El flamenco es catalán... ¿Y qué más?

  • Cataluña
  • 10-11-2018 | 01:11
  • Escribe: Pedro Riscal

El supremacismo catalán se lo queda todo y a todos: desde Colón a Cervantes pasando por Santa Teresa de Ávila, Hernán Cortés, Leonardo da Vinci o Marco Polo.




No se salva nada ni nadie. También el flamenco es catalán. Algo tan genuinamente español y ligado a la cultura española como es el flamenco, resulta que no, que no es español. También es catalán. Como todo lo bueno. El supremacismo catalán se lo queda todo. Y el flamenco no es lo único.

Un estudio supremacista sostiene que el flamenco es catalán, y lo justifica con soporíferas disquisiciones lingüisticas sin más objeto que catalanizar lo que no es catalán. De nada sirve que exista constancia de que el origen del flamenco hay que encontrarlo en las tabernas del barrio sevillano de Triana, en donde los gitanos lo empezaron a bailar en el siglo XVIII.



El flamenco es catalán

Pero el estudio del iluminado Francesc Magrinyà, difundido por el Institut Nova Història, sostiene que flamenco no es una palabra castellana, sino catalana, porque las palabras castellanas que terminan  en "enco" proceden de las que en catalán acaban en "enc". ¿Y no podría ser al revés? No, el flamenco es catalán. 

No debe sorprender que el Institut Nova Historia (nueva historia a medida, debe querer decir) avale la teoría del origen del flamenco como cosa catalana. Es una constante en el nacionalismo más supremacista catalán acapararlo todo. Y para ello, para modificar la historia en beneficio propio, está este Institut de dudoso rigor y fiabilidad.



Este mismo Institut sostiene que no hubo Corona de Aragón, sino Corona Caralanoaragonesa, por lo que no hubo reyes de Aragón, sino reyes de Cataluña. También asegura que Carlos I y V de Alemania era en realidad Carles I de Catalunya-Aragó. Y añade que no llegó a España procedente de Flandes a tomar posesión de sus reinos españoles a través de Cantabria, sino que lo hizo por Cataluña y luego siguió por Valencia.

Joan Miquel Servent escribió El Quijote en catalán

Y Miguel de Cervantes también tuvo el honor de ser catalán por elegir Barcelona para uno de los pasajes de El Quijote y vertir en el texto varias "catalanadas" llamativas. Y es que Cervantes, que no se llamaba así, sino Joan Miquel Servent, tenía casa en Barcelona, en el actual Paseo de Colón. Y El Quijote, por supuesto, fue escrito en catalán y traducido al castellano,



Y Leonardo da Vinci también es de origen catalán porque así lo demuestra su escudo de armas con las barras catalanas rojas y amarillas (tres). Además, en varias de sus obras, por ejemplo La Gioconda, expresa su catalanidad mostrando montañas que recuerdan Montserrat.

Y Hernán Cortés, el conquistador de México de origen extremeño, en realidad era también catalán, Ferran Cortés, aunque la Historia oficial lo haya querido ocultar, y se llamaba Monroy de segundo apellido. Y Francisco Pizarro no era tal, sino el catalán Francesc de Pinós de So i Carròs. Y Santa Teresa de Jesús no era de Ávila, sino nacida en Barcelona con el nombre de Teresa Enríquez de Cardona. Y Lluis Vives conversaba en catalán con Catalina de Aragón, esposa del rey de Inglaterra Enrique VIII, en sus visitas a Londres para aconsejarla y enseñarle el latín.



La bandera norteamericana se inspira en la catalana

No se salvan ni los norteamericanos, porque la bandera de Estados Unidos se inspiró en la catalana. El Siglo de Oro española sólo lo fue catalán. Y como parece que la capacidad de asombro ya no da para más, resulta que sabemos que la fiesta del 12 de Octubre es en realidad la Diada Nacional de Cataluña, mientras que la del 11 de septiembre debería ser la fiesta de la Hispanidad. ¿Y por qué? Porque el 12 de octubre es la fecha en que un catalán ilustre y universal, como Cristòfol Colom, descubrió América. Y España debería celebrar el 11 de septiembre su unidad territorial ya que fue  el 11 de setembre de 1714 cuando "murió la soberanía catalana en manos de las tropas borbónicas que la hicieron suya".

Por cierto, que lo de España es reciente. El Reino de España, y la nación española, no nació hasta 1870. Es decir, que España tiene 148 años de existencia. Durante los dos mil años anteriores, España era un concepto sólo geográfico. España nació en 1870 y precisamente con un rey exttranjero, el italiano Amadeo de Saboya.

Y más: Gray Bartolomé de las Casas era en realidad Bartomeu Casaus. Juan Sebastián Elcano debería ser conocido por su nombre real: Joan Caçinera del Canós. Incluso hay quien asegura que Hernán Cortés era Ferran Cortès Gonzalo Fernández de Córdoba era el almirante Joan Ramon Folc de Cardona.Y Marco Polo no existió, porque el verdadero viajero del siglo XIII fue el catalán Jaume Alarich.

La capacidad de asombro ante los delirios de grandeza de este nacionalismo exhacerbado no conoce límites. Todo y todos son susceptibles de ser nacionalizados en estaz obsesión por reescribir la historia basándose en que la realidad no se apoya en hechos probados. Y como no están probados, que prueben los nuestros.

 

 

 

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