Conducir será más caro que nunca en 2022: de los peajes al nuevo impuesto de matriculación

  • Dinero
  • 02-01-2022 | 09:01
  • Escribe: Bárbara Hermida Carrera
Los conductores, cada vez más ahogados por los impuestos estatales que se unen a la subida indiscriminada del diésel.


A pesar de la evidente y brutal crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus en España, el Gobierno nacional no ha dudado en presentar, junto a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2022, una importante subida de impuestos generalizada que afectará a todo el conjunto de los ciudadanos españoles.

Un ahogo del Ejecutivo de Pedro Sánchez a los españoles que ahora también afectará a la movilidad de los españoles por las principales carreteras estatales, las cuales, a través de los peajes, impondrán un nuevo sobrecoste a los bolsillos de los conductores.



Así pues, desde el 1 de enero, las tarifas de las autopistas dependientes del Estado subirán un 1,97% su coste, tal y como ha informado el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, justificando este incremento en el crecimiento del Índice de Precios al Consuo (IPC).

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Una subida con respecto al IPC que sin embargo, no estará reflejada en los salarios de los españoles,independientes del IPC; tampoco en las principales autopistas españolas, la AP-7, AP-6, AP-46 y AP-9, que experimentarán un incremento en su coste de hasta el 2,99%.

En concreto, la AP-7, que une Alicante y Cartagena, tendrá una subida del 2,99%, al igual que la AP-46, en el tramo Alto de las Pedrizas- Málaga, y la AP-9, El Ferrol- Frontera portuguesa; por su parte, la AP-6 Villalba- Adanero experimentará un incremento del 2,84%.



Más gastos por utilizar el coche

Sin embargo, este incremento en el coste del uso de las autopistas estatales no será el único sobrecoste que tengan que aguantar los conductores españoles a partir de este 1 de enero de 2022.

Así pues, el Ejecutivo socialcomunista ha aprobado un nuevo impuesto en 2022 contra los vehículos privados: en concreto, un nuevo impuesto de matriculación vinculado al ciclo de homologación WLTP que supondrá que, los españoles que adquieran un coche en este 2022, tengan que pagar una media de hasta 1.000 euros más por matricularlo.



Un impuesto que también afectará a aquellos que adquirieron un vehículo en 2021 pero que, debido a la crisis de microchips y las cadenas de suministros, no vayan a recibir el coche hasta 2022.

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Subidas constantes de impuestos a los españoles con vehículo, o deseando comprar uno en este 2022, que ahoga aún más a la empobrecida economía de los hogares españoles, y que se suma a otras subidas, como la del IPC, o el aumento del precio del diésel, haciendo que cada vez sean más los ciudadanos que, a pesar de poseer un vehículo o carnet de conducir, no puedan disponer de esta comodidad debido al coste familiar que esto supone.

Un coste que, sin embargo, no parece quitar el sueño al Gobierno de España ni al presidente de todos los españoles, que sigue viajando gracias al dinero de todos los españoles, con todas las comodidades del Falcon.

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