"El independentismo es una ideología para burros dirigida por mediocres sin escrúpulos"

"El independentismo es una ideología para burros dirigida por mediocres sin escrúpulos"

03/12/2018

| Eva Martín

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Albert Boadella, Presidente de Tabarnia, ha dicho unas cuantas verdades sobre el independentismo en una entrevista para El Confidencial

Albert Boadella, Presidente de Tabarnia, conoce como nadie el nacionalismo y como siempre no tiene pelos en la lengua para expresar lo que piensa del procés. Lo ha manifestado en una entrevista publicada en El Confidencial.

Cataluña es un régimen despótico en manos de una secta, aseguraba, y explica por qué se 'despidió' de Cataluña en el 2007: “Yo me marcho en el momento en el que desaparece en Cataluña la relación política, la comunidad, y entra la secta. Es decir, en el momento en que aquello se convierte directamente en régimen".

Añade: “Eso sucede cuando el PSC deja de ser la oposición al nacionalismo y, con su postura ambigua -y a veces no tan ambigua-, se pasa a sus filas. De una forma supuestamente más moderada y equidistante, pero a sus filas. A partir de entonces todo es régimen en Cataluña, no hay ya oposición. Cuando en los 80 vi los primeros pasos de Pujol me imaginé cómo acabaríamos. Fíjese que mi 'Ubú' se estrena en 1981, a los seis meses de la llegada de Pujol. La historia empezaba, una vez más, a repetirse".

Según Boadella el 155 no se atrevió a superar el nacionalismo: “Es que aquello fue el 155 de 'la puntita nada más'. Un error inmenso sin ningún sentido que sólo sirvió para excitarlos. El 155 debió haber estado como mínimo dos años en funcionamiento. Dos años bien aplicado y el ciudadano catalán se habría dado cuenta de que los comercios seguían abriendo, de que los trenes seguían saliendo a su hora, de que el catalán seguía impartiéndose en las escuelas y hubieran visto que la intervención del maligno estado facha no era tan terrible".

En cuanto a por qué en octubre del año pasado el procés se 'disparó' opina que "el desencadenante esencial fue un hombre con mucha prisa que se llamaba Artur Mas y buscaba significarse": "Mas es un gran mediocre que tenía necesidad de ganar relieve a la sombra de Pujol. Es verdad que en los planes de Pujol sí que estaba lo que acabó pasando, pero no en octubre de 2017 sino más a largo plazo, no tan pronto. Mas, un hombre de pocas luces políticas, rompió la baraja. Y, cuando fue desplazado, el siguiente ya no podía hacer menos".

De la clase política catalana cree que: “Es que una idea como el nacionalismo no puede producir grandes mentes. Es decir, la precariedad ideológica y de contenido del nacionalismo es tan enormemente simplista que no permite unos políticos de cierta sustancia. Sólo auténticos arribistas”.

El nacionalismo es para gente con alergia a pensar. Una de las peores consecuencias a las que ha llevado el independentismos es  la ruptura entre familiares, amigos, compañeros de trabajo… Los indepes los niegan, pero si no piensas como ellos, no eres catalán. De este tema, Boadella ha dicho: “Mire, a mí la única cosa que me da hoy cierta esperanza es que los más burros de mi familia son nacionalistas. Si fueran los más inteligentes andaría muy preocupado”.

Lo podría decir más alto pero no más claro. Lo que piensa Boadella lo piensan millones de catalanes. Si estos no independentistas salieran a la calle, quizá se acabaría con esta pesadilla. Lo que sí es necesario es que lo demuestren en las urnas cuando tengan ocasión. 

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