El brutal asesinato de la familia Barrio, el caso que mantiene en jaque a la policía

  • Sucesos
  • 08-06-2022 | 07:06
  • Escribe: Enrique Sanz
Este es uno de los casos sin resolver que más se atraganta a los investigadores de nuestro país


Existen actualmente varios casos sin resolver en los archivos criminales de las fuerzas policiales españolas, que cada tanto se revisan con el objetivo de intentar descubrir nuevas pistas o datos que permitan cerrar eventos tan traumáticos para la sociedad española y las personas implicadas y que salieron con vida de estos atroces sucesos. 

Uno de estos crímenes sin resolver más famosos es el asesinato de la familia Barrio. Los hechos ocurrieron en Burgos, la madrugada del 7 de junio de 2004, una noche de domingo a lunes. En esos momentos, el padre de Rodrigo, Salvador, llevó a su hijo a la parada del autobús que le trasladaba al internado donde cursaba sus estudios con el objetivo de enderezar su complicado carácter y apaciguar sus instintos conflictivos de adolescente con el mundo que le rodeaba.



Con tan solo 16 años, Rodrigo se veía despojado entre semana de su cama y de la tranquilidad de dormir en su cuarto. Salvador, el patriarca de la familia Barrio, era alcalde por el PSOE en La Parte de Bureba, una localidad burgalesa en la que muchos conocían de primera mano el complicado comportamiento de Rodrigo.

El crimen es uno de los más violentos que se recuerdan en nuestro país, y conmocionó a la sociedad burgalesa hasta varias semanas después de que se conociera la noticia. Según la reconstrucción realizada por los forenses y la policía científica, un atacante de identidad desconocida hasta el día de hoy había asesinado con un objeto afilado y otro de punta roma a Salvador, su mujer y otro hijo de once años. El ensañamiento con el cuerpo de Salvador fue brutal, que recibió más de sesenta puñaladas.



La falta de pruebas y la ausencia de una coartada sólida de los principales sospechosos al principio de la investigación complicaba la investigación. La existencia de una huella de zapatilla deportiva ensangrentada y otra idéntica pero repleta de polvo, situada en la terraza del domicilio familiar, hacían de este crimen un auténtico rompecabezas.

Con el paso del tiempo, los investigadores cambiaron el foco del asesinato y comenzaron a considerar a Rodrigo, único superviviente de aquellos asesinatos, como el principal sospechoso. Rodrigo había acudido a Galicia, con la familia de su madre para poder escapar de todo aquello. Estos lo acogieron entre sospechas, que se intensificaron cuando el adolescente insistía una y otra vez en hacerse con el patrimonio y las rentas asociadas a la herencia de su padre.



Sin embargo, la falta de pruebas ha permitido a Rodrigo continuar con su vida, y el caso de asesinato de la familia Barrio continúa sin resolver 18 años después. Aunque los investigadores comenzaron a considerar al hijo mayor de la familia Barrio como el principal sospechoso de aquel terrrible crimen, todavía no han aparecido pruebas que expliquen cómo Rodrigo logró asesinar a su familia la madrugrada del 7 de junio de 2004.

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