Desmontando la gran mentira de Puigdemont: Un vivales acomplejado

Desmontando la gran mentira de Puigdemont: Un vivales acomplejado

28/11/2018

| Pedro Riscal

Facebook
Twitter

Albert Soler deja retratado a Puigdemont: "Es un Napoleón de regional en Waterloo que ejerce de vivales y con poca empatía entre las mujeres".

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. A Carles Puigdemont nos lo han vendido como el Braveheart del independentismo catalán, como si se tratara un personaje mítico y heroico. Pero detrás de esa peculiar fachada oculta tras un flequillo se esconde un tipo acomplejado y sin empatía con las mujeres que responde al perfil de un "vivales" y sólo es un "Napoleón de regional en Waterloo".

Xavier Rius, la cabeza visible y alma mater del portal de referencia en la cuestión catalana e-noticies.cat, ha entrevistado a Albert Soler, un brillante columnista del Diari de Girona al que nunca veremos en TV3 porque no comulga con las ruedas de molino independentistas. La conversación entre ambos no tiene desperdicio y la reproducimos aquí por su interés y porque las repuestas permiten abrir los ojos a los cegados por la mentira independentista.

"Puigdemont, un vivales"

Dice Albert Soler que fue su padre quien le puso a Puigdemont el apodo de "vivales", y los hechos le han dado la razón: "desde que le llamo vivales, realiza ingentes esfuerzos para ser merecedor del título. Gasta y gasta el dinero de los demás, como corresponde a un vivales que además se largó dejando que los que quedaban atrás pagaran el pato. En el fondo, ya ve usted, el vivales me aprecia y no me quiere dejar en mal lugar. Desde aquí quiero agradecerle ese vivir a todo tren sin dar un palo al agua, a costa de tanto ingenuo. Un beso, vivales".

Y Albert Soler retrata al Carles Puigdemont que él conoció en sus años mozos compartiendo tareas periodísticas y vida social en Girona: "Siempre lo vi solo, apoyado en la barra de la discoteca Boomerang, sin conversar con nadie, esperando que se obrara un milagro y una chica se le acercara con intenciones procaces. Nunca cayó tal breva. No ayudaba su vestuario, porque era una discoteca de juventud, y el acudía con americana, como si fuera a una boda o estuviera trabajando en la sección de Moda Hogar de Hipercor y no le hubiera dado tiempo a pasar por casa a cambiarse".

"Me parecía muy soso"

Soler descubre en la entrevista el testimonio de una chica a quien Puigdemont le iba detrás: "Hace pocos días hablé con una chica, bueno ahora ya una mujer, que también le recordaba del Boomerang… porque el ahora fugado le tiraba los tejos. “Me parecía muy soso”, me confesó la buena mujer, y añadió “después me enteré de que su padre lo mandaba a pasar cada verano una temporada al monasterio de Poblet”. Eso explica muchas cosas de su carácter, supongo. Si en lugar de ir a la costa a llevarte extranjeras al huerto, te pasas los veranos en un monasterio, al cabo de los años eres un iluminado que, encima, crees en lo sobrenatural, sea Dios o la República".

"En la política catalana no es raro que un bobo llegue a president"

Respecto a la capacidad como político de Puigdemont en sus años de juventud, Soler afirma no estar sorprendido de sus progresos: "Por supuesto que lo imaginaba. Ya conoce usted el Principio de Peter: en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel máximo de incompetencia. La política catalana no es más que una jerarquía, donde se coloca a dedo al president, por lo tanto nada tiene de raro que llegue al cargo un orate, un lunático o un bobo, tanto da, lo único que se le exige es que sea un incompetente. Por tanto, es perfectamente lógico que Puigdemont llegara a presidir el país. Y como también existe la Ley de Murphy, ya sabe, todo lo que es factible de empeorar, acaba empeorando, ahora tenemos a Torra. Lo único que podría ser peor que tener a esos dos -gerundenses a mi pesar- sucesivamente al frente del país, sería el horror de tenerlos a los dos a la vez. Oiga, ahora que lo pienso, eso es lo que tenemos..."

