"¡Coge los papeles y tíralos por el patio!" ¿Qué tenía que ocultar Salvadó?

  • Cataluña
  • 20-03-2019 | 08:03
  • Escribe: Guillermo Vives

Así relató un guardia civil en el Supremo cómo fue el registro del exsecretario de Hacienda de la Generalitat Lluís Salvadó.


Un guardia civil que participó en los registros del 20 de septiembre de 2017 en despachos de la Generalitat en cumplimiento del mandato del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona ha confirmado la conversación que el exsecretario de Hacienda Lluís Salvadó tuvo con su secretaria minutos antes de abrir la puerta a los agentes de la policía judicial.

"Entra al despacho, coge la pila de papeles y tíralos al patio", ha explicado el guardia civil que fue lo que ordenó Salvadó a su secretaria la mañana en la que los guardias civiles tenían orden de detenerle y registrar su domicilio y su despacho.

Así lo ha manifestado ante el tribunal que juzga el proceso independentista en Cataluña, donde ha declarado sin que las cámaras de la televisión institucional hayan captado su imagen, tal y como él mismo había solicitado. Esta circunstancia ha provocado las protestas de los abogados de Oriol Junqueras y Raül Romeva, Andreu Van Den Eynde, y de Jordi Cuixart, Marina Roig, al considerar que puede ser vulnerado el derecho de defensa.

Tardó varios minutos en abrir

A preguntas del fiscal Javier Zaragoza, el guardia civil ha explicado que la primera entrada y registro con respecto a Salvadó se llevó a cabo en su domicilio. Llamaron a la puerta y tardó "tres o cuatro minutos en abrir", tiempo en el cual los agentes le oyeron hablar por teléfono. Cuando abrió la puerta, el exsecretario de Hacienda les comentó, "en un intento de excusar la tardanza", que estaba hablando con su secretaria.

Tras la intervención del teléfono móvil de Salvadó, ha indicado el testigo, los investigadores comprobaron que en esa llamada el exsecretario de Hacienda le pidió a su secretaria que entrara a su despacho, cogiera una "pila de papeles" y los tirara "al patio" de la consejería.

En ese momento ha interrumpido el interrogatorio Van Den Eynde para protestar por el hecho de que el guardia civil hablara del contenido de una conversación que él no escuchó en el momento del registro, pero el presidente del tribunal, el magistrado Manuel Marchena, ha rechazado el argumento asegurando que el testigo no estaba haciendo ninguna valoración y estaba relatando "lo que vivió" en el marco de la investigación.

"Escenario de guerra" y "escenario de guerrilla"

El fiscal ha preguntado entonces al guardia civil por el registro en el despacho de Salvadó. Según ha contado, a los agentes presentes les "llamó la atención" una "carpetilla azul" con los títulos "escenario de guerra y escenario de guerrilla", con "dos folios manuscritos con medidas jurídicas financieras que podría tomar el Estado español por los planes independentistas y la respuesta que ellos podrían dar".

En relación con esos documentos, el agente ha precisado que fueron guardados bajo llave -de la que solo dispone una copia el jefe de grupo- en un almacén en el que solo se puede entrar mediante un dispositivo que analiza la huella dactilar.

El abrazo de Junqueras a Salvadó

El testigo también ha recordado a preguntas del fiscal Javier Zaragoza que poco antes de concluir el registro en el despacho de Salvadó escucharon "gritos y vítores" que venían de la calle e inmediatamente se presentó el exvicepresidnete Oriol Junqueras, al que comunicaron que el exsecretario de Hacienda se encontraba detenido y no podría mantener contacto con él.

Pese a ello, el agente ha manifestado que Junqueras hizo caso omiso, saludó y abrazo a su secretario y mantuvo con él una breve conversación en catalán, unos extremos de los que tomó nota la letrada de la administración de justicia. Posteriormente, a preguntas de Van Den Eynde, el agente ha matizado que no podría precisar si los dos exmandatarios se dieron o no un abrazo en dicho momento.

Este agente no ha señalado sin embargo que tuvieran dificultades para realizar el registro, si bien ha recordado que la gente concentrada en la calle gritaba consignas en catalán como "votaremos", "independencia", "fascistas" o "fuera las fuerzas de ocupación".

El guardia civil realizó también otra diligencia relacionada con dicha jornada, que fue el análisis de las grabaciones tomadas por tres diferentes televisiones de la multitudinaria concentración frente a la Consejería. En este punto el presidente del tribunal, Manuel Marchena, ha declarado improcedentes las preguntas del fiscal dirigidas a obtener una valoración del testigo sobre las mismas.

A preguntas del abogado del presidente de Asamblea Nacional Catalana (ANC) Jordi Sánchez, Jordi Pina, el agente ha reconocido en otro momento de la declaración que seleccionó el material aportado como prueba del total de casi ochenta horas que le entregaron las televisiones, y que entre los "pantallazos" que eligió no estaban los grupos musicales que tocaron en un escenario frente a la Consejería.

"No diría que había un ambiente festivo"

"No diría que había un ambiente festivo, lo que vi fue una multitud de gente gritando contra toda persona que entraba y salía de la Consejería que no fueran identificados -ha dicho el testigo-. Las imágenes de interés no son un concierto, sino el asedio a la Consejería".

Este guardia civil intervino igualmente en una diligencia derivada de la investigación de los vehículos de la Guardia Civil que resultaron "devastados por la multitud" según ha descrito, frente a la Consejería de Economía, y ha aportado una novedad, el hallazgo en su interior de un bolso y de una riñonera cuyos dueños fueron localizados, a quienes devolvió sus enseres.

Sobre el bolso pesaba una denuncia por robo, si bien el propietario de la riñonera fue identificado en las grabaciones "como una de las personas que más hostigaron" a los agentes allí desplazados, según ha dicho. También ha revelado que en el interior de los vehículos se hallaron restos de sangre que fueron remitidos a Criminalística y analizados, aunque con resultado negativo.

Tensión entre testigo y defensas

Uno de los momentos más tensos de este interrogatorio ha sido el vivido durante las preguntas que ha dirigido el abogado de Junqueras y Romeva, quien ha tratado de descalificar la actuación del testigo durante las diligencias judiciales, sobre todo porque el agente trabajó en la investigación que ordenó la Fiscalía de la Audiencia Nacional en 2016, dirigida entonces por uno de los fiscales de esta causa, Javier Zaragoza.

"Desde 2016 he participado en muchas diligencias de investigación", ha explicado el guardia civil, que ha asegurado que no recuerda cuánto tiempo se alargaron. "No lo sé, el tiempo es relativo", ha contestado, lo que ha provocado que el presidente del tribunal le haya llamado la atención.

No ha sido la única vez que Marchena ha apercibido a este testigo, ya que han sido numerosas las ocasiones en las que le ha pedido que conteste más directamente a las preguntas, que no emita valoraciones, que no repregunte a los letrados, o que no conteste "no lo sé" o "puede", sino que opte por un "no lo recuerdo" si así es.

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