¿Cómo vivía Assange en la embajada de Ecuador en Londres? ¡¡Lo cuentan los españoles que le vigilaban!!

  • Sucesos
  • 15-04-2019 | 05:04
  • Escribe: Álvaro Jiménez

De 2012 a 2017, una empresa de seguridad gaditana se ocupó de proteger a Assange.


El pasado jueves, el cofundador de WikiLeaks Julian Assange pisó por primera vez la calle tras siete años viviendo en la Embajada de Ecuador en Londres.

Assange vivió obsesionado con la seguridad durante los siete años que compartió un piso de 300 metros con el personal diplomático de la embajada. (La policía británica detiene a Julian Assange, cofundador de WikiLeaks)

Meses antes de refugiarse en la embajada, Assange había perdido un recurso para evitar ser extraditado a Suecia, que había cursado una orden internacional de detención por supuestos casos de violación y abusos sexuales.

La obsesión de Assange por ser espiado le llevó a dejar correr el agua para evitar escuchas o a querer controlar las cámaras de seguridad de la embajada.

"Assange tenía siempre la obsesión de que esas imágenes podían ser hackeadas y de que, por tanto, les estuviéramos haciendo el trabajo de contrainteligencia nosotros mismos a los británicos", ha explicado Txema Guijarro, hoy diputado de Podemos y entonces asesor de la cancillería ecuatoriana .

Poco después de llegar a la embajada, Assange empieza a desconfiar y le pide al personal diplomático que le permitan trabajar con los equipos de grabación. Quiere averiguar quién lo molesta de madrugada desde la calle, arrojando pequeños objetos contra los cristales de las ventanas. (¡¡WikiLeaks denuncia la presunta expulsión de Assange de la embajada de Ecuador!!)

Desencuentros con la seguridad

"Se constata la sospecha de que realiza acciones de escucha contra personal diplomático, en este caso en concreto contra el señor embajador y su entorno, con el fin de obtener información privilegiada que pueda ser utilizada para mantener su estatus en la embajada", recoge un informe sobre su estancia en la embajada.

Este tipo de comportamientos llevaron a varios miembros de seguridad a tener enfrentamientos con Assange, que respondió con violencia. 

“La situación en la que está Assange no es fácil por su estado emocional. A lo largo de toda la trayectoria ha pasado por distintas etapas en las que podía estar más o menos de acuerdo con los procedimientos, pero ese es un ámbito que no corresponde a él, sino al cliente", afirma David Morales, el dueño de la empresa de vigilancia. (¡¡El separatismo culpa a España de la detención de Julian Assange!!)

La falta de higiene, el uso del monopatín por las zonas comunes o las fiestas que montaba junto a diferentes amigos molestaron al personal de la embajada.

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