Soler recuerda la época en la que trabajaron juntos en el Punt Diari: "Bueno, “trabajar” es quizás un poco exagerado, por lo menos en su caso, porque él ya tenía un cargo en el periódico. No era mal tipo, las cosas como sean. Ahora quedaría bien echando pestes de él como jefe, pero mentiría. Sólo le reprocho que, por ser uno de los jefes, permitiera a su novia de entonces, corresponsal en Girona de un diario de ámbito estatal, que rondara por la redacción copiando de nosotros todo lo que se le antojara. Pero también es comprensible: con los reiterados fracasos en el Boomerang, a ver quién es el guapo que le puede echar en cara que, una vez que caza una mujer, le permita cualquier cosa. Ya se sabe que tiran más dos tetas que una. O algo así".

Estas son las otras perlas de Albert Soler en la entrevista de e-noticies.cat:

-TV3: "Mi sueño es que me contraten como a Rahola y cobrar un pastón por graznar sin ton ni son"

"No me invitan, y mucho mejor, porque el concepto de “invitación” va asociado al de “gratis”, yo prefiero que me contraten. Que me concedan un programa, o por lo menos una sección fija desde la que poder decir burradas, como la Rahola. Ése es mi sueño dorado: cobrar un pastón por graznar sin ton ni son. Si para ello hay que peinarse como una señorona de otros tiempos y hacerle la pelota a quien mande, pues se hace, si lo consigue Rahola también puedo conseguirlo yo. Otra posibilidad sería que me contrataran de director, aunque reconozco que desde ese cargo me sería difícil hacer lo que Sanchis: esos masajes a sus amos, en prime time, con tantos niños viendo la televisión... No, yo tengo todavía unos restos de vergüenza".

-"TV3, una tele provinciana"

"¡Qué coño nacionalista! Una televisión provinciana. El día que los lacistas acordaron subir a no sé cuantas montañas catalanas, abrieron todos los noticiarios con tamaña gesta, creo que había un cámara y un corresponsal en cada cima. O sea, que o bien aquello fue lo más importante que sucedió aquél día en el mundo, o los criterios usados para destacar las noticias son como mínimo peculiares. Pues nada, en casa nos echamos unas buenas risas, a ver si esa panda de inútiles van a pensar que me van a hacer pasar un mal rato con sus gilipolladas".

-El programa FAQS: "Un programa de palurdos y para palurdos"

"A Dios pongo por testigo que jamás he sintonizado dicho programa. Sé lo que es, porque estando en casa, en el sofá, a veces mi mujer coge el mando y lo pone. Sólo para joderme, la muy cabrona, porque sabe que me apasiona el periodismo de verdad, y dos minutos de FAQS son suficientes para perder la fe en el futuro de esta profesión. Por lo que he visto a causa de la mala leche de mi señora, no creo que se lo pasara usted bien viéndome ahí. Sucede que soy un tipo educado, no soporto interrumpir a alguien cuando habla, tampoco me gusta gritar, aborrezco las frases vacías que se disfrazan de altisonantes… O sea, en un programa de palurdos y para palurdos, yo quedaría como un imbécil". 

-Los CDR: "Me aconsejaron que vigilara mi espalda"

"Fui a hacer una mudanza precisamente en Amer, la zona cero del procés, la patria chica de Puigdemont. Estuve como una hora subiendo muebles desde la calle a un segundo piso, con una polea. Lo suficiente para que algún vecino me reconociera, pensara que era yo quien iba a trasladarme allí, i empezara a correr la voz. Por la noche, uno de los cabecillas del CDR local, llamó a mi familiar -un señor de más de 70 años- preguntándole si era cierto que alquilaba su vivienda “a ese, al Albert Soler” cuando le respondió que no, que sólo le había ayudado, el CDR le dijo “ah, menos mal, entonces voy a hacer unas cuantas llamadas a la gente para calmar los ánimos”. ¡Calmar los ánimos! Porque un periodista, no un terrorista de ETA, no un pederasta que acaba de salir de prisión, no: un periodista, quizás iba a vivir al pueblo!

