El asesinato de Marilyn Monroe: Cómo y por qué acabaron con la vida de la 'tentación rubia'

  • Dossiers
  • 31-05-2019 | 11:05
  • Escribe: Julián Fernández Cruz

Todas las claves del misterioso asesinato de Marilyn Monroe, al descubierto


Alex Zara tomó la decisión de no seguir con un tipo de misiones y expuso retirarse de forma definitiva de un mundo que no entendía y en el que no sabía ni supo nunca el papel que jugaba. Así, cogió un avión con dirección a Los Ángeles para mantener una charla con el gánster Jilly Rizzo en su casa. Éste le escuchó en todo momento atentamente y, al finalizar Alex, le replicó con exquisita cortesía que no tenía ninguna intención de aceptar su retirada, posiblemente pensaba que sabía demasiadas cosas y le dijo:

“Tú conocías a Marilyn, ¿no?”, a lo que éste le respondió que sabía quién era sólo como artista, aunque no había llegado a tratarla personalmente. Y entonces, el guardaespaldas de Frank Sinatra le dio una de las mayores sorpresas de su existencia al decirle ”Yo fui quien le hizo tomar las pastillas que acabaron con su vida. Si tú intentas abandonarnos, te pasará lo mismo que a ella”. 


El relato de Alex Zara sobre el asesinato de Marilyn Monroe

“Tras romper definitivamente mis ataduras con la Mafia, volví a Barcelona y al visitar a Xavier Cugat y explicarle todo lo que me había ocurrido hice especial mención a las palabras de Jilly Rizzo sobre que él afirmaba que era el causante final de la muerte de Marilyn Monroe.

La curiosidad me corroía por dentro y quería intentar descubrir si Jilly Rizzo se había marcado un farol o si en realidad era el verdadero artífice de la muerte de la diva cinematográfica.


Sabedor de los contactos que Cugat había tenido con la Mafia durante su larga estancia en los Estados Unidos, estaba plenamente convencido de que con mis preguntas se iría de la lengua. Y así fue.


El asesinato de Marilyn Monroe

Cugat me explicó con todo lujo de detalles cómo fue la muerte de Marilyn pero bajo la promesa de que no podía hacer uso de esta información mientras él viviera. En el caso de que yo no cumpliera sus deseos, desmentiría todas las declaraciones que yo pudiera haberle atribuido.

Cuando ya han transcurrido muchos años de la muerte del maestro he decidido sacar a la luz algunos de los secretos más bien guardados de la historia reciente y que por aquellas casualidades que tiene el destino han llegado hasta mí por personas que directamente intervinieron en su desarrollo. Así se produjo el homicidio, tal y como me lo relató Cugat".

La secuencia relatada por Cugat era minuciosa, pero no era nada más que eso, una cronología de algo más de 90 minutos sobre los hechos que culminaron en la muerte de Marilyn Monroe. Por lo que Alex insistió al maestro que le ampliara sus explicaciones para encontrar respuestas a dos interrogantes; por qué se decidió a matarla y quién planeó tan macabro asesinato.

El motivo del asesinato de Marilyn

Según Cugat, había un motivo de capital importancia para que desde la Casa Blanca se decidiera ejecutar a Marilyn Monroe. Sus relaciones sexuales con John Fitzgerald Kennedy iban como anillo al dedo para que la malograda actriz recabara datos de primera mano sobre secretos estadounidenses que a posteriori tenían como destino final la KGB, la agencia de espionaje de la URSS.

Esta información privilegiada tenía en aquella época un valor incalculable; nos encontramos en plena Guerra Fría y EEUU y URSS mantienen un pulso pre-bélico para alcanzar la hegemonía mundial.

La información que recogía Marilyn llegaba a la agencia soviética de espionaje a través del psicólogo de la actriz. El abogado de SinatraMilton Rudin—lo descubrió y a partir de allí se movieron las piezas que culminaron con el asesinato de la diva de Hollywood.


El asesinato de Marilyn Monroe

Marilyn, se convirtió en la mejor espía que nunca antes podía haber encontrado la KGB en los Estados Unidos. Solamente así se explican debacles militares como la acaecida en la cubana Bahía de Cochinos, donde el 17 de abril de 1961 las fuerzas castristas derrotaron a los grupos contrarrevolucionarios ayudados por los norteamericanos, que desembarcaron en esta bahía con el objetivo de derrocar el régimen de Fidel Castro. Sam Giancana, a través de la CIA también habría sido uno de los instigadores de aquel fracasado intento de derrocar al régimen castrista.

El varapalo que sufrieron los estadounidenses únicamente sirvió para enfriar todavía más las relaciones con Cuba —y, por tanto, con la URSS— y ya nunca más se produjo un episodio de invasión de estas características.

