencia).

Los investigadores de la Guardia Civil rastrean la zona cercana a El Campillo donde apareció el cuerpo para buscar indicios sobre esta muerte, ya que se baraja la posibilidad de que Laura hubiera sido golpeada con algún objeto contundente. Este martes por la mañana, 24 horas después del hallazgo del cuerpo y del levantamiento del cadáver ordenado ayer a las 18.40 horas, fuentes de la investigación habían señalado que la primera inspección ocular apuntaba a que la muerte se había producido por un fuerte golpe en la cabeza. El cuerpo presentaba otros signos de violencia pendientes de análisis forense.

El padre de Bernardo Montoya pide perdón a la familia de la víctima

Manuel Montoya, padre de Bernardo Montoya, ha querido trasladar su pésame a la familia de la joven, a la que ha pedido perdón. "Si mi hijo lo ha hecho que lo pague", ha asegurado en declaraciones al programa Andalucía Directo. (Los cabos sueltos que deja la muerte de Laura Luelmo).

El padre ha apuntado que la última vez que vio a su hijo fue el miércoles, día en el que desaparece la joven, "entre las 16,30 horas o 17,00 horas", y ha tenido conocimiento de todo después por los medios de comunicación. "Si lo ha hecho, que lo pague, porque eso no se puede hacer", ha reiterado este hombre, que ha recordado que la casa donde vivió de alquiler Laura Luelmo en El Campillo era de su propiedad y que hace años que la vendió. 

En esta misma línea se ha manifestado una de las hermanas de Bernardo, Dolores Montoya, que ha incidido en pedir perdón a la familia de Laura Luelmo y ha insistido en que reniega de su hermano y que el resto de miembros de la familia Montoya "no tiene culpa" de lo que pudiera haber hecho.

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