Ahora bien, dicho esto: ni siquiera en ese caso me dijeron nada directamente. Sí, otra vez hicieron una pintada en el periódico, aconsejándome que vigilara mi espalda. O sea, de nuevo a escondidas, nunca cara a cara. Son cobardes, muy cobardes, pero nunca he tenido ningún problema. Algún insulto en las redes sí, claro, por lo que le decía de la cobardía".

-La mentira del Procés

"Nadie va a pedir perdón. Ya han salido algunos periodistas mediáticos a reconocer que “fueron engañados”. ¿Engañados? La función del periodista es dudar de todo, especialmente del gobierno. Si tú eres periodista y el gobierno catalán te dice que vamos a ser independientes, que este país va ser una arcadia y que todos los estados del mundo van a hacer cola para reconocernos, tu obligación es dudar. Y preguntar detalles, y si no te los dan -porque no los dan- tu obligación es denunciar que se trata de una farsa. Y si no quieres denunciar que es una farsa porque te va en ello un carguito o un programa de televisión o, yo que sé, un jamón en navidad, pues por lo menos calla y no les sigas el juego. Nadie pedirá perdón. Lo que va a haber serán más periodistas y más medios que dirán que han sido “engañados”. ¡Venga hombre, no me jodas! Eso, entre el periodismo. Aparte, hay publicaciones infectas, y le daré nombres, como El Nacional, La República o El Directe que ni siquiera merecen ser calificados de periodismo, no hay sencillamente por donde cogerlos. Propaganda pura, pero tan burda que no sirve de nada... El procés me pone difícil ridiculizar al gobierno catalán, porque me es imposible caricaturizar la que ya es en sí mismo una enorme caricatura ".

-El origen del Procés, ligado a la corrupción

"Si tenemos en cuenta que la causa única y principal del procés es tapar la corrupción, hay que ir a quien la creó y diseñó, que no es otro que Pujol. Pero es que los catalanes, que nos tenemos por tan listos y modernos, somos seguramente el pueblo más tonto de Europa. Vino un banquero del que todo el mundo sabía que había dejado un agujero en Banca Catalana -cito a Casavella en "El dia del watusi"- “del tamaño de la fosa de las Marianas”, y sólo porque se puso a hablar como un payés, lo votamos a mansalva. Pues mira, de aquellos polvos vinieron estos lodos, había que ir huyendo hacia adelante".

-El final del Procés

"¿Cómo acabará? Ya está acabado. Lo saben unos y otros, los únicos que lo ignoran son los ignorantes (voluntarios o por tara de nacimiento) que les siguen jaleando e incluso los votan. Hoy  no hay más que un Napoleón de regional en Waterloo hablando solo, unos presos pendientes de juicio y una gente que todo lo que quiere es un indulto o una condena leve para éstos. Nada más.  El proceso está muerto y enterrado, de hecho nació muerto, el jodío hijo de diez mil leches. Todo lo que queda de él es gente que cuelga lacitos y se reúne una vez por semana a gritar en la plaza de su pueblo. Y oiga, por mí lo pueden seguir haciendo hasta el fin de los tiempos, si así se sienten realizados. No seré yo quien deje de salir a tomarme cervezas pensando en ellos. Me la sudan completamente. Como le dice Rick a Ugarte en Casablanca cuándo éste le pregunta si le desprecia: “si pensara alguna vez en ellos, probablemente los despreciaría”.

Albert Soler vuelve a estar brillante en su entrevista concedida a Xavier Rius de e-noticies.cat.

 

Facebook
Twitter

Deja tu Comentario