En su momento, en el concierto internacional sorprendió el fracaso de esta operación militar, pero su interpretación radica en el hecho de que las fuerzas castristas sabían el día, la hora y el lugar en el que se produciría la invasión y únicamente tuvieron que esperar tranquilamente a que desembarcaran para protagonizar una de las derrotas más duras —a nivel de imagen mundial, no por las bajas humanas producidas— de la historia reciente de los Estados Unidos.

Para la Casa Blanca era necesario aclarar el porqué del desastre de la Bahía de Cochinos, y al descubrirse que Marilyn era quien recababa la información privilegiada que después se filtraba hasta la URSS, solo por esto, se sentían cargados de razones para segar la vida de la actriz.

La tempestuosa relación de Marilyn y los Kennedy

La tempestuosa relación de Marilyn Monroe con los Kennedy fue el origen de todos los males. Descubierta por el padre del clan, Joseph, famoso en los años veinte por sus continuos viajes a la Meca del Cine donde solía elegir a jóvenes bellas para su disfrute personal, la actriz mantendría relaciones, primero con John Fitzgerald, y luego con Robert.

El presidente norteamericano heredó las costumbres de su progenitor y se propuso y consiguió acostarse con el símbolo sexual de los Estados Unidos, después de que el matrimonio Lawford se la presentara en una de sus reuniones. Marilyn vio en Kennedy a un hombre joven, atractivo y carismático, que además quedó prendado de ella al momento.


El asesinato de Marilyn Monroe

JFK inició entonces escapadas a Los Ángeles al domicilio de la actriz, que cada vez serían más frecuentes hasta convertirse para los vecinos de Marilyn en algo rutinario: ver la llegada de una limousine negra flanqueada por delante y por detrás por varios automóviles repletos de agentes del FBI.

La limousine se detenía y su misterioso ocupante accedía al hogar de la actriz, donde se estaba entre dos y tres horas antes de partir. Pero no siempre se veían allí, de vez en cuando, los encuentros tenían lugar en el apartamento neoyorquino de Marilyn, en East 57 Street y, con anterioridad, en la casa de Peter Lawford en Santa Mónica (California).

Marilyn estaba profundamente enamorada

Sin embargo, Marilyn Monroe estaba profundamente enamorada del presidente norteamericano, una circunstancia que no pasaba desapercibida ante la opinión pública, sobre todo a raíz de la sensual adaptación de la canción 'Happy birthday to you' para felicitar el 45º aniversario de John Fitzgerald Kennedy (19 de mayo de 1962).

Invitada por Peter y Patricia Lawford, Marilyn participó en la fiesta que congregó a 15.000 fieles seguidores en el Madison Square Garden. Durante los actos, Peter Lawford tuvo la brillante idea de que la actriz le felicitara con una canción.

Ante tal evento, Marilyn se gastó 5.000 dólares para que su modisto predilecto, Jean Louis, le diseñara un vestido que fuera una segunda piel y que luciría sin ropa interior. Cantando con voz trémula y extraordinariamente sensual, las imágenes de su actuación dieron la vuelta al mundo.


El asesinato de Marilyn Monroe

Pero lo realmente jugoso es lo que las cámaras no filmaron. Cuando en la fiesta únicamente quedaban la familia y los más allegados al presidente, Marilyn fue a felicitarle como todos los demás, aunque con la salvedad de que lo abrazó y besó delante de su mujer ante la estupefacción de todos los que allí estaban presentes.

A pesar de que estas relaciones eran vox populi, había que tener en cuenta que se trataba del presidente de los Estados Unidos, de religión católica, casado con Jacqueline Bouvier y con dos hijos, y en una sociedad como la de los años sesenta en la que el grado de permisividad no era el mismo que en la actualidad.

Pero lo que para John Fitzgerald Kennedy podía ser sólo una amante, para Marilyn Monroe era mucho más; todo el mundo estaba enamorado de ella, pero la actriz solo estaba enamorada del presidente norteamericano.

Su obsesión por JFK fue subiendo cada vez más de tono, de la misma manera que él se iba apartando de ella en beneficio de su hermano Robert, sobre todo a raíz de las presiones de Jacqueline tras el espectáculo en la fiesta del 45º aniversario de su marido.

Jacqueline prohibe a John Kennedy volver a ver a Marilyn

Jacqueline, temerosa de ser desbancada por la rutilante estrella cinematográfica, había descubierto el porqué de los continuos viajes de su marido a California y le había prohibido volver a ver a la artista.


El asesinato de Marilyn Monroe

Pero Marilyn no estaba dispuesta a aceptarlo, quería tener a su lado de forma estable al mayor del Clan Kennedy y decidió ejecutar un plan para forzar al presidente a separarse de su mujer.

