¿Cuál es el origen del mito de las siete vidas de los gatos?

  • Mascotas
  • 21-10-2018 | 06:10
  • Escribe: Eva Martín

Te desvelamos de dónde surgió el mito de que los gatos tienen siete vidas.


El dicho de que los gatos tienen siete vidas se remonta al antiguo Egipto. Los egipcios tenían la creencia de que los gatos también se reencarnaban y que, tras siete reencarnaciones, se convertían en persona.

Como todo mito, nadie sabe exactamente su origen, pero lo más probable es que los gatos se hayan hecho famosos por tener siete vidas a razón de su sistema inmunológico eficiente, y por su gran habilidad que les permite, entre otras cosas, caer de pie. Pero, ¿por qué siete vidas y no otro número?


Lo curioso es que la cantidad de vidas varía de un país a otro. El número siete y el número nueve tienen un significado especial místico en diversas culturas y religiones. En lugares como España, Italia o México el gato tiene siete vidas. En los países anglosajones tienen, incluso, dos vidas extras, o lo que es lo mismo, un total de nueve.

En la cábala, el número siete es uno de los algoritmos de mayor potencia mágica y nueve representa la vida y la abundancia. En cuanto a la fecha, se cree que este mito se originó durante la Edad Media, cuando se creía que las brujas estaban asociadas a los gatos, principalmente a los gatos negros.


El mito de las siete vidas tiene base científica

Al margen de las leyendas o creencias, es interesante saber que existe una base científica para ellas, que establece que la clave está en las particularidades anatómicas y biológicas de los gatos. Los gatos son capaces de saltar alturas casi imposibles y salir indemnes de situaciones complicadas, gracias a su excepcional fortaleza y resistencia física; esta resistencia física lo ayuda a adaptarse a cualquier estilo de vida y conseguir abastecerse en caso de necesidad.

Cerca del 90% del total de gatos han sobrevivido a caídas desde alturas entre 2 y 32 pisos

Existe documentación de un estudio realizado que indica que los gatos sobreviven a caídas de grandes alturas. Curiosamente y contrariamente a lo lógico, el porcentaje de mortalidad no fue mayor mientras más alta era la caída, sino que se daba en los pisos bajos, aproximadamente en el piso 7.



Cuando un gato sufre una caída, pone el cuerpo rígido para disminuir la absorción del impacto, pero antes de tocar el suelo aumenta rápidamente la flexibilidad para amortiguar la caída.

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