donDiario le ha enviado un burofax a Joaquim Torra, Presidente de la Generalitat

  • Cataluña
  • 27-11-2018 | 08:11
  • Escribe: Redacción

Le hemos solicitado que pida disculpas por sus bochornosos e intolerables artículos publicados.


donDiario ha enviado un burofax a don Joaquim Torra, Presidente de la Generalitat, con un requerimiento fehaciente de perdón por sus bochornosos e intolerables artículos publicados contra los españoles. A continuación, encontraréis el resguardo de dicho burofax y su contenido íntegro.

 



 

A la atención del Excelentísimo Señor Presidente de la Generalitat, el Muy Honorable Don Joaquim Torra i Pla.

Señor Presidente:

En nombre de donDiario.com, y siendo su director, le escribo este burofax para pedirle... ¡para rogarle! que en un acto de valenti╠üa por su parte pida disculpas a los espan╠âoles.

Concretamente a más de 44 millones de españoles, incluidos los nacidos en Cataluña. Españoles a los que hirió gravemente con sus escritos en diferentes diarios. Por ello le suplico humildemente que se excuse.

Que, por favor, nos pida perdón. Le suplico que lo haga, porque estoy convencido de que sabe que se equivocó gravísimamente al insultarnos y es de personas bien nacidas reconocer sus yerros.

Es cierto que cuando llegó a la Presidencia en su discurso de investidura se disculpó por los ofensivos tuits publicados contra España y los españoles. Y contra los catalanes no independentistas. Por esas calumnias publicadas en redes sociales ya pidió perdón.

Pero nunca, repito jama╠üs, se ha disculpado ni pedido perdo╠ün por la serie de arti╠üculos que hace unos an╠âos publico╠ü en diversos diarios catalanes en los que definio╠ü a todos los espan╠âoles como “carron╠âeros”, “vi╠üboras”, “hienas” y “bestias”, entre otros calificativos. Son insultos muy graves. ¡Gravi╠üsimos!

Por si no recuerda cuándo y dónde profirió esas duras descalificaciones se lo recordaré:

En un arti╠üculo publicado en El Mati╠ü el 11 de octubre de 2010, titulado ‘Di╠üa de la raza, pero╠Ç quina rac╠ža?’, hablaba usted de Espan╠âa como un pai╠üs “fuente de discriminaciones raciales, diferencias sociales y subdesarrollo”:

“Espan╠âa, esencialmente, ha sido un pai╠üs exportador de miseria, materialmente y espiritualmente hablando. Todo lo que ha sido tocado por los espan╠âoles se ha convertido en fuente de discriminaciones raciales, diferencias sociales y subdesarrollo. La ‘Madre Patria’ ha acabado devorando siempre a sus hijos y les ha dejado la peor de las herencias: una identidad contrahecha, una memoria extirpada, la suburbializacio╠ün mental”.

En un artículo publicado también en El Matí, esta vez el 2 de enero de 2012, usted expresaba su rechazo a la lengua española, la de todos los españoles, incluidos los nacidos en Cataluña, y enviaba un mensaje contra todos aquellos que la usan en su tierra:

“No, no es nada natural hablar en espan╠âol en Catalunya. No querer hablar la lengua propia del pai╠üs es el desarraigo, la provincializacio╠ün, la voluntad persistente de no querer asumir las sen╠âas de identidad de donde se vive. La lengua, cualquier lengua de cualquier pai╠üs del mundo, es el alma de la patria. Sin lengua no hay pai╠üs. Y cuando se decide no hablar en catala╠ün se esta╠ü decidiendo dar la espalda a Catalunya”.

También sugirió en El Món que la raza de los socialistas catalanes está en decadencia por su mezcla con la raza española:

“La u╠ültima vez que se vio a un ejemplar de socialista catala╠ün hace ya mucho tiempo, a mediados de los 70 del siglo pasado. Teni╠üa nombre, se llamaba Josep Pallach. De hecho, la raza del socialista catala╠ün [...] habi╠üa entrado en un proceso de decadencia ineluctable, con la mezcla con la raza del socialista espan╠âol. [...] Los cruces con la raza del socialista espan╠âol fue aumentando y aumentando hasta llegar a mutar el propio ADN de los auto╠üctonos. La vieja y honorable raza del socialista catala╠ün ha de darse por extinguida”.

En otro arti╠üculo afirmo╠ü que nuestros cerebros espan╠âoles esta╠ün “torturados” y que los espan╠âoles necesitamos “un psiquiatra”:

“Nosotros podemos estar como estamos, pero es obvio que Espan╠âa necesita un psiquiatra. Es obvio y es urgente, porque incluso uno se estremece del nivel al que ha llegado el torturado cerebro espan╠âol”.

Pero hay un artículo, de una gravedad extrema, que se lo publicaron el 19 de diciembre de 2012.

“Ahora miras a tu pai╠üs y vuelves a ver hablar a las bestias. Pero son de otro tipo. Carron╠âeros, vi╠üboras, hienas. Bestias no obstante con forma humana, que gorgotean odio. Un odio perturbado, nauseabundo, como de dentadura postiza con verdi╠ün, contra todo lo que representa la lengua. Esta╠ün aqui╠ü, entre nosotros. Les repugna cualquier expresio╠ün de catalanidad. Es una fobia enfermiza. Hay algo freudiano en estas bestias. O un pequen╠âo bache en su ADN. ¡Pobres individuos!”.

Estoy convencido, Molt Honorable Sr. Presidente que cuando relee estos textos se siente avergonzado. Le cuesta entender co╠ümo pudo escribirlos. No entrare╠ü en ana╠ülisis psicolo╠ügicos porque no es el caso ni tengo idea, pero estoy convencido de que convendra╠ü conmigo que parecen salidos de una mente enferma. Enferma de odio. ¿Por que╠ü Sr. Torra? ¿Por que╠ü? Sus insultos son de tal gravedad que permanecera╠ün para siempre en la memoria de Espan╠âa.

¿De verdad cree que nos los merecemos? ¿Cree que semejantes descalificativos son adecuados para definir a ma╠üs de 44 millones de personas que no le han hecho a usted absolutamente nada? ¿En que╠ü le han ofendido... en haber nacido en Espan╠âa? ¡No, Sr. Torra! ¡No!... ¡No tiene perdo╠ün!

Y sin embargo, le disculparemos si nos lo pide.

Por favor, hágalo Molt Honorable Presidente. A todos los españoles y muy especialmente a los nacidos en Cataluña. El insulto y el odio no pueden ser la base de la relación entre usted, el Presidente de Cataluña, una maravillosa tierra que forma parte de España, y el resto de los españoles.

Pedir perdón es un acto de valor. Hágalo usted, por favor. De sabios es rectificar. Y no tenga miedo por hacerlo. Quizá unos pocos se lo recriminarán, pero la gente de bien, valorará su honorable actitud.

Sen╠âor Presidente, es tan solo un: “Lo siento, discu╠ülpenme”.
Estamos convencidos de que lo hará. Estaremos esperando sus disculpas.

En caso contrario, hacemos expresa reserva para ejercer las correspondientes acciones judiciales.

Un saludo cordial.

donDiario.com

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