La secuencia del asesinato

Día 4 de agosto de 1962

Lugar; Brentwood 12.305 Fifth Helena Drive

21.00 horas. Aterriza en el aeropuerto de Los Ángeles un avión privado que en principio tenía como objetivo final San Francisco. En él va Robert Kennedy, entonces fiscal general de California, que debe estar presente en un acto electoral en esta última ciudad en las próximas horas.

21.45 horas. Robert Kennedy, acompañado de otras dos personas, se presenta en casa de Marilyn. Uno de los dos enigmáticos acompañantes es Jilly Rizzo, que es quien obliga a tomar las pastillas a Marilyn Monroe para que parezca que su muerte es un suicidio. El otro acompañante de Robert Kennedy es su cuñado, el actor Peter Lawford y, supuestamente, amigo de la actriz.

La leyenda dice que Marilyn pidió ayuda a Peter Lawford y que éste se la denegó, de la misma manera que se asegura que en el momento de morir la diva, la música de fondo que sonaba en su habitación era de un disco de Frank Sinatra.


El asesinato de Marilyn Monroe

Ambos le indican a Jilly Rizzo dónde están guardadas las pastillas que debe obligar a tomar a Marilyn Monroe—mezcladas entre sus muchos potes que tenía al lado de la cama— y le garantizan que el rastro de esta dosis mortal no aparecerá en la autopsia ya que estaban preparadas para que en el resultado clínico pareciera una sobredosis de los somníferos que ella tomaba de manera habitual.

21.55 horas. Tras introducir en su cuerpo los comprimidos, los tres visitantes registran la casa en busca del Libro rojo, donde figuran informaciones relacionadas con secretos de Estado que comprometen a Robert Kennedy y a toda la política internacional norteamericana. No era en vano, son informaciones que el propio Robert Kennedy le ha facilitado.

22.30 horas. Los tres individuos abandonan la mansión de la actriz discretamente, aunque el personal de la actriz les ve e identifica a Robert Kennedy, al igual que algunos de los vecinos de Marilyn. Norman y Eunice —personal del servicio de la actriz— aseguraron haber visto cómo partía Robert Kennedy y, luego, cuando entraron a la residencia y cruzaron el patio, hasta el bungalow de los huéspedes, encontraron la puerta abierta y la luz encendida, y en la habitación hallaron a Marilyn Monroe desnuda boca abajo encima de la cama, mientras que con una mano sostenía el teléfono. Elizabeth y Betty Pollard —madre e hija— aseguraron meses después a la Policía que en aquella fatídica noche vieron entrar por la noche a Robert Kennedy a la casa de Marilyn Monroe en compañía de otros dos hombres.


El asesinato de Marilyn Monroe

22.40 horas. Llaman a una ambulancia, al mismo tiempo que al psiquiatra de Marilyn Monroe. Ralph Greenson (quien, además, era cuñado de Milton Rudi, abogado de Frank Sinatra durante treinta años), que llega a casa de Marilyn y la encuentra boca abajo y moribunda por la ingestión de las pastillas. Inmediatamente, le pone una inyección de adrenalina directamente al corazón para intentar salvarla, pero, fracasa en su intento. Los comprimidos letales han hecho su efecto y ya es imposible que un antídoto pueda evitar que la muerte de la diva del cine sea cuestión de minutos.

22.45 Horas. Un coche Mercedes de color blanco cruza a toda velocidad por el Olympic Boulevard de Beverly Hills. Un agente se da cuenta y da la alarma. En breve el vehículo es detenido y el policía reconoce a Robert Kennedy y al actor Peter Lawford. Pero hay una tercera persona en el interior del turismo, un hombre grande y robusto, al que el agente no conoce y que se niega a identificarse.


El asesinato de Marilyn Monroe

La intercepción por parte del policía del coche en el que iban Robert Kennedy, Peter Lawford y Jilly Rizzo, apareció en un documental de la televisión británica BBC sobre la muerte de Marilyn Monroe. La versión que fue ofrecida por el programa televisivo me comentó en su día Alex Zara que le sorprendió porque coincidía exactamente con lo que le explicó Xavier Cugat, aunque con una diferencia remarcable; los datos recabados por la BBC mantenían la incógnita sobre la tercera persona del coche —Jilly Rizzo—. Un detalle importante porque fue el autor material del asesinato, 

23.15 horas. Robert Kennedy y Peter Lawford emprenden el vuelo hacia San Francisco, después de haber dejado previamente en tierra a Jilly Rizzo, Kennedy y Lawford llegan a tiempo para el acto electoral. Nadie sospecha que previamente han hecho escala en Los Ángeles para ser cómplices e instigadores de la muerte de Marilyn Monroe

Mi más sincero agradecimiento a mi amigo Alex Zara por su desinteresada colaboración en este interesantísimo artículo.

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