El pasado oculto de Meritxell Batet: así se ganaba la vida antes de entrar en política

  • Política
  • 04-08-2022 | 21:08
  • Escribe: Enrique Sanz
La militante socialista ha quedado completamente al descubierto


Meritxell Batet ha sido uno de los nombres que más desapercibido ha pasado en los últimos años de la política española. La presidenta del Congreso de los Diputados ha sido una de las fieles aliadas de Pedro Sánchez desde su ascenso a La Moncloa. Sin embargo, su tendencia a mantener un perfil político más discreto que el de algunos de sus compañeros de partido ha jugado en su favor, puesto que no es una figura recordada con tanta estridencia como sí lo será la de Pedro Sánchez y sus aliados comunistas e idependentistas.

Sin embargo, Batet no siempre tuvo claro que deseaba dedicarse a la política, a pesar de que tenía una vocación natural para ejercer liderazgo sobre los demás tal y como demuestran los registros de sus ciclos educativos: fue delegada de clase y sindicalista durante sus etapas en el instituto y en la Universidad. Además, la presidenta del Congreso encarna un verdadero ejercicio de moderación política y de separación de la vida pública y la privada debido a su pasado matrimonio con el número dos del ministerio de Educación y Cultura, dirigido entonces, por José Ignacio Wert: José María Lasalle.



Meritxell Batet no pudo centrar su carrera en la política desde el inicio de su vida educativa y laboral debido a las penurias que sufrió su familia. No son pocas las ocasiones en las que la presidenta del Congreso de los Diputados ha relatado cómo su familia sufrió un duro desahucio que los dejó en la calle en uno de los peores momentos: la separación de sus padres.

Este evento fue especialmente espinoso para Batet, que además se había visto obligada a renunciar a su sueño de ser bailarina profesional por una lesión en el tobillo que la apartó de esa carrera de forma indefinida y definitiva. Esta mezcla de complicadas circunstancias y sus aspiraciones de llegar más lejos que sus padres provocaron que Batet tuviera que ocupar el tiempo que le permitían los estudios en obtener el rédito económico necesario como para poder sufragar su coste y ayudar en su casa.



Por eso, las primeras experiencias laborales de Batet son como camarera. Además, la política catalana del PSOE logró entrar como parte del personal en dos de las salas de fiestas y discotecas más importantes de Barcelona, una ciudad que conoce bastante bien y en la que se ha criado: 'Nick Havanna' y 'Bikini'. La propia Batet recuerda con cierto cariño su estancia detrás de las barras de estos locales, aunque no se olvida de lo duro que fue mantener aquel ritmo de vida.

"Ahora, con perspectiva, pienso que era bastante esfuerzo, muchas noches sin dormir para luego ir a clase a las 9.00, pero entonces lo vivía como algo natural. Además, aquellas noches sirviendo whisky J&B con Coca-Cola también me lo pasaba bien. Las biografías le sirven a uno para extraer aprendizajes y el haber tenido que hacer un esfuerzo es un buen acompañante en tu vida profesional". A pesar de todo, Batet es consciente de la peligrosa deriva que lleva la nación y el Partido Socialista bajo el pernicioso influjo de Pedro Sánchez, y su importancia dentro de la formación siempre la ha postulado como una de las posibles candidatas a secretaria general, aunque ella siempre ha confesado que le gustaría regresar a Cataluña para intentar controlar la inestable política de la región en la medida de lo posible y reparar el daño que ha hecho el independentismo en aquella Comunidad.



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