El desayuno favorito del exministro socialista Maxim Huerta

  • Política
  • 29-06-2022 | 21:06
  • Escribe: Enrique Sanz
Esta estrella de la televisión caída en desgracia reconoce una de sus debilidades culinarias


Maxim Huerta no pasó desapercibido durante los años anteriores a la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno, puesto que el valenciano se había coronado como uno de los rostros televisivos más de moda gracias al reconocimiento que había obtenido trabajando codo con codo en el matinal de Telecinco presentado por Ana Rosa Quintana.

Sin embargo, Huerta ya había tenido experiencia previa en la televisión, un medio que en sus inicios provocaba en él "pudor, vértigo" y le "quitaba el sueño". Huerta ha sabido sobreponerse a estos impedimentos y acumula una larga trayectoria en televisión trabajando bajo marcas como el ya extinto Canal 9. Compatibiliza su labor de periodista con la de escritor, y ha llegado a publicar hasta siete novelas: la última la acabó en el mismo hotel en el que Mario Vargas Llosa escribió 'Pantaleón y las visitadoras'.



Su salto a la política provocó su caída en desgracia. Con el impacto de su nombramiento, muchos se lanzaron a la búsqueda de hechos de su pasado hasta que encontraron que había defraudado a Haciendo hacía ya muchos años. Esta irregular actitud y las presiones que siguieron sobre el propio presentador y sobre Pedro Sánchez provocaron la dimisión del valenciano tan solo una semana después de su nombramiento como ministro de Cultura y Deporte.

Con su desaparición del ámbito político, Huerta ha adoptado un perfil bajo y apenas se habla hoy por hoy de él. Ha asumido su derrota, y aparece rara vez en los medios de comunicación que solía frecuentar con alegre asiduidad. Confinado en su ático en Madrid, Maxim Huerta se ha integrado por completo en las redes sociales, que ha convertido en su nuevo terreno de atención mediática.



Asimismo, sigue gestando y sacando al mercado nuevas novelas con las que expandir su colección de obras en su currículum. La útima de ellas ha sido presentada por el propio Huerta en la reciente Feria del Libro de Madrid, un espacio donde el exministro no se ha escondido tres años después de su malogrado intento de entrar en la política.

Otro de los aspectos reseñables de Maxim Huerta es, sin duda alguna, su desayuno favorito, que forma parte de las rutinas que adopta a la hora de escribir una novela. Cuando está falto de inspiración, Huerta mira fotografías antiguas mientras desayuna en el Café Comercial de Madrid. Este mítico local de la capital española tiene en su menú la delicia que más fascina al exministro socialista. Es de obligado cumplimiento para Maxim Huerta acudir al Café Comercial para degustar un croissant a la plancha y dar continuidad a sus hábitos de escritura en uno de los locales que mejor aguanta el paso del tiempo en Madrid.



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