El asesinato que se resolvió gracias a una lata de cerveza: el giro radical que lo cambió todo

El asesinato que se resolvió gracias a una lata de cerveza: el giro radical que lo cambió todo

05/01/2023

| Iris López

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La lata consiguió resolver un caso sin aclarar

Sin duda, una de las bebidas que más gustan en el mundo es la cerveza. Sin embargo, nadie se espera que la mejor bebida del hombre destapase un crimen que llevaba años sin resolverse.

Un día de invierno de 1996, el gerente de la tienda de alimentos 'Lil Champ' de Orlando apareció muerto. Había sido apuñalado hasta la muerte, un hecho que dejó sin palabras a los ciudadanos de aquella pequeña localidad.

Durante la investigación de los acontecimientos, los detectives encontraron rastros de sangre en el baño y en otras partes de la tienda. Aunque la investigación no llegó a ningún cauce, ya que no había pruebas que incriminaran a nadie, descolocaron a todo el cuerpo policial que decidió archivar el caso.

Manchas de sangre y ADN

No obstante, tiempo después, se reabrió el caso para dar captura al asesino que andaba suelto, y lograron descubrir que no toda la sangre pertenecía a la víctima. La policía podía empezar a tirar del hilo de una forma correcta y comenzó a utilizar la genealogía genética para intentar localizar al criminal.

Según la información publicada por el 'Diario del Crimen', a finales del año 2010, la oficina del comisario de Orange abrió una unidad de casos sin resolver, lo que falicitó un gran avance en la investigación.

Los detectives sospechaban que el asesino podría haberses autolesionado en el ataque, y que era suya esa sangre que estaba junto a la de la víctima. Comenzaron a analizarla mediante la genealogía genética, demostrando que pertenecía a una persona que se identificaba como Kenneth Sough.

La prueba definitiva

El sospechoso del asesinato fue puesto bajo vigilancia, y cuando un detective vio que tiró varias latas de cerveza en un contenedor, las consiguió para tomar una muestra de su ADN.

Finalmente, el ADN obtenido de la sangre coincidió con el ADN obtenido de la lata de cerveza, Kenneth Sough Sr se enfrentó a cargos por asesinato y robo con arma mortal.

Una pelea entre peluqueros

Hecho insólito en una peluquería de Madrid. Dos trabajadores de una barbería iniciaron una pelea que terminó con sangre y más de ocho puñaladas. El arma, de lo que podría haber acabado en un crimen laboral, fueron las tijeras, que cada uno cogió e introdujo en el cuerpo del otro con una brutalidad extrema cuando ambos se encontraban en horario de trabajo.

Los hechos tuvieron lugar en un local de la calle Ginzo de Lima, cierra madrileño de El Pilar, muy cerca del centro comercial La Vaguada.

La pelea comenzó con varias agresiones, hasta que cogieron las tijeras. Por lo visto, el herido grave, al que su compañero le ha propinado ocho puñaladas, es de origen magrebí y no tiene antecedentes policiales. 

Este último peluquero ha huido después del ataque casi mortal en el establecimiento. La Policía Nacional, que se ha trasladado hasta el lugar de los hechos con efectivos del Samur-Protección Civil, ha encontrado las tijeras que había utilizado y ha abierto una investigación para encontrar al hombre y aclarar las causas y motivaciones del conflicto.

Según la información publicada por el diario 'El Caso', las ocho puñaladas han dejado al peluquero de 34 años casi en el suelo. La víctima estaba sangrando por ocho heridas provocadas por el arma blanca utilizada en el asalto: una en el hombro izquierdo, cinco en la zona lumbar y dos en el abdomen.

Los agentes de seguridad han sido los primeros en llegar a la calle Ginzo de Limia, donde se encuentra ubicado el comercio de estética, y han socorrido en primer lugar a la víctima tapándole las heridas que presentaban un mayor sangrado. Poco tiempo después, los profesionales del Samur lo han atendido y estabilizado.

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