Comienza el juicio contra "la reina de la cocaína": ante la justicia dos años después

  • Sucesos
  • 29-03-2022 | 07:03
  • Escribe: Enrique Sanz
Ana María Cameno está atravesando un duro proceso judicial que le podría mandar a la cárcel por 25 años


Ana María Cameno, una de las delincuentes más famosas de España es la protagonista del juicio más mediático de las últimas semanas. Después de varios intentos por llevarla ante el juez y sentarla en el banquillo, las autoridades finalmente han podido encauzar de manera satisfactoria el proceso. Sin embargo, la trayectoria criminal de Cameno comenzó muchos años antes, cuando logró la mayoría de edad.

La subida al trono de la "reina"

Por aquel entonces, Cameno vivía en Burgos, su ciudad natal. Pronto comenzó a dedicarse al menudeo de estupefacientes y otras sustancias similares con el objetivo de cubrir diferentes gastos propios de un adulto joven. Pero su entrada de lleno en el mundo del narcotráfico a una edad tan joven rápidamente le trajo problemas con la Justicia, por lo que tuvo que escapar hacia adelante migrando a Madrid para empezar una nueva vida con la misma determinación. Aunque sí tenía claro que quería ser conocida en todo el mundo, muchos fueron incapaces de vaticinar que este sería el modo en el que se daría a conocer a la opinión pública.



En la capital, Ana María Cameno comenzó a forjarse una reputación implacable como señora de la droga, expandiendo cada año su negocio y desbancando a sus rivales, alarmados por la presencia de una mujer en el negocio del narcotráfico. La propia Cameno ha señalado en múltiples declaraciones el carácter de este modo de vida: "El narco es muy machista... Y la droga es un negocio controlado por la Policía".

Férreo mandato desde la capital

Conforme aumentaban los ingresos, el estilo de vida de la "reina de la coca" comenzó a descender por una espiral de locura llena de lujos y descontrol. Sus férreos modos de organizar su negocio de tráfico de estupefacientes provocó que las enormes cifras de dinero que Cameno ganaba fueran destinadas a la compra de viviendas con las que expandir y aumentar su negocio. Esto, a su vez, atraía a más clientes y distribuidores que caían en su red y la ampliaban.



La vida de Cameno ha estado condicionada por infinitos excesos y lujos. Uno de estos ejemplos son sus continuos pasos por quirófano, durante los que se sometió a incontables cirugías estéticas con el objetivo de mantenerse siempre joven y tersa. El dinero que generaba con sus negocios, además, lo invertía en verdaderos atracones consumistas que tenían como víctimas las tiendas de la 'milla de oro' de Madrid. Muchas de estas tiendas facturaban el dinero en caja en miles de euros cuando Cameno se acercaba de visita. Acudía siempre con un bolso de 3.000 euros echado al hombro y apenas tenía reparos en gastarse la friolera de 5.000 euros en un solo establecimiento de la calle Serrano.

Sin embargo, todas esas enormes cifras de dinero eran mantenidas por un método de actuación estudiado y meticuloso. Ana María Cameno siempre se reunía con sus clientes de forma presencial, evitando hacerlo a través de tecnologías fácilmente localizables como teléfonos móviles, con el objetivo de que su localización y posterior captura fueran difíciles para la Policía. Sin embargo, los GEO desactivaron en 2011 su mayor centro de producción, enviándola a la cárcel por primera vez. Dos años después, recuperó la libertad pero bajo una estrecha vigilancia policial.



La caída de un imperio

Esta monitorización permitió a los investigadores asestar el golpe mortal a la organización de la conocida como "reina de la coca" en España. Tan solo un año después de haber recuperado la libertad, en 2014, el imperio del narcotráfico de Ana María Cameno caía definitivamente cuando le fueron requisados 44 kilos de cocaína, un vehículo modificado para su transporte, una pistola con silenciador y hasta 87.000 euros que Cameno llevaba escondidos en su propio cuerpo. El intento de Cameno de reconstruir su imperio había fracasado.

Después de varios amagos de juicio, Ana María Cameno finalmente se sienta en el banquillo, enfrentándose a una posible pena de prisión de 25 años. La "reina de la coca", que actualmente tiene 53 años, podría terminar sus días en prisión de confirmarse la sentencia y aplicársele una pena que acabaría con uno de los mitos de la historia de la delincuencia en